miércoles 28 de julio de2021

Sociedad

Así fueron las ceremonias para recibir el Año Nuevo del Sur de los pueblos andinos y mapuches en Mendoza

Así fueron las ceremonias para recibir el Año Nuevo del Sur de los pueblos andinos y mapuches en Mendoza
Referentes de los pueblos andinos de Mendoza recibieron este lunes por la mañana el Año Nuevo del Sur, el 5.529 del Quinto Sol. Foto: Colectivo artístico Año nuevo del Sur.

Comunidades de pueblos andinos y mapuches que habitan en Mendoza realizaron sus tradicionales ceremonias que marcan el Solsticio de Invierno en culturas milenarias del mundo entero. Fotos, videos y explicaciones de las ceremonias.

El Solsticio de Invierno –que, según el calendario gregoriano, tuvo lugar a las 0:31 de este lunes 21 de junio de 2021 y fue el momento exacto del inicio de la estación más fría del año en el Hemisferio Sur- marcó, además, el comienzo de un nuevo Año del Sur. De acuerdo a la cosmovisión de los pueblos andinos, comenzó ayer el año 5.529 del Quinto Sol; y el recibimiento fue con la tradicional ceremonia: Inti Raymi (Fiesta del Sol).

Celebración Año Nuevo del Sur MendozaGentileza

Para los pueblos mapuches, en tanto, la celebración que comenzó el domingo por la noche y se extenderá hasta el jueves lleva por nombre Wiñoy Xipantu (Vuelta al Sol) o We Tripantu (Año Nuevo); mientras que su calendario ya supera el año 12.800. Se trata de una cuenta estimativa, ya que estos pueblos rechazan en cierto modo la medición y la forma de contar tradicional.

Las celebraciones en Mendoza

Ambas comunidades celebraron el inicio de este nuevo ciclo en el territorio mendocino; y lo hicieron con ceremonias que se extendieron durante la noche del domingo 20 y el amanecer del lunes 21 de junio. De hecho, los mapuches conmemoran todo un ciclo que se extenderá hasta el próximo jueves inclusive.

De acuerdo a la cosmovisión de pueblos andinos (con sus raíces en el Imperio Inca), “los hijos de esta tierra” (como se perciben y denominan a sí mismos los tradicionalmente llamados miembros de los pueblos originarios), entre el 20 y 21 de junio la Tierra llega a su punto más alejado del Sol y es el día más corto; por lo que a partir de ese momento los días se van alargando un poco más; y se celebra el nuevo ciclo en el que cada vez la Tierra y el Sol se acercan un poco más.

Inka Miko Tika, referente de la comunidad Inca Colla en Mendoza, durante la celebración del inti Raymi (Fiesta del Sol) durante la tarde de ayer en el Parque San Martín.Gentileza

“Es una celebración cósmica y que tiene que ver con nuestra cosmovisión. El domingo, el Sol y la Tierra estuvieron en su punto más alejado, y fue el día más corto del año. De acuerdo a la cosmovisión, la Tierra se amarraba simbólicamente al Sol para que no se aleje más allá de lo que estuvo el domingo, por lo que el 21 de junio se conmemora que la Tierra comienza a volver al Sol, por eso se celebra el Inti Raymi; porque justamente empezamos a volver hacia el Sol (Inti). Esto marca el inicio de un nuevo año”, resumió Inka Miko Tika, referente de la Comunidad Inca Colla, la primera comunidad creada en Mendoza.

Si bien en años anteriores las ceremonias han sido más concurridas y con mayor despliegue, el contexto de pandemia obligó a modificar la forma en que se hicieron las ceremonias en en esta ocasión.

La tradicional ceremonia y festival artístico que se celebra en Mendoza para cada Solsticio de Invierno, en tanto, también fue distinta en esta edición; comparada con la de años anteriores. Mientras que tradicionalmente se celebraba con todo un festival en el Teatro Independencia, esta vez el escenario se trasladó al espacio Volar (Las Compuertas, en el piedemonte lujanino) y hubo música, alimentos y bebidas características entre los participantes. Con la intención de llegar a la misma cantidad de gente a la que se llegó en celebraciones anteriores –o, quizás más-, el Inti Raymi de este año se transmitió por redes sociales.

