martes 18 de mayo de2021

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Nuestra literatura infantil: un viaje fascinante, de Manuelita a los confines de Bodoc
Nuestro país tiene una extensa tradición de literatura infantil, con referentes de la talla de María Elena Walsh, Elsa Bornemann y Javier Villafañe.
Rumbos

Nuestra literatura infantil: un viaje fascinante, de Manuelita a los confines de Bodoc

Cinco escritoras y escritores del país nos recomiendan sus libros preferidos. El boom de la novela histórica y el álbum ilustrado. Editoriales independientes y autores locales: una fórmula imbatible.

Nuestra literatura infantil: un viaje fascinante, de Manuelita a los confines de Bodoc
Nuestro país tiene una extensa tradición de literatura infantil, con referentes de la talla de María Elena Walsh, Elsa Bornemann y Javier Villafañe.
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En la Argentina los libros infantiles florecen desde hace añares, de la mano de precursores como María Elena Walsh, Javier Villafañe, Gustavo Roldán y Elsa Bornemann, y más acá en el tiempo, plumas de la talla de Ema Wolf, Graciela Montes, Mariño, Pescetti, la cordobesa Laura Escudero y la recordada mendocina Liliana Bodoc, entre tantísimos más.

Un sinfín de escritoras y escritores excepcionales, con variedad de estilos y temáticas que van desde la poesía y los álbumes ilustrados hasta la ficción histórica, el terror y el fantasy juvenil. En esta nota rumbera, cinco especialistas de nuestro país comparten sus libros favoritos y su mirada sobre este género que nos invita a volar con la imaginación.

Un general cruel, un payaso triste y un dragón embriagado son algunos personajes de este libro de cuentos brevísimos de la gran escritora cordobesa María Teresa Andruetto.

David Voloj, escritor y docente primario y secundario (Ciudad de Córdoba):

“El año pasado se publicó poco. En Córdoba veníamos de un momento más que interesante, que quedó casi en suspenso con la pandemia. En 2019 aparecieron libros de gente consagrada, como la Tere Andruetto, y también los primeros títulos infantiles de autores de ‘grandes’, como Pablo Natale. El reinicio del Plan Nacional de Lectura ha sido la gran noticia en este campo, en especial para las editoriales independientes. Los límites de la literatura infantil son difusos. Lo más apropiado es dejar prejuicios a un lado y compartir juntos, grandes y chicos, las infinitas posibilidades que hay en estos libros.”

  • La hora del General, de M. T. Andruetto (Comunicarte): Un general cruel enamorado de una mujer rebelde, un payaso triste y un dragón embriagado son algunos personajes de este libro de cuentos brevísimos para lectores nuevitos.
  • Enserio, de Pablo Giordano (Ediciones de la Terraza): Las historias de este libro oscilan entre el delirio y el miedo, el humor y la poesía. Puede descargarse gratis desde la web de esta editorial cordobesa.
  • Alguien como Antonio, de Mattiangeli/Di Giorgio (Limonero): Antonio juega a las escondidas y después viaja al espacio en su traje de astronauta. ¿Dónde se habrá metido ahora? Antonio puede ser más de lo que parece.
Las historias de este libro del escritor cordobés Pablo Giordano oscilan entre el delirio y el miedo, el humor a la poesía. Usuario

Silvia Schujer, escritora y profesora de Castellano, Literatura y Latín (Buenos Aires):

En 2020 se consolidaron en el país varias editoriales independientes que trabajan, en especial, con libros álbum o los muy ilustrados (dos cosas bien distintas), y se desarrolló notablemente la literatura juvenil. Muchos libros bastante mediocres que hoy llaman “fantasy” captan algo del público que iluminó con una obra magnífica Liliana Bodoc, por ejemplo, a partir de La saga de los confines. Como fenómeno de mercado, salieron montones de novelas “históricas” que dieron algunos textos valiosos. La mejor literatura argentina para chicos y no tanto me sigue pareciendo la de Ema Wolf y Graciela Montes.”

  • Nadie te creería, de Luis Pescetti (Loqueleo): Estos disparatados relatos llenos de diálogos encantadores nos invitan a jugar con la ortografía y reflexionar sobre los misterios de nuestra lengua. Pescetti 100%.
  • Historia de un amor exagerado, de Graciela Montes (Colihue): Este es un libro de amor. El de Santiago y Teresita Yoon, la nena coreana que llegó al colegio, que tiene los ojos como laureles salvajes.
  • El mar preferido de los piratas, de Ricardo Mariño (Loqueleo): Un señor muy viejo que sueña con vivir cerca del mar, decide hacerse uno frente a su casa, a puro baldazo. Pero el mar llega con olas tremendas... y temibles piratas.
Un señor muy viejo que sueña con vivir cerca del mar, decide hacerse uno frente a su casa, a puro baldazo. Pero el mar llega con olas tremendas y temibles piratas.

Rubén Darío Duk, editor y librero (Resistencia, Chaco):

“En Chaco estamos muy contentos con la reactivación del Plan Nacional de Lectura porque su política de inclusión y su convocatoria abierta permiten a las pequeñas editoriales de las provincias competir, en igualdad de condiciones, con grandes multinacionales de textos escolares y el circuito comercial centralizado en Buenos Aires. Esto tiene un valor incalculable porque un libro infantil hecho en Chaco, Salta, Misiones, tiene la oportunidad de ser elegido y comprado por el Ministerio de Educación nacional para llegar a otra punta del país dentro del sistema educativo (jardín, primaria y secundaria) de forma gratuita. Nuestra buena literatura libra una batalla diaria contra los libritos de Winnie Pooh”.

  • El perro Fernando, de Mempo Giardinelli (Editorial ConTexto): Esta es la historia de un cuzquito blanco que vivió en los años 50: tenía un oído musical perfecto, surcó mil aventuras y es un símbolo de la capital del Chaco.
  • Alfonsina Storni, de Nadia Fink/Pitu Saá (Chirimbote): Este volumen de la colección “Antiprincesas” está dedicado a la poeta Alfonsina Storni, quien a comienzos del S.XX ganó a fuerza de codazos y poesía su lugar en un mundo literario de hombres.
  • Un caso de escopeta, de Miguel Ángel Molfino (ConTexto): Un entrañable cuento que transita la historia personal de este reconocido narrador y las cartas y dibujos que intercambiaba con su hija cuando estuvo detenido en dictadura.
Esta es la historia de un cuzquito blanco que vivió en los años 50: tenía un oído musical perfecto, surcó mil aventuras y es un símbolo de la capital del Chaco.

Cecilia Pisos, investigadora literaria y autora de libros infantiles y juveniles:

“Al menos tres corrientes están floreciendo en este género: los libros de poesía, sobre todo, en formato álbum ilustrado; los destinados a bebés, que despliegan con originalidad su carácter anfibio, entre el libro y el juguete; y los libros de ficción histórica, que van más allá de la efeméride. En ellos, la aproximación transversal a la historia no se enfoca tanto en héroes y fechas, sino en las comunidades concretas y la vida cotidiana de sus actores específicos vueltos personajes: niños, mujeres, pueblos originarios, inmigrantes, etcétera. Esta nueva densidad del pasado ha despertado el interés y la pasión de muchos chicos. La literatura infantil tiene la entrañable capacidad de acompañarnos en la vida.”

  • Las dos naranjas, de Edith Vera (Editorial Eduvim): Un precioso poemario que nos permite asomar a la figura de Edith Vera, coetánea de María Elena Walsh. La edición es un rescate de la editorial de la Universidad de Villa María, Córdoba.
  • El revés del reino, de Silvia Katz (Taller Azul): Este libro de arte y poesía es un homenaje a María Elena Walsh. Fue escrito en el marco del Taller Azul, espacio que coordina desde hace treinta años en Salta la escritora Silvia Katz. Sus autores son chicas y chicos de cuatro a quince años.
  • Cajita de fósforos: Antología de poemas sin rima, Adolfo Córdova compilador (Ekaré): Con ilustraciones de Juan Palomino, esta estupenda selección reúne voces de la poesía para nenas y nenes de Latinoamérica y España.
Este libro de arte y poesía es un homenaje a María Elena Walsh. Fue escrito en el marco del Taller Azul, espacio que coordina desde hace treinta años en Salta la escritora Silvia Katz.

Carlos Silveyra, escritor y especialista en literatura infantil de tradición oral:

“En los años recientes se han multiplicado las editoriales pequeñas en nuestro país. Algunas muestran trabajos exquisitos, que parecen destinados a sectores pequeños de la población. Muchos de los sellos editoriales con experiencia y volumen miran con decisión al mercado escolar. En cuanto a los contenidos creo que las obras se van atreviendo a abordar temas complejos, en particular las cuestiones de género se han hecho más visibles. A veces con tratamientos interesantes, profundos, literarios. Otras obras parecen hijos de cierto oportunismo.”

  • Clara y el hombre en la ventana, de María Teresa Andruetto (Limonero): En los años 50, en un caserío sin escuela ni biblioteca una niña se hace amiga de un hombre que vive encerrado en su casa. Él le presta libros y ella le cuenta cómo es el mundo de afuera: los pájaros, las plantas, las flores y el arroyo que da nombre al pueblo. Así, la niña se enamora de los cuentos y el hombre va perdiendo poco a poco su miedo.
  • Me enamoré de una vegetariana, de Patricia Kolesnicov (Norma): Esta es una novela juvenil que cuenta un amor diferente. Aldana vivió casi toda su vida en España y extraña a los amigos y al novio que dejó allí, así que Martina se propone ayudarla a juntar la plata que necesita para visitarlos. A medida que pasen más tiempo juntas, ambas descubrirán que el vínculo que las une es muy especial.
  • Hotel Acantilado, de Pablo De Santis (Loqueleo): Esta es la historia desconocida del famoso personaje de Julio Verne: el Capitán Nemo. Luego del hundimiento del submarino Nautilus, Nemo, célebre personaje de Julio Verne, decide ocultarse de sus perseguidores y, bajo nombre falso, compra un hotel perdido en la Patagonia. Allí aloja a un grupo de huéspedes solitarios, pero la tranquilidad pronto se ve perturbada por la sospecha.
Esta novela juvenil cuenta un amor diferente entre dos amigas, Aldana y Martina, quienes un día descubren que el vínculo que las une es muy especial.

*Editora de revista Rumbos. Contenido exclusivo para Rumbos.