miércoles 3 de marzo de 2021

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Dr. Gonzalo Vera Bello Jefe del departamento provincial de Epidemiología. Foto: Mariana Villa / Los Andes
Sociedad

Covid-19: un funcionario alerta que estamos lejos de controlar la situación

El jefe de Epidemiología habló de la meseta en el número de casos por la que transitamos y de los efectos secundarios que el confinamiento traerá aparejado.

  • lunes, 9 de noviembre de 2020
Dr. Gonzalo Vera Bello Jefe del departamento provincial de Epidemiología. Foto: Mariana Villa / Los Andes
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Una mirada favorable respecto del pronóstico de la pandemia por el Covid- 19 brindó a Los Andes el jefe del departamento de Epidemiología de la Provincia, doctor Gonzalo Vera Bello, quien aseguró que esta meseta, producto del descenso de casos hacia fines de octubre, comienza a evidenciarse en estos días.

-Doctor Vera Bello ¿Podemos hablar de una etapa más positiva?

-Se dan varios factores que permiten ser más positivos, aunque esto no quiere decir que el problema no exista. Muchas personas se han contagiado y han cursado la enfermedad de manera benévola y se han recuperado. Al menos ya sabemos eso. Por otro lado, a partir de ahora nos favorecen las cuestiones climáticas.

-¿Considera que se instaló una nueva manera de vivir?

-Seguramente. Nadie se comportará como antes por mucho tiempo. Quién sabe cuánto. Creo que se intentará volver a lo que todos deseamos pero de otro modo. La pandemia dejará una marca indeleble.

-¿Qué consecuencias negativas, más allá de lo económico, dejará el confinamiento?

-Ya existen y seguirán existiendo efectos secundarios en cuanto a la salud mental. Casi nueve meses adentro no serán gratuitos, pero es lo que nos tocó.

-A esta altura ¿Nos conviene priorizar la salud mental o evitar el contagio? ¿Qué es más grave?

-Debe haber un equilibrio. Posiblemente mi respuesta esté sesgada por mi función, pero si debiera ejemplificar con el comportamiento en mi hogar, diría que debemos ser rigurosos con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud OMS) sin que esto implique el encierro. Es decir, creo que empezamos a vivir bajo otros paradigmas. La juntada clandestina que salió a la luz hace días fue algo inadmisible, es decir, un extremo. Pero el encierro está demostrado que resulta insostenible.

-¿Qué le aconseja a su círculo íntimo -por ejemplo, a sus hijos-- en estos tiempos?

-Insisto, mi respuesta es relativa, pero nunca he prohibido nada. Las responsabilidades son individuales. Tengo cuatro hijos que han cumplido con las salidas de acuerdo a su DNI y con todas las normativas. Ni un extremo ni el otro, pero nunca hubo prohibiciones en el ámbito familiar.

-¿Cree que esta meseta normalizará las cosas?

-No del todo, pero dará pie para que de a poco la actividad económica encuentre un punto medio. El turismo, el comercio, la vida cotidiana.

-¿Hubo algún lado bueno de todo esto?

-Creo que sí, afloró la solidaridad. Y en este punto hago hincapié en la necesidad de donar plasma, algo fundamental. Por otro lado, hemos sido más creativos, han aparecido aptitudes impensadas.

-¿Se viene un rebrote?

-Es el comportamiento de toda pandemia y, de hecho, sucede en el Hemisferio Norte. Pero hay algo que ya sabemos y hemos pasado, es decir, algo diferente a la incertidumbre que sentíamos en marzo. La mayoría transitó el Covid-19 de modo benévolo. Claro que hay un universo de no contagiados.

-¿En general cree que hubo un buen comportamiento social?

-Sí y creo que esta meseta que transitamos es el resultado de esa responsabilidad. Estamos transitando una fase de meseta que tiene que ver con que se han mantenido las indicaciones y el distanciamiento social, o el uso del tapabocas. Ni más ni menos, resta la vacuna con requisitos de calidad, seguridad y eficacia.

-¿Cuál es su conclusión?

-Puede llegar a darse desde ahora un descenso de contagios. Sin embargo, en una población de 1.800.000 personas, hay 46.000 casos confirmados. Estamos lejos aún de que esté controlada la situación, pero quedan menos personas susceptibles a contagiarse-