En el espacio Volar (piedemonte lujanino) se hizo una celebración reducida a cargo del colectivo artístico Año Nuevo del Sur y fue transmitida por redes sociales. Foto: Colectivo artístico Año nuevo del Sur.Gentileza

“Este evento consiste en festejar el Solsticio de Invierno como el inicio de un nuevo ciclo. Se trata de una celebración que han realizado todas las culturas alrededor del mundo; ya sea en el hemisferio Norte –culturas como las griegas, romanas o nórdicas- cada 21 de diciembre; como en el Sur cada 21 de junio. Siempre se ha tomado al Solsticio de Invierno como el inicio de un nuevo ciclo”, destacó el músico Sebastián Alcaraz, quien es miembro del colectivo artístico Año Nuevo del Sur, violinista en la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo y, además, toca instrumentos de vientos y tiene su grupo de sikurius Huevo de Cóndor-, con el que precisamente participó de la ceremonia durante la mañana del lunes. “Cuando la Iglesia Católica llegó a los pueblos de América del Sur, trajo sus celebraciones como la Noche de San Juan y se produjeron sincretismos. Pero la cultura andina es tan fuerte y está rodeada de tantos conocimientos y bagaje; que mantienen esta celebración para festejar el inicio de un nuevo ciclo”, destacó el artista que integra desde 2003 el colectivo artístico Año Nuevo del Sur.

“Este año la ceremonia comenzó a las 7:30 de ayer (lunes) en el espacio Volar. Consistió en amanecer con un fogón; compartiendo alimentos (como patay, guiso con papas y granos) y bebidas (chicha y vino); y así se recibieron los primeros rayos de sol. Es una forma de agradecer a la vida y pedir por un nuevo ciclo con más amor y energía, sobre todo para atravesar esta locura que estamos transitando”, destacó Alcaraz.

En 2003, a partir de una idea del artista Valdo Delgado, surgió el colectivo artístico Año Nuevo del Sur; y desde entonces cada Solsticio de Invierno se realiza esta celebración artística al servicio de las tradiciones milenarias de los llamados pueblos originarios.

En el espacio Volar (piedemonte lujanino) se hizo una celebración reducida a cargo del colectivo artístico Año Nuevo del Sur y fue transmitida por redes sociales. Foto: Colectivo artístico Año nuevo del Sur.Gentileza

“Tratamos de reunir todas las disciplinas artísticas (música, danza, poesía y actuación) en una obra integral; y contar de diferentes maneras –con distintos directores escénicos- el Solsticio de Invierno como inicio de un ciclo, de un año. Se trabaja con muchos meses de anticipación y nos basamos mucho en la cosmovisión andina; con elementos como la chakana (cruz andina que marca las divisiones de este ciclo -solsticios, equinoccios, día de los muertos, carnaval, día de la Pachamama y día de la cruz-) o la wiphala. Aquí se encuentran todos los símbolos de cuándo hay que celebrar, cuándo hay que cosechar, cuándo hay que agradecer. Nuestra forma de celebrar es ofrecer nuestro arte y, a través de eso, juntarnos alrededor del sol”, destacó Alcaraz.

Desde 2003, el colectivo artístico Año Nuevo del Sur realiza una celebración del Inti Raymi. Foto: Colectivo artístico Año nuevo del Sur.Gentileza

La ceremonia de este lunes fue transmitida en las redes sociales de algunos de sus participantes (Instagram @negraeuge y @sebastian.alcaraz.ar) y contó con la participación de Cristina Pérez, Meleu y los Sikuris Huevo de Cóndor. En cuanto a la producción estuvo a cargo del ya mencionado Sebastián Alcaraz, María Eugenia Moreno, Quique Öesch, Raúl Rivero, Carlos Canale y Miguen Ángel Purpora.

Otra celebración que tuvo sede en Mendoza fue durante la tarde del lunes en los Portones del Parque. Allí Inka Miko Tika (referente de la Comunidad Inca Colla, la primera comunidad creada en Mendoza) realizó un Saludo al Sol para recibir el año 5.529 del Quinto Sol. Durante la ceremonia, que contó con la participación de referentes de pueblos andinos y de mendocinos que se acercaron para participar y aprender sobre el tema, se hizo un saludo a las cuatro naciones del Estado Incasuyos-: Antisuyo, Chinchaysuyo, Contisuyo y Collasuyo.

“Ya estamos arrimándonos a un proceso de un Sexto Sol, ya que se estima que cambia el Sol cada mil años. Según nuestra profecía, el Sexto Sol llega con el nuevo orden mundial, en el que los Hijos del Sol despiertan y se da un cambio en el Pacha (que es la combinación de espacio – tiempo); es un cambio cósmico y un nuevo pensamiento. Los Hijos de esta Tierra (a quienes hoy se nos llama pueblos originarios) vuelven a levantarse con el Sexto Sol. Justamente por eso hoy se ve el proceso latinoamericano en el que el ‘indio’ no quiere que le regalen nada, sino quiere tener protagonismo, gobernar”, agregó Inka Miko Tika.

