miércoles 16 de junio de2021

La seguridad en una ciudad que crece

  • miércoles, 14 de agosto de 2013

Desde hace algunos meses la mesa mañanera de periodistas se ocupa de un tema preocupante: la seguridad. En esta última reunión fue tema excluyente.

Primero analizamos si se trataba de una "campaña" pre electoral de algún sector, porque esto hoy en día no llama la atención y la conclusión fue que de ninguna manera. Es un tema social que ya es común, por desgracia, en muchas charlas de café o familiares.

Ahora bien, como hacemos siempre, todos dimos nuestra opinión y las conclusiones, por cierto, también fueron variadas.

Hay fenómenos que son moneda corriente y otros que están en franco crecimiento.

Los robos por descuido en una ciudad que crece, si bien no son normales, porque ningún robo es normal, son comunes y frecuentes.

Sin embargo, lo que está creciendo y en forma alarmante son modalidades de asaltos que hasta ahora no existían en San Rafael o por lo menos eran esporádicas y muy espaciadas. ¿Ejemplos? Sobraron en esa mesa de café y todos se orientan a los ataques a personas mayores solas o a matrimonios de abuelos.

Abundan los golpes y el maltrato y ni hablar de los destrozos que producen los delincuentes para amedrentar a sus víctimas. También comienza a hablarse del uso de armas de fuego que no se habían exhibido hasta ahora en este sector de la provincia.

Todo hace pensar en una banda o varias bandas que han comenzado a hacer inteligencia previa, algo que no se había producido hasta ahora.

Se conocen, por el tipo de amenazas que hacen a los circunstanciales afectados, detalles de la vida diaria, hábitos, horarios, si tienen ahorros guardados, tipo de joyas que atesoran y otros detalles que hablan a las claras de que hay seguimiento.

En algunos casos hasta han llegado a buscar directamente el "botín" al lugar donde estuvo celosamente guardado por las víctimas.

Pocos son los casos esclarecidos, al menos los de esta naturaleza, por lo que coincidimos en destacar que se trata del accionar de delincuentes foráneos con apoyo logístico local.

Antes de dejar la mesa del desayuno nos miramos y con timidez nos animamos a afirmar que San Rafael, así como dejó de ser un lugar de paso para las drogas, está dejando de ser un pueblo donde sólo había uno que otro ratero o algún chico descarriado al que sólo se le llamaba la atención y se dejaba en manos de sus padres o familia.

Es necesario, señalamos, que empecemos a ver a nuestra ciudad como lo que es: una ciudad que crece día a día con los beneficios que ello tiene pero con los flagelos que supone y que hay formas de prevenir si se reacciona a tiempo. ¿Hay tiempo? Nos preguntamos y dejamos el tema para otro día.

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