Así son las Casuchas del rey, los primeros refugios construidos en la alta montaña mendocina

Arqueología: las “casuchas del rey” en el paso de Uspallata
Arqueología: las “casuchas del rey” en el paso de Uspallata

Datan de la época colonial, de fines del siglo XVIII, estas construcciones se hicieron a ambos lados de la cordillera a pedido del padre del prócer chileno Bernardo O´Higgins. Patrimonio de la provincia anunció la puesta en valor y protección de estos bienes declarados Monumento Histórico Nacional en 1973.

El tránsito por la ruta de alta montaña entre Punta de Vacas y Las Cuevas es toda una aventura. El camino parece un hilo en medio de un paisaje yermo, de piedra y agua entre las altas cumbres. Y en invierno, generalmente esta zona permanece cubierta de nieve. Pocas construcciones se observan en el viaje, instalaciones militares, ferroviarias y un puñado de habitantes, los montañeses mendocinos que viven en Punta de Vacas, Polvaredas, Penitentes, Puente del Inca o Las Cuevas.

Tres construcciones cercanas al río Cuevas o de Las Cuevas, al tendido del tren trasandino y a la propia ruta internacional 7, pasan prácticamente desapercibidas entre el paisaje cordillerano. Son las Casuchas del Rey, hechas de ladrillo, que desde la distancia se asemejan a un horno de barro. Pero son mucho más grandes, de entre 4 y 6 metros de diámetro interno, y se diseñaron para refugiar los viajeros, especialmente durante condiciones climáticas adversas.

“Las historia de estos refugios coloniales en la alta montaña mendocina me cautivó desde un primer momento. La posibilidad del contacto directo a través del senderismo o la incursión por cada uno de estos rincones, fue maravillosa”, señala el senderista e investigador Enrique Guerrero, refiriéndose a las primeras construcciones que sirvieron de refugio a miles de personas que cruzaron los Andes desde la época colonial. Enrique, jubilado como técnico en telecomunicaciones, explica que se ubican en Los Puquios; 22 km más al oeste está la del Paramillo de las Cuevas y a 4,5 km, la de Las Cuevas. “Esta última es la mejor conservada, por el municipio de Las Heras. La de Los Puquios tiene muy deteriorado el techo y la de Paramillo de las Cuevas presenta muchos desechos alrededor, botellas rotas y escombros. Es una pena porque quienes caminamos por aquí y de alguna manera tratamos de rescatar estas pequeñas y grandes historias, vemos que van quedando olvidadas y se pueden perder en las próximas generaciones”, opina Guerrero. Y resalta el trabajo que han realizado integrantes del club de motos custom Águilas Libres, que en varios sitios sanmartinianos han colocado figuras de personas, realizadas en chapa, ”para no perder la dimensión humana que tienen estos hitos”.

Las Casuchas del Rey o Casuchas del Correo Real se construyeron por pedido de Ambrosio O´Higgins, marqués de Osorno, padre de Bernardo O´Higgins, en 1765, tanto del lado chileno (La Calavera, Juncalillo y Ojos de Agua), como del argentino. Resultaban de fundamental importancia para el tránsito en los pasos cordilleranos, debido al aumento del tráfico de personas, especialmente el correo, explica Horacio Chiavazza, director de Patrimonio de la provincia. El arqueólogo relata que a partir de las condiciones hostiles del invierno, debido a las nevadas, “se decidió establecer este sistema de postas para el tránsito fluido, con refugios y viveres hacia ambos lados de la cordillera, para quienes se desempeñaban en el correo”. Hacia fines del siglo XVIII se contaba con tres de cada lado y en el siglo XIX se añadieron dos: La Cumbre y la del lado argentino estaba en Punta de Vacas, pero quedó destruida luego de un alud en 1930.

Arqueología: “casuchas del rey”, la gran obra de Ambrosio Higgins
Arqueología: “casuchas del rey”, la gran obra de Ambrosio Higgins

El diseño de las casuchas fue realizado por el cuerpo de ingenieros militares de Cádiz en España y su emplazamiento propuesto por O’Higgins, expresa un informe del XII Congreso Geológico Chileno, realizado en 2009, en el apartado “Las Casuchas del Rey: un patrimonio temprano de la integración chileno-argentina”.

Chiavazza comenta que las construcciones son de grandes ladrillos unidos con argamasa (cal y arena). “Son construcciones bastante resistentes, sobre plataformas de piedra para evitar el ingreso de la nieve. En su interior tenían una alacena empotrada, allí estaban las provisiones: galletas, charqui, yerba, leña y elementos que garantizaran la supervivencia de los refugiados”. Agrega que antes de finalizar el otoño se las aprovisionaba con estos víveres y las llaves de las puertas de ingreso quedaban en los cabildos de Santiago y Mendoza. Chiavazza advierte que si bien su techo es abovedado, se tiene información que las construcciones contaban con un protector a dos aguas para retirar la nieve más fácilmente.

Declaradas Monumento Histórico Nacional en 1973, las construcciones hoy están bastante maltratadas. El titular de Patrimonio resalta que con fondos nacionales, se tiene prevista la puesta en valor de las casuchas. Se colocará cartelería y se generará un cierre perimetral para evitar mayores daños.

En en 2020, tras un relevamiento con la Dirección Nacional de Arquitectura, la arqueóloga Cristina Prieto (Ianigla-Conicet) detectó algunos daños. Prieto señala que los objetivos de las primeras intervenciones arqueológicas “se centran en definir aspectos relacionados con el uso de las casuchas y su entorno inmediato; analizar la tecnología de construcción, así como los arreglos y restauraciones”.