Inka Miko Tika participó este 21 de junio por la tarde del tradicional Saludo al Sol para conmemorar el Inti Raymi. Fue en los Portones del parque San Martín, en Mendoza.Gentileza

“La vuelta del cóndor andino también es una señal de ello. Porque después de la invasión europea, el cóndor desapareció. Sin embargo, a partir del 2006 empezó a aparecer y a vérselo de nuevo; y es esta la señal de que se está acercando otra época del espacio – tiempo (Pacha). El hombre andino vivía conforme al cosmos, al Pacha; y nuestra ciencia ha sido muy avanzada en el tema de alimentación (como el maíz). De hecho, 70% de alimentos que se consumen en el mundo es de esta parte del mundo, de esta cultura”, graficó Inka Miko Tika; quien insistió en que con la llegada del Nuevo Sol, habrá un cambio y una reivindicación; luego de tantos años relegados.

Celebraciones mapuches

En el Sur mendocino, los mapuches que habitan esas tierras también participaron de sus milenarias celebraciones, Wiñoy Xipantu (Vuelta al Sol) o We Tripantu (Año Nuevo). “Se celebran junto y podría decirse que es lo mismo”, explicó -de modo didáctico- Gabriel Jofré, werkén (mensajero o vocero) de la organización Malal Weche que nuclea a las 27 comunidades mapuches de Malargüe.

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De acuerdo a las tradiciones de estos pueblos, no se trata de un único día de celebración; sino que al tratarse de un ciclo que se abre; se trata de un proceso que toma entre 4 y 5 días (suele extenderse del 21 al 24 de junio). “Las ceremonias mapuches más importantes suelen tener esa duración”, agrega Jofré. De hecho, este año todo el proceso comenzó el domingo 20 por la noche.

“En este proceso se celebra que empieza a caminar el sol, y lo hace por medio del Tranco del Gallo. Se trata de una observación muy milenaria, ya que el gallo y la gallina son autóctonos. En ese sentido, el gallo tiene mucho que ver con nuestra cosmovisión; y con el tranco se aleja o se acerca. Eso es lo que se conoce como wiñoy tripantu (dar la vuelta). Luego del día más corto del año y de la noche más larga, el sol vuelve a caminar con el tranco del gallo”, explicó Jofré en torno al motivo de la celebración.

Año Nuevo MalargüeGentileza

El werkén mapuche también se refirió al sincretismo que llevó adelante la Iglesia Católica al llegar a esta parte del mundo y agrupar las culturas, tradiciones y celebraciones de los pueblos originarios con las del Hemisferio Norte (como ocurrió con la Noche de San Juan Bautista, que coincide con el Solsticio de Invierno en el Sur). “El pueblo mapuche tiene su propia cruz, también la simbología de las cuatro estaciones y los cuatro puntos cardinales. De hecho, la Iglesia tiene su base en su Navidad y Nochebuena, que se asienta entre la noche del 23 y 24 de diciembre; y tiene sus orígenes en el Solsticio de Invierno en el Hemisferio Norte”, explicó Jofré.

Si bien los mapuches no centran toda su celebración en un único día -o noche- sino que insisten en el proceso que marca el Tranco del Gallo; entre la noche de este lunes 21 y la mañana del martes 22 de junio tuvo lugar su gran ceremonia. “Cuando comienza el Tranco del Gallo, el amanecer posterior a la noche más larga; se junta el agua (Ko en lengua mapuche), que es la fuerza natural más profunda. Esa mañana, bien temprano, se junta como agua sagrada y se usa para recibir y presentar los niños a la comunidad; se hace como un bautismo. Y también se usa para sacar las malas energías”, destacó el werkén; aclarando que ese proceso puede darse todos los años entre el 21 y el 24 de junio.

Año Nuevo MalargüeGentileza

“La mañana siguiente a la noche más larga, esa misma agua que se junta se usa para ponerse en el cuerpo, en la cabeza y cualquier lugar donde haya dolor. Esta agua se junta cuando aparece la constelación de las Siete Cabrillas; cuando brillan esas estrellas, esa noche se junta el agua -que se pone tibia- y se reúnen las familias y comunidades”, resumió Jofré.

La noche de anoche y esta madrugada fue, en esta ocasión, esa noche sagrada. Y, aunque en circunstancias normales la celebración reúne a entre 50 y 80 personas pertenecientes a la comunidad mapuche; este año y en el contexto de pandemia se trató de una ceremonia íntima y de pocas personas. “En la comunidad Malal Pincheira tenemos un rewe (espacio sagrado, de renovación); y allí se hace un cutral (fuego). Se pasa toda la noche en el lugar; y a la mañana se hace el saludo al sol, se busca el agua y ese cutral se cierra (porque se usa solo para esa ceremonia)”, describió Jofré.

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