domingo 17 de enero de 2021

Sandra Maldonado y Armando Morón, los dirigentes del PD imputados.
Política

Renunció la funcionaria de STM implicada en la causa de las facturas truchas

Sandra Marisa Maldonado, síndico de la Sociedad de Transporte de Mendoza por el PD, finalmente dejó el cargo. Estaba de licencia desde el 13 de noviembre.

Sandra Maldonado y Armando Morón, los dirigentes del PD imputados.

Con la causa de las facturas apócrifas en la recta final y copando la atención de los medios, una de las implicadas no esperó al resultado del proceso judicial y dejó su cargo. Se trata de Sandra Marisa Maldonado, quien era síndico de la Sociedad de Transporte de Mendoza (STM).

En la causa la Justicia Federal está juzgando a ocho personas, entre ellos Maldonado y su esposo, el ex legislador del PD Armando Morón. Ambos están procesados y podrían ser condenados a 4 años a prisión si el tribunal acepta el pedido que hizo la Fiscalía. La sentencia se conocerá la semana próxima.

Desde la Sociedad de Transporte de Mendoza (STM) confirmaron la renuncia de la funcionaria. En ese organismo estaba de licencia desde el 13 de noviembre, a la espera del resultado del proceso judicial. No llegó a tal punto y dejó el cargo.

En la causa se juzga a una banda liderada por una contadora que habría emitido facturas apócrifas para generar a sus clientes créditos fiscales ficticios y disminuir así el pago por IVA y Ganancias, ocasionando al Estado una pérdida de $160 millones. El martes, los defensores de los imputados realizarán sus alegatos ante los jueces Alberto Carelli, Roberto Nacif y Waldo Piña.

La contadora es una de las imputadas y sobre ella hay un pedido de 4 años de prisión. Según consta en el requerimiento de elevación a juicio, en el DVD-R secuestrado el 9 de febrero de 2018 en el estudio de la contadora Gulino, “surgen variados correos electrónicos que involucran a Sandra Maldonado como integrante de la asociación ilícita investigada, solicitando a Gulino la confección de facturas apócrifas que le habían sido requeridas, con el fin de comercializar las mismas”.

El expediente agrega que “las manifestaciones vertidas por la nombrado al prestar declaración intentando desvincularse de los hechos que aquí se le atribuyen, no resultan suficientes para desvirtuar la hipótesis acusatoria ni la prueba obrante en su contra. No brindó ningún tipo de explicación referente a los mails cruzados con Gulino en los que claramente se comercializaban facturas apócrifas”.