lunes 30 de noviembre de 2020

Raul Rufeil, intendente del departamento de San Martin. Foto: Mariana Villa / Los Andes.
Política

Raúl Rufeil: “En lo sanitario hay incertidumbre, pero en lo económico tenemos certezas”

El intendente radical de San Martín, médico, dice que hay otras alternativas antes de volver a una Fase 1 en la provincia. Asegura que tiene buena convivencia con el peronismo en el municipio

Raul Rufeil, intendente del departamento de San Martin. Foto: Mariana Villa / Los Andes.

Raúl Rufeil es médico e intendente radical de San Martín. En medio de la profunda crisis económica que azota a la provincia y al país en el -quizáspeor momento de la pandemia del coronavirus, asegura que está preocupado, pero que hay que tratar de restarle dramatismo y mirar el “lado positivo” en el combate del virus.

El ex director del Notti apoya la gestión de Rodolfo Suárez y asegura que no habría que volver a Fase 1: “En lo sanitario hay incertidumbre, pