Calor y sequía disminuyen el crecimiento de los árboles tropicales

Vista de bosques tropicales de los Andes peruanos.
Vista de bosques tropicales de los Andes peruanos.

Los árboles crecen durante la época de lluvias, llamada húmeda. Sin embargo, el crecimiento del tronco se reduce en los años en que la estación seca es más cálida y seca de lo normal. Este es el principal hallazgo de un estudio global hecho con anillos de crecimiento de árboles, publicado en Nature Geoscience.

En el estudio que estamos difundiendo participaron más de cien científicas y científicos de treinta países, incluidos cuatro miembros del Laboratorio de Dendrocronología del Conicet en Mendoza.

La investigación se basa en una nueva red mundial compuesta de más de 14.000 series de datos de anillos de crecimiento procedentes de 350 sitios a lo largo de los trópicos. Los investigadores descubrieron que el efecto de los años más secos y calurosos sobre el crecimiento de los árboles es mayor en aquellas regiones más áridas o cálidas. Esto sugiere que el cambio climático podría aumentar la sensibilidad de los árboles tropicales a las fluctuaciones climáticas futuras.

Durante mucho tiempo, en ecología se asumió que los anillos de crecimiento en los árboles tropicales estaban ausentes debido a la inexistencia de una estación fría. Pero en las últimas décadas se ha demostrado la formación de anillos de crecimiento en cientos de especies de árboles tropicales. Los anillos de los árboles contienen enorme cantidad de información sobre la historia del crecimiento. Y por primera vez se obtiene una imagen pantropical de cómo reacciona el crecimiento de los árboles tropicales a las fluctuaciones climáticas.

Secuestro de dióxido de carbono

Los bosques tropicales y subtropicales representan el 56% de los bosques del planeta, los cuales tienen el papel fundamental de almacenar cantidades masivas de carbono capturándolo de la atmósfera y por lo tanto, mitigando el efecto del cambio climático global.

Ejemplar de cedro (Cedrela sp.), especie representativa de los bosques de América del Sur.
Ejemplar de cedro (Cedrela sp.), especie representativa de los bosques de América del Sur.

Los resultados de este estudio ayudan a comprender las grandes fluctuaciones en la captación de carbono por parte de la vegetación tropical a nivel mundial. Según las y los investigadores de Conicet que participaron: “Las simulaciones de los modelos muestran qué durante los años más calurosos y secos, la vegetación tropical crece menos y, por lo tanto, absorbe menos CO2 (dióxido de carbono) de la atmósfera. Pero hasta ahora no había mediciones reales del crecimiento de la vegetación bajo estas condiciones. Nuestros resultados aportan un respaldo a estos modelos globales.”

A los autores les sorprendió el hallazgo de que el clima en la estación seca tuviera un efecto más fuerte en el crecimiento de los árboles que durante la estación húmeda. “Sabemos que la fotosíntesis y la producción de madera de los árboles tropicales suelen alcanzar su punto máximo durante la estación de lluvias. Entonces, ¿por qué el crecimiento de los troncos depende de la estación seca? Eso nos sorprendió y desconcertó. Nuestra explicación es que el agua está disponible en el suelo durante un periodo de tiempo más largo en aquellos años con estaciones más frías o húmedas. En pocas palabras: si la temporada de crecimiento es más larga, los troncos crecen más.”

Los riesgos futuros

El estudio evidencia que temperaturas más altas durante la estación seca tienen un mayor efecto negativo en el crecimiento en aquellos sitios más cálidos, más áridos o que experimentan mayor variabilidad en las precipitaciones.

Se espera que el calentamiento global en el futuro aumente la temperatura en los sitios del estudio en 0,5 grados por década. Los autores prevén que el calentamiento agrave los efectos negativos de las estaciones secas más cálidas y áridas sobre el crecimiento de los árboles. Si la reducción del crecimiento aumenta el riesgo de muerte de los árboles, la vegetación tropical podría convertirse con más frecuencia en una fuente de CO2 en lugar de absorber este gas de efecto invernadero.

​La doctora María Eugenia Ferrero (izq) trabajando en los bosques montanos junto a colegas peruanos.
​La doctora María Eugenia Ferrero (izq) trabajando en los bosques montanos junto a colegas peruanos.

Llenando vacíos

El estudio cubre una importante brecha en los datos de anillos de árboles. La ciencia de la dendrocronología tropical tiene unos pocos años de desarrollo, por lo que en general hay mucha falta de información sobre los procesos que ocurren en los bosques tropicales. De acuerdo a los investigadores e investigadoras del Laboratorio de Dendrocronología del Conicet en Mendoza: “Venimos trabajando hace años en la investigación con especies tropicales y subtropicales, particularmente en bosques de Argentina y Bolivia, pero colaborando permanentemente con colegas de Chile, Brasil, Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador para desarrollar fuertemente la Dendrocronología en toda América del Sur tropical, por lo que este estudio y la red de colaboración internacional llena un importante vacío de datos.”

*La autora es Doctora en Ciencias Biológicas. Conicet-Mendoza. Participaron en este trabajo, además de M.E. Ferrero, los investigadores Lidio López, Fidel Roig y Ricardo Villalba pertenecientes al Grupo de Dendrocronología del Ianigla-Conicet, Mendoza.

- Publicado en un articulo de Nature Geoscience

- Producción y edición: Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar

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