jueves 22 de octubre de 2020

Sólo suscriptores
Mario Abed se enfrenta a una Legislatura vacía, en la que la reforma constitucional de Suárez queda en segundo plano.
Política

El PJ aún no define su posición y se demora el debate de la Reforma Constitucional

El peronismo dice que no tomará una postura sobre la modificación de la Carta Magna en tiempos de pandemia. El oficialismo, mientras, pone el foco en las leyes para mover la economía.

Mario Abed se enfrenta a una Legislatura vacía, en la que la reforma constitucional de Suárez queda en segundo plano.
Sólo suscriptores

“La semana que viene tenemos reunión de Consejo Provincial y allí saldrá el tema de la reforma constitucional. A partir de fijar la postura del PJ, podremos elaborar los mandatos partidarios para los legisladores”, le decía el presidente del Partido Justicialista local Guillermo Carmona, a Los Andes a mediados de agosto. A casi un mes, aun no hay postura, ni definiciones, ni las habrá mientras el COVID-19 siga haciendo estragos.

Por otra parte, el Gobierno provincial apuesta las fichas a tres proyectos de ley que tienen como objetivo promover el sector de la economía del conocimiento. Con una inversión prevista en U$S 2 millones, la creación de una Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación, el fomento de emprendedores del sector y la Ley de Economía Basada en el Conocimiento ocupan hoy las prioridades. Las iniciativas entrarían hoy a la Legislatura, probablemente repartidas entre ambas cámaras, y seguramente se ordenará el trabajo en las comisiones.

“Hemos decidido no manifestarnos en este contexto hasta tanto esta situación crítica sanitaria cese. En el momento oportuno a través de legisladores, lo expresaremos”, dijo el titular del PJ mendocino a este medio y trasladó lo decidido en la última reunión del Consejo Partidario provincial transcurrida el sábado 29 de agosto.

Aclaró que no hay una postura tomada pero se ha hecho un “relevamiento de opiniones”. Resaltó la negativa a un posible plazo para expresarse, argumentando que “no es este el momento para debatir una reforma cuando tenés los hospitales colapsados”.

Si hay un punto en el que coinciden oposición y oficialismo es justamente ese: “Hay tiempo”. Lo dijeron los radicales tiempo atrás cuando había ingresado el proyecto de la Reforma Constitucional y lo sostienen por estos días.

Mario Abed, vicegobernador y el encargado de la negociación con el peronismo para obtener los dos tercios necesarios que permitan avanzar al referéndum, ha hecho las invitaciones para comenzar el debate. Los lunes, en las reuniones de Labor Parlamentaria donde se acuerdan los temas a tratar en las sesiones el día después, lo recuerda. “Sí sí”, le dicen, pero no se avanza en más ni tampoco se quiere apurar el asunto para evitar que el deseo de Rodolfo Suárez quede trunco.

Constitución, educación y producción con consensos

Las urgencias en materia de economía apremian y las tres leyes que quiere aprobar el oficialismo se agregan a los temas a tratar. La reforma no quedará de lado, aunque la decisión del peronismo será el punto de partida en el debate. Al estar dilatada, por otro andanivel se adelantan las intenciones hacia el Polo TIC y la economía del conocimiento que apuntan a la generación de empleo y a promover exportaciones.

Mendoza Activa, la Ley de Empleabilidad y la creación del Banco de Vinos desembarcaron en la Legislatura provincial con esa intención. Ahora, es la tecnología la que parece llevarse los flashes por la coyuntura, mientras la reforma acompaña la agenda. Otra que se sumará en los próximos días es la Ley de Educación que también propondrá el Poder Ejecutivo y tendrá un fuerte espaldarazo en la Casa de las Leyes por parte de Cambia Mendoza.

Una de las alternativas es que el vicegobernador salga a militarlas por el territorio como ya lo hizo con las tres leyes anteriores mencionadas. Sin embargo, aun no hay confirmaciones porque a Suárez no le simpatiza del todo que su hombre de confianza descuide el Poder Legislativo, lugar en donde contiene muy bien a la oposición.

“Las queremos con consensos”, aseguran en el radicalismo mirando fijo a Los Andes. No se quiere aprobar “de upa” sino que buscarán el acuerdo de todo el arco político, para lo que la muñeca política de Abed tendrá un rol clave.