miércoles 20 de enero de 2021

Ana Paula González, Laboratorio de Ciencias Físicas, Químicas y Biológicas - Universidad Maza Foto: Orlando Pelichotti
Sociedad

Argentina es el país con más investigadoras y en Mendoza superan la media nacional

Son más de la mitad de quienes se dedican a este campo. Sin embargo, les exige mayor esfuerzo porque encuentran mayores obstáculos. En sus equipos hay más personas formándose y muchas abordan temáticas propias del género. En Conicet Mendoza, las mujeres representan el 58,7 por ciento.

Ana Paula González, Laboratorio de Ciencias Físicas, Químicas y Biológicas - Universidad Maza Foto: Orlando Pelichotti

Argentina es el país con mayor proporción de mujeres investigadoras entre los incluidos en un informe internacional de Elsevier, la mayor editorial de libros de medicina y literatura científica del mundo. Allí se expresó además que ellas son mayoría ya que son 51%, seguido por España y Portugal (48%) y Brasil (44%).

“El viaje del investigador a través de una lente de género” mostró que en Japón son sólo 15% y otros países tampoco alcanzan el nivel argentino. Tal es el caso de Portugal (48% de mujeres), Francia (39%), México (38%), Reino Unido (37%), Alemania (32%) y Estados Unidos (34%).

Mendoza muestra la misma realidad e incluso supera la media nacional.

En Conicet Mendoza de los 376 investigadores, 221 son mujeres (58,7%). También entre los becarios, ya que ellas son 254 entre 386.

En la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) también sucede. Las mujeres investigadoras son 1.349 entre 2.457 (54,9%).

Además, de los 632 proyectos de investigación de facultades e institutos de la UNCuyo, 340 están dirigidos por mujeres.

Brechas y desafíos

La posibilidad de acceso de mujeres a estos ámbitos, así como a tantos otros, implican sumar su perspectiva, plantear sus problemáticas que tantas veces,desde la concepción del “hombre” como algo genérico, las excluye. Así muchas veces cuestiones, enfermedades y problemáticas exclusivas del género pueden quedar relegadas o incluso no aparecer en investigaciones que pudiesen dar soluciones. Pero por otra parte, enfrentan sus propios desafíos muchos de los cuales tienen que ver con que los prejuicios, cargas y quienes ocupan lugares de decisión.

Jimena Estrella, secretaria de Investigación de la UNCuyo explicó a Los Andes que en general, los desafíos de las mujeres en este campo son los mismos que tienen en el mundo laboral pero con un componente especial de competencia que es muy marcado en la labor científica. “Esto se ve especialmente fuerte en los primeros años de la carrera del investigador y que generalmente coinciden con los años de maternidad, con lo cual se observa un retraso o una postergación del período más productivo en términos científicos”, expresó. Y aclaró que cuando se habla de productividad en este campo se hace referencia principalmente a la producción de publicaciones científicas. Dijo que aportan una mirada más compleja, naturalmente interdisciplinaria.

También se observa que en grupos liderados por ellas se logra un mejor trabajo en equipo, con mayor cantidad de personas formándose y mayor cantidad de becarios.

Se desarrollan mayormente en las áreas de Ciencias Económicas, Políticas y Sociales pero también en Ciencias Médicas, Odontología y Educación. En cambio se observa menos desarrollo, aunque muy destacado, en Ingeniería.

Más esfuerzo

El trabajo de Elsevier expresa por un lado, que esto no niega la existencia de brechas pero además, que el escenario de los países iberoamericanos puede ser el camino a seguir para otros países desarrollados.

Pero la particularidad que amerita ser analizada es que la mayoría lo hace con dedicación parcial y en ese grupo son más las mujeres. Del total de investigadoras de la UNCuyo 76% lo hace con esta dedicación.

Teresa Damiani es doctora en Bioquímica, investigadora independiente de Imbecu- Conicet, profesora de la Facultad de Medicina de la UNCuyo y directora del instituto de Bioquímica e Inmunidad de esta última.

Investiga sobre microorganismos que causan infecciones de transmisión sexual, en especial una bacteria llamada Chlamydia trachomatis, que sin tratamiento puede causar infertilidad femenina (ver aparte).

Hizo referencia a que entre las dificultades que encuentran las mujeres en su carrera se cuentan compatibilizar las tareas del hogar, el cuidado de los hijos y el mantenimiento de la familia, lo cual resulta muy difícil. “Esto demanda un esfuerzo y tiempo que a veces conspira contra el desarrollo personal, la posibilidad de dedicarse en forma exclusiva y plena al desarrollo profesional y tarea laboral”, detalló. La dedicación exclusiva implica 8 o 9 horas de trabajo en el entorno laboral más el que se suma afuera y es la única forma de trabajar en Conicet. Por eso cree que las mujeres lo logran pero trabajando mucho más.

“En la UNCuyo y Conicet es muy evidente que hay muchas mujeres becarias en los estamentos inferiores pero cuando ascendemos en la escala son muy pocas las que llegan a puestos superiores de mayor reconocimiento académico, profesional y económico, son lugares ocupados mayormente por varones”, observó la investigadora.

Comentó que accedió a sus cargos por concurso pero que quizás no hubiese sido tan fácil si hubiese dependido de una elección, ya que se suelen preferir varones y en particular porque la mesa chica suele tener mayoría masculina.

“Me costó mucho más que si hubiese sido un varón, por las responsabilidades, pero fundamentalmente por la reticencia de los varones a dejar en manos de mujeres esos lugares”.

Perfil

Teresa Damiani, doctora en Bioquímica, Investiga sobre microorganismos que causan infecciones de transmisión sexual.

“Quise investigar cómo se las ingenia una bacteria para infectar a dos de cada tres mujeres en algún momento de su vida para evitar que muchas mujeres se vuelvan infértiles”, comentó.

“Decidí investigar Chlamydia Trachomatis, la causa más frecuente de infección sexual, muy difícil de diagnosticar, que afecta sobre todo a las mujeres, es asintomática y por eso no se consulta”, explicó. El tratamiento no es eficiente y termina dañando el aparato genital femenino.

“Nuestros esfuerzos están dirigidos a desarrollar herramientas para mejorar el diagnóstico (actualmente complejo) y estamos generando una prueba de detección más simple y eficiente”, detalló. También están desarrollando una vacuna y estudiando compuestos derivados de azúcares que podrían evitar que las bacterias ingresen a las células y las infectan, además de un tratamiento con antibióticos.

Ciclo de formación para comunicadores

El Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación (MMGyD), junto con la iniciativa Spotlight (ONU/UE) y la Embajada del Reino de Bélgica inician hoy un ciclo de talleres de formación abiertos y gratuitos que están dirigidos a periodistas, comunicadoras y comunicadores sociales y estudiantes de carreras afines.

En los encuentros compartirán experiencias y buenas prácticas profesionales de la comunicación de medios. Estructurado en tres episodios a realizarse los días 30 de noviembre, 3 y 11 de diciembre; el ciclo se transmitirá a través de las redes sociales del MMGyD.

“Medios y periodistas: una alianza en la lucha contra las violencias de género” es una propuesta para reflexionar sobre el rol de los medios de comunicación como constructores de sentido, la responsabilidad y la influencia que ejercen en la reproducción de estereotipos de género.


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