A 150 años del nacimiento de la Astronomía nacional

Observatorio astronómico El Leoncito, en San Juan.
Observatorio astronómico El Leoncito, en San Juan.

La curiosidad natural del ser humano, en conocer el origen del universo en el que vive, lo ha llevado a estudiar el firmamento desde tiempos inmemoriales. La Argentina ha estado presente activamente en el desarrollo de este campo del saber desde comienzos del siglo XIX. Los arranques de la actividad deben buscarse en 1871.

Cada 24 de octubre se celebra en el país el Día de la Astronomía. Esta efeméride fue instituida en 1988 por la Asociación Argentina de Astronomía para facilitar la promoción de actividades de divulgación astronómica, como así también la difusión de temas vinculados con esta ciencia en los medios masivos de comunicación.

La fecha coincide con la fundación del Observatorio Nacional Argentino en 1871, actualmente Observatorio Astronómico de Córdoba. Con el tiempo, el Día Nacional de la Astronomía fue adoptado por todas las instituciones astronómicas del país.

Observatorio Astronómico de Córdoba
Observatorio Astronómico de Córdoba

¿Cuáles fueron los comienzos de la astronomía en Argentina? En las décadas de 1820 y 1830, Hermman Conrad Dwerhagen, de ascendencia alemana, realizó en el país varias observaciones astronómicas, algunas de las cuales publicó en medios especializados europeos. Por este motivo, se lo considera el primer astrónomo en realizar un aporte importante. Benjamín Gould, norteamericano, fundó el Observatorio Nacional Argentino (1871), primera institución científica nacional dedicada a la astronomía. Luego, entre los primeros argentinos nativos en desempeñarse como ayudantes o astrónomos se encuentra Guillermo Mac Carty y Gustavo Marquín, del observatorio astronómico de La Plata en 1885. En Córdoba, Eleodoro Sarmiento se incorporó al observatorio en 1892 y llegó a desempeñarse como director de la institución.

Las esposas de los primeros astrónomos tuvieron un papel destacado en el desarrollo de la astronomía nacional. Mary Quincy Adams influyó decisivamente en el trabajo de Gould, principalmente en la confección de uno de los primeros catálogos de estrellas del hemisferio sur, la Uranometría Argentina. John Thome sucedió a Gould en la dirección del Observatorio Nacional Argentino, y desposó a Frances Angeline Wall, maestra de Sarmiento, pocos meses después. La educadora se involucró en los trabajos del observatorio, en particular con la elaboración del célebre catálogo y atlas Córdoba Durchmusterung. Años más tarde, en 1941, Alba Dora Nina Schreiber se convirtió en la primera mujer argentina en doctorarse en Astronomía.

El motivo principal para la elaboración de las primeras publicaciones astronómicas argentinas lo constituyó la realización de un extenso catálogo de posiciones y brillos de las estrellas del hemisferio sur. Entre las primeras obras se encuentran el Catálogo de Zonas y el Catálogo General Argentino (1886), que se distinguen fundamentalmente por la gran área del cielo cubierto y la precisión en las determinaciones de posición. La Uranometría Argentina (1877) se convirtió en la continuación de la Uranometría Nova, que incluían hasta la más débil de las estrellas visible a simple vista. La Córdoba Durchmusterung (1908) se constituiría luego en el complemento de la Bonner Durchmusterung del hemisferio norte, catálogos y atlas que en conjunto incluirían todas las estrellas observables con los telescopios medianos de la época.

Observatorio Astronómico de La Plata
Observatorio Astronómico de La Plata

La astronomía nacional también participó en los intentos por corroborar la teoría de la relatividad de Einstein. Esta revolucionaria y controversial propuesta para la época, produjo un intenso debate en el mundo científico. Pronto surgió la urgente necesidad de su confirmación experimental. Con este objetivo, Einstein propuso una observación astronómica con el objeto de verificar la discrepancia entre sus predicciones y la de la teoría newtoniana, sobre la desviación de la luz por efecto de la gravedad. La idea de Einstein consistía en medir el cambio en la posición de las estrellas cercanas al limbo solar, objeto suficientemente masivo como para medir dicho efecto. Esto sólo resultaba posible durante un eclipse total, momento en el cual la luz del Sol no impediría la observación. El eclipse total de Sol, de mayo de 1919, permitió confirmar la teoría de la relatividad, pero años antes, con ocasión de los eclipses solares en 1912 y 1014, astrónomos argentinos habían intentado la hazaña.

Entre las primeras observaciones astronómicas realizadas en Argentina se cuentan también las que posibilitaron el descubrimiento de cometas. Las más antiguas son las del descubrimiento del Gran cometa de 1830, realizado por Dwerhagen y su amigo Kiernau. Otro es el caso del cometa periódico Encke, cuyo estudio se inició en 1832 y se prolongó hasta 1953. Probablemente se trate del cometa más estudiado en el país con observaciones realizadas durante más de un siglo. El retorno del cometa Halley en 1910, del cometa Mellish en 1915, de 7P/Pons-Winnecke de 1909, y los descubrimientos de los cometas 20D/Westphal e Y1 Delavan en 1913, entre otros, constituyen hitos en la astronomía de cometas en Argentina.

A mediados del siglo XIX comienza a abrirse en el mundo el camino hacia el estudio físico-químico de los objetos que pueblan el cosmos. Comenzaba la era de la astrofísica, basada en la idea de que todos los astros están compuestos por los elementos químicos que encontramos en nuestro entorno, y que las leyes físicas que los gobiernan son válidas en todo el universo. En Argentina, Charles Perrine fue sin lugar a dudas el pionero en este campo. Cuando asumió la dirección del Observatorio Nacional Argentino en 1909, planteó la realización sistemática de investigaciones astrofísicas, para lo cual propuso la compra de un telescopio de 1,5 m de diámetro, similar a los más grandes existentes en esa época. La Estación Astrofísica de Bosque Alegre fue construida a pocos kilómetros de la ciudad de Córdoba, y finalmente inaugurada en 1942, luego de superar varios contratiempos.

Parte del proyecto Pierre Auger en Malargüe, Mendoza.
Parte del proyecto Pierre Auger en Malargüe, Mendoza.

Entre los estudios que más destacan de sus comienzos se cuentan las fotografías de cúmulos globulares, concentraciones de cientos de miles de estrellas, obtenidas por Martín Dartayet, y las de José Luis Sersic, para su famoso atlas de galaxias australes.

Actualmente, la Argentina cuenta con varios otros observatorios astronómicos donde una gran variedad de estudios en astronomía y astrofísica se llevan a cabo. Entre ellos: el Complejo Astronómico El Leoncito y el observatorio Félix Aguilar, en San Juan; el Pierre Auger, en Malargüe (Mendoza); el Instituto Argentino de Radioastronomía en la provincia de Buenos Aires, y numerosos centros astronómicos distribuidos por toda la geografía del país.

*El autor es doctor en Astronomía, profesor invitado en la Facultad Ciencias Exactas y Naturales-UNCuyo e investigador del Conicet.

*Fuente: algunos textos tomados de https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/dnaa/

*Producción: Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar

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