Manejaba su auto, empezó a sentir olor a quemado y al abrir el capot se llevó tremenda sorpresa

Manejaba su auto, empezó a sentir olor a quemado y al abrir el capot se llevó tremenda sorpresa
Así encontraron el motor de un auto familiar cuando quisieron hacer un viaje.

Una mujer se desplazaba en el rodado cuando los ruidos y el temor de fuego la obligaron a detenerse. Al revisar el motor descubrió el origen insólito del problema.

Para una pareja de estadounidenses oriunda de Pittsburgh, dejar su vehículo bajo techo no era una costumbre ni una preocupación: la inseguridad no constituía un problema y preferían que el rodado ‘durmiera afuera’ sin generales mayores inconvenientes.

Además, por las restricciones de la pandemia muchas personas optaron por emplear transportes económicos y seguros –como la bicicleta- o simplemente se volcaron por el home office. Esto llevó a que Holly y Chris Persic tuvieran so vehículo en desuso por algún tiempo, estacionado en la calle y cerca de una arboleda.

Así encontraron el motor de un auto familiar cuando quisieron hacer un viaje.

A primera vista, el automóvil parecía intacto visto desde afuera y no generaba mayor preocupación para sus propietarios, quienes de vez en cuando miraban por la ventana de la casa para controlar que todo estuviera bien. Sin embargo, todo cambió la semana pasada.

Sin embargo, cuando Holly debió realizar un viaje en el auto nada le hizo pensar que viviría una extraña experiencia. Cuando lo arrancó, notó algunos sonidos extraños pero les restó importancia y salió con rumbo a su destino, sin embargo a mitad de camino tuvo que parase: un extraño olor a quemado más la intensificación de dichos ruidos hicieron que se asustara.

El origen del extraño incidente

Una vez detenida, se fijó en el motor qué es lo que estaba ocurriendo y al levantar el capot encontró la causa: 200 nueces y mucha hierba que habían sido almacenadas cuidadosamente por ardillas que se preparaban para el invierno.

Así encontraron el motor de un auto familiar cuando quisieron hacer un viaje.

“Estaban en todas partes, debajo de la batería, cerca del ventilador del radiador”, dijo Chris en una entrevista con “Fox News”. “Las nueces en el bloque del motor estaban negras y olían como si estuvieran tostadas”, agregó.

“Holly hizo inspeccionar su auto el mes pasado, pero no había mirado debajo del capot desde entonces”, afirmó su esposo Chris. “Las nueces comenzaron a caerse hace solo unas semanas, así que parece que las ardillas trabajaron rápido”, aseguró en broma.

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