Casuchas del Rey en Mendoza. Gustavo Guevara
Casuchas del Rey en Mendoza. Gustavo Guevara

El investigador Roberto Bárcena (Incihusa-Conicet), en una nota publicada en Los Andes en 2019, destaca que son numerosos “los relatos de viajeros del siglo XIX que transitaron por el Paso de Uspallata-La Cumbre, dejándonos textos, dibujos y pinturas cuya edición aporta la descripción del derrotero y de la infraestructura con la que podía contarse en el viaje de Santiago a Mendoza y viceversa. Además de las referencias al camino incaico, al tambo de Tambillitos y al Puente del Inca, se ocuparon de las “casuchas del rey”. Ejemplos de aportes de datos –camino e infraestructura–, entre muchos otros, son los de Rugendas, Darwin y Sarmiento”.

“Me imagino el trabajo que habrá llevado construir estas casuchas en aquellos años. Se utilizó un ladrillo muy grande de 40x 20 centímetros, de casi cinco kilos. Debieron usar 500 mulas para transportar la carga hasta los emplazamientos”, calcula Enrique Guerrero desde su blog Huellas Cuyanas, que rescata lugares, leyendas e historias de Mendoza.

Acota que las Casuchas de Rey o de “la cordillera nevada”, como también se las conoció, le pertenecieron a la Corona Española, Capitanía General de Chile, desde su creación en 1765, hasta 1776. A partir de ese momento quedan bajo la tutela del Virreinato del Río de la Plata hasta 1816, año en que comienzan a formar parte del patrimonio del Gobierno Nacional Argentino. “Son los primeros refugios de alta montaña construidos en el país, concebidos como tales. La de Las Cuevas, está al sur del río Cuevas, la de Paramillos de las Cuevas al norte y Puquios, que en quechua significa “ojo o fuente de agua”, al sur”. Más adelante, Guerrero, sostiene: “Es un patrimonio que tenemos para disfrutar. Recuerdo que cuando hicimos el trekking a las casuchas, nos encontramos en Punta de Vacas con Don Antonio Ibaceta, que iba en su mula Chilindrina, quien nos explicó por dónde ir. El camino no es difícil, es maravilloso. Ahora, con nieve y en aquellos años, es otra cosa”.

Trabajo arqueológico

La arqueóloga Cristina Prieto Olavarría (Ianigla-Conicet) detalla que frente a la puerta de una de las casuchas, se recolectó un basurero muy disperso con gran diversidad de materiales de los siglos XVIII, XIX y XX (cerámica, vidrio, metales, restos óseos de fauna, ladrillos).

Los resultados de las excavaciones que se hicieron debajo de las grandes rocas ubicadas al costado del refugio, evidencian que estos pequeños aleros fueron ocupados posiblemente para pernoctar y cocinar alimentos (por ejemplo, chivo y guanaco). Añade que en estos espacios de abrigo, destaca la presencia de botellas de vino y de ginebra Jurgen Peters, producida en Argentina a fines del siglo XIX. El análisis de los restos de animales, están en desarrollo y se han registrado restos de mamíferos y aves.

Estos primeros resultados, han permitido empezar a formar una idea más detallada de las diversas actividades que se desarrollaban en el lugar de descanso y pernocte mientras se hacía el paso cordillerano. Por ejemplo, la caza de guanacos, el consumo de alcohol, el pernocte y actividades de cocina al aire libre (bajo pequeños aleros rocosos), pudieron ser actividades frecuentes. La presencia de algunos fragmentos de cerámica Viluco (producida durante el período de dominación Inka) halladas en las excavaciones, evidencia que ese lugar no solo fue estratégico para el cruce durante la Colonia sino que también en tiempos prehispánicos y posiblemente asociados al Camino del Inka o Qhapaq Ñan.

Enclaves estratégicos

Prieto Olavarría describe que el objetivo de las casuchas era mantener durante todos los meses del año las comunicaciones postales entre Mendoza y Santiago. Estos enclaves fueron estratégicos para el Correo Real que trasladaba la correspondencia entre España y la Capitanía General de Chile. Durante el período Independiente los estados nación se constituyeron utilizando estas rutas ya consolidadas.

Más tarde, con la llegada del ferrocarril, a fines del siglo XIX y el trazado del Tren Trasandino a principios del XX, el comercio se efectivizó y dinamizó bajo las premisas capitalistas de demanda y ofertas espontáneas, lo que significaba una mayor circulación de bienes y personas. Este fue el principal motivo por el cual las postas de correos fueron paulatinamente abandonadas en el circuito oficial.

Financiamiento para obras

En abril, el gobierno provincial anunció el financiamiento mediante el “Plan 50 Destinos 2021″, que tiene como objetivo potenciar destinos emergentes y alternativos, en cada provincia del país, con el fin de dinamizar la actividad, fortalecer la oferta turística y fomentar la competitividad. Mendoza participa de este programa financiado por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación.

En la provincia se ejecutarán trabajos en la Plaza del Vino (Enoteca), Parque Deportivo de Montaña y en el Camino del Inca o Qhapac Ñan. Sistema vial andino - Patrimonio de la humanidad. Este proyecto contempla obras de remediación del tambo incaico Ranchillos; construcción del centro de información y control de ingreso, situado a 3 km de la ruta 7 y el equipamiento necesario para su funcionamiento.

Además, la recuperación y puesta en valor de Las Casuchas del Rey Cuevas, Puquios y Vacas. De este modo, se espera garantizar la conservación de los sitios, en base a una propuesta que permita el acceso público, sin generar un impacto negativo.

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