lunes 1 de marzo de 2021

El bajo nivel del dique obliga a los visitantes a caminar desde la ruta para llegar al agua. Algunos se aventuran en sus camionetas hasta la orilla. Foto: Jose Gutierrez
Sociedad

El calor agobiante colmó Potrerillos

El termómetro llegó a 38 grados y el lago fue la “playa” donde locales y turistas buscaron alivio. Hoy será otro día de temperaturas altas. Según los datos oficiales, el turismo movilizó a 60 mil personas en la primera quincena de enero.

El bajo nivel del dique obliga a los visitantes a caminar desde la ruta para llegar al agua. Algunos se aventuran en sus camionetas hasta la orilla. Foto: Jose Gutierrez

Reposeras, conservadoras, música, bebidas frescas y sandwichitos fueron parte de la postal de ayer en el perilago del Dique Potrerillos, que volvió a servir de refugio para mendocinos y turistas en un día agobiante en el que la máxima llegó a 38º.

Los visitantes disfrutaron del espejo de agua y del paisaje, y aunque buscaron mantener cierta distancia los tapabocas brillaron por su ausencia. Para hoy se espera otra jornada de mucho calor (también se pronostican 38°) y llegue más gente aún.

Entre los asistentes se mezclaron mendocinos y turistas, no obstante la mayoría eran locales que decidieron dirigirse a la zona de montaña para pasar el día en familia.

Laura Eyz (39) llegó a la provincia el domingo pasado junto a su pareja y dos amigos. Oriunda de Río Negro, señaló que el lugar “es hermoso, nos encantó”, mientras salía de las aguas frías del lago.

A unos 15 metros de ella, sentado en la orilla con los pies dentro del agua, Rolando Arenas (65) fue uno de los mendocinos que decidió pasar la jornada en Potrerillos. “La estamos pasando re bien”, aseguró, agregando que en la zona es necesario colocar “baños y contenedores para la basura”.

Los dos hijos de Jaqueline Altamiranda (32) estaban sentados, tapados con toallones y con sus pilusos para protegerse, luego de haberse bañado. “Almorzamos en otro lado y de ahí nos vinimos para refrescarnos”, indicó la mujer.

Mientras algunos se sumergían, solos o con amigos y familiares, las gallinetas nadaban en línea entre la gente, completamente integradas a los visitantes, y en la orilla, muchos niños jugaban con inflables.

Gazebos y sombrillas sirvieron de refugio de los rayos solares, aunque otros se instalaron directamente a pleno sol. También las sombras proyectadas por autos y camionetas fueron aprovechadas a modo de reparo. En Potrerillos la temperatura máxima no superó los 33º, por lo que el día no fue tan agobiante.

“Vinimos a las 11 a comer un asado, para pasar el sábado más que nada por la ola de calor”, compartió Verónica Cari (28). El grupo de amigos estaba bajo un gazebo e improvisaron cortinas con los toallones para tener más sombra a medida que el sol empezó a caer.

A pesar del calor, muchos llegaron bien temprano para hacer trekking por la zona y luego fueron al lago a almorzar. Entre ellos estuvo Álvaro Moreno (43): “Es la primera vez que venimos a caminar, así que estamos agotados, pero estuvo bueno. Te cansás mucho por la altura”, compartió ante las risas de sus acompañantes.

Si bien hay un par de puestos que se dedican a alquilar kayaks, muchos visitantes llegaron con sus propios equipos y se adentraron en el espejo de agua, donde algunos practicaban windsurf y otros deportes acuáticos.

El alquiler de los kayaks cuesta 500 pesos la hora y pueden ser utilizados “por niños a partir de los 2 años y adultos que estén en condiciones de hacer el esfuerzo. Si detectamos a alguien alcoholizado, no se sube”, precisó el propietario de Bahía Eric Kayak.

Marcelo Méndez (38) fue uno de los tantos visitantes que contrató el servicio. Bajándose del kayak con su hija, señaló que el paseo “estuvo muy bueno”. El hombre, que es de Buenos Aires y pasa unos días de descanso en Mendoza, lamentó que “no haya reparo para el sol”.

Además de los guardavidas, apostados estratégicamente donde la gente se sumergía a refrescarse, una lancha de Náutica recorría el lago controlando la situación.


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