sábado 23 de enero de 2021

Slacklining: entre acrobacia y control mental
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Slacklining: entre acrobacia y control mental

La disciplina creada por escaladores de roca comenzó a popularizarse de la mano de destrezas circenses. El deporte sumó al yoga.

  • sábado, 29 de septiembre de 2018
Slacklining: entre acrobacia y control mental

La cinta es un estrecho corredor en el cual el deportista -a fuerza de destreza- le marca un límite al miedo. El slackline es una cinta (elástica), que permite efectuar saltos y otros movimientos más dinámicos pendiendo del vacío. La tensión de la línea puede ser mayor o menor para satisfacer el nivel de experiencia y también de exigencia del usuario.

El nivel de atención de la cinta permite hacer trucos como saltos o flips. Al mismo tiempo, se pueden realizar posturas de yoga o acrobacias de piernas, lo que permite modalidades de entrenamiento más intensivo.

El slackline es un deporte que conecta el cuerpo y la mente, potenciando la concentración y un mejor control de los pequeños movimientos del cuerpo; mejora el balance físico del practicante y tonifica su sistema muscular. 

La actividad nació de la mano de un grupo de escaladores de rocas (a fines de los 70, en California). Ahora todo el mundo puede practicar el slacklining, desde un principiante al francés Nathan Paulin (quien logró el récord de distancia sobre una cinta al recorrer 1 kilómetro).

El escritor y cultor de la disciplina, Harry Cloudfoot descubrió la disciplina después de una lesión en la espalda en 2011. El londinense destacó: "No podía hacer nada. El slacklining supuso un reto a la estabilidad. Empecé despacio y de poco fui haciendo ejercicios más difíciles. El deporte me ayudó desde el punto de vista psicológico, al mantener motivado a mi cerebro, y mejoró mi recuperación".

Para mantener el equilibrio es fundamental tener resistencia en el tren inferior. Los músculos trabajan fuerte cuando el cuerpo cuerpo comienza a mecerse buscando estabilidad.

Lineaboard: una tabla para navegar sobre la línea

La disciplina del slacklining, que  se extiende a nivel global como el parkour, tiene una nueva y poco difundida variante. Con la patente aún en trámite, el prototipo del RBD lineboard comenzó el lento camino de la promoción.

Se trata de un skate adaptado para poder usarlo sobre una línea patinando, surfeando o simplemente rebotando gracias a la curvatura de la tabla. La técnica exige del practicante la destreza necesaria para presionar y saltar.