“Poytava”: el proyecto comunitario y gourmet del chef que cocina con sus hijos de 8 y 5 años

En torno del restaurant de Saúl Lencina, se creó un colectivo integrado por productores locales, la comunidad Yvytu Porá y otras comunidades originarias, cuyo objetivo es recuperar semillas nativas, fomentando el trabajo y el respeto por lo que nos da la tierra.
En torno del restaurant de Saúl Lencina, se creó un colectivo integrado por productores locales, la comunidad Yvytu Porá y otras comunidades originarias, cuyo objetivo es recuperar semillas nativas, fomentando el trabajo y el respeto por lo que nos da la tierra.

Desde su exclusivo restaurant en Posadas, Saúl Lencina promueve la participación de niñas y niños en la maravillosa experiencia de producir los propios alimentos y elaborarlos.

Aunque nos lleve más tiempo, aunque ensuciemos de más, compartir la cocina con los peques de la familia suele ser un placer. Pero también puede convertirse en un gran aprendizaje.

“Se trata de que los niños se conecten con la materia prima para llegar al fondo de la cuestión: qué estamos cocinando y por qué”, recomienda Saúl Lencina, uno de los finalistas del último Prix de Baron B - Édition Cuisine por su proyecto gastronómico emplazado en Posadas, “Poytava, cocina misionera”.

Más que un restaurante, el chef y su esposa Ángeles comandan “un proyecto de vida” en el que también están inmersos sus hijos de ocho y cinco años, con quienes comparten a diario sus conocimientos. Para enriquecer la experiencia de cocinar juntos, su consejo es incluir frutas y verduras.

“Si vivimos en la ciudad, podemos ‘jugar’ a ir a la verdulería a comprar lo que nunca compramos y hasta tener macetas con vegetales para consumir”, sugiere. La idea es observar el producto y analizar qué partes podemos comer, cuántas formas de prepararlo existen, por qué lo elegimos... Así, habremos creado un espacio “para hablar sobre la diversidad, la aceptación, el trabajo y la constancia”, propone Lencina.

La lección inolvidable

Recolectar alimentos silvestres, sembrar y cultivar es cosa cotidiana para Saúl Lencina.

La materia prima, cuenta, “es una lucha social y política” con la que convive la familia entera. “No se trata de ir a sacar hongos y frutos sino de saber por qué lo estamos haciendo, para qué, cuánto y cuándo. Esto nos reconecta con la esencia del ser humano y ofrece a los chicos una forma distinta de relacionarse con el mundo”, explica.

Ese es el mensaje de “Poytava, cocina misionera” (en IG @poytava13), el proyecto de Saúl y familia en torno al cual se conformó un colectivo integrado por productores locales, la comunidad Yvytu Porá y otras comunidades originarias. ¿El objetivo? Recuperar semillas ancestrales y nativas, fomentar el trabajo y el respeto por lo que nos da la tierra, y volver a lo originario para, entre todos, buscar soluciones a problemas sociales, económicos y culturales.

* Periodista de revista Rumbos especializada en gastronomía y mundo gourmet. Contenido exclusivo.

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