Caño Cristales: el asombroso río colombiano que cambia siete veces de color a lo largo del año

Los particulares colores del río Caño Cristales se deben a una planta acuática endémica llamada Macarenia clavigera, que florece entre junio y diciembre y danza en las aguas jugando con los rayos solares.
Los particulares colores del río Caño Cristales se deben a una planta acuática endémica llamada Macarenia clavigera, que florece entre junio y diciembre y danza en las aguas jugando con los rayos solares.

Las aguas de este llamativo río que circula por el centro de Colombia, deben su fama a una planta acuática que al florecer provoca atractivos efectos cromáticos.

Caño Cristales, el río colombiano que es protagonista de esta nota, parece salido de un cuento de los Hermanos Grimm. Queda en el Parque Nacional Natural “Sierra de La Macarena”, en el centro de Colombia y a 150 km de Bogotá, y es conocido como “el río que escapó al paraíso” debido a los siete vívidos colores que embellecen sus aguas durante gran parte del año.

Inmensos sectores del río con manchones fucsias, violetas, rojos, azules, amarillos, naranjas y verdes.

¿Ilusión óptica? ¿Marketing turístico? Nada de eso...

El particular efecto cromático se debe a una planta acuática endémica llamada Macarenia clavigera, que florece entre junio y diciembre, por lo que danza durante esos meses en el agua jugando con los destellos de los rayos solares.

Este excepcional río no es muy largo ni muy ancho (100 km de extensión y unos 20 metros entre costas), pero por suerte cuenta con varios sectores turísticos para disfrutar de sus singulares aguas.

No obstante, debido a las medidas de protección ambiental de la zona, es imperioso respetar ciertas indicaciones del guardaparques, por ejemplo, la prohibición de usar protectores solares y repelentes antes de sumergirnos, ya que ciertos químicos afectan el desarrollo de la Macarenia.

Desde Bogotá y Medellín salen varios vuelos semanales hacia La Macarena, la pequeña ciudad desde la que se accede a este río y al parque nacional.

También se hacen viajes en 4x4, que demoran en el trayecto unas doce horas.

La vacuna contra la fiebre amarilla es indispensable para visitar este increíble destino colombiano.

El río Caño Cristales protagoniza uno de los ecosistemas más biodiversos de Colombia: habitan allí 12 mil especies vegetales, 420 especies de aves, 63 de reptiles, 42 de mamíferos y 213 tipos de peces.

El río Caño Cristales protagoniza uno de los ecosistemas más biodiversos de Colombia: habitan allí 12 mil especies vegetales, 420 especies de aves, 63 de reptiles, 42 de mamíferos y 213 tipos de peces.
El río Caño Cristales protagoniza uno de los ecosistemas más biodiversos de Colombia: habitan allí 12 mil especies vegetales, 420 especies de aves, 63 de reptiles, 42 de mamíferos y 213 tipos de peces.

Río Caño Cristales y petroglifos

  • En los alrededores del Parque Nacional Sierra de la Macarena se organizan excursiones de pesca deportiva.
  • También podemos recorrer las orillas del río Guayabero para admirar los petroglifos hechos hace cientos de años por las comunidades originarias de Guayaberos y Tiniguas.
  • Se organizan salidas para pasear por la Laguna el Silencio y llegar hasta el Mirador Cristalitos.
  • Importante: si vas a meterte en el río Caño Cristales, recordá que no podés tener puesto protector solar ni repelente, ya que ciertos químicos afectan el desarrollo de la Macarenia, la planta que florece en sus profundidades y le ofrenda sus intensos colores.
Desde Bogotá y Medellín salen varios vuelos semanales hacia La Macarena, la pequeña ciudad desde la que se accede a este río y al parque nacional que lo contiene.
Desde Bogotá y Medellín salen varios vuelos semanales hacia La Macarena, la pequeña ciudad desde la que se accede a este río y al parque nacional que lo contiene.

Rafting aventurero

  • En lo profundo del Departamento del Meta, rodeado de bosque virgen, se encuentra el Cañón del Río Güejar. Un lugar de riqueza natural sorprendente, con cascadas y rocas milenarias de más de 50 metros de altura.
  • La actividad de rafting consiste en un descenso de 17 km por el río, con una duración de unas cinco horas según los niveles de agua del día.
  • Quienes desean hacer esta excursión deben tener en cuenta que la única forma de salir, una vez iniciado el descenso, es haciendo todo el recorrido; dentro del Cañón ya no se puede dar la vuelta atrás.

¡Mucho sabor!

No te vayas de este increíble destino colombiano sin parar a comer en alguno de los bodegones donde preparan “carne llanera”. Esta deliciosa carne, antes de ser asada a fuego lento por cuatro horas, es sazonada rato largo con ajo, cebolla, especias y cerveza. A la hora de servirla, la acompañan con papas, yuca y arepas. Exquisito.

* Editora de revista Rumbos. Contenido exclusivo.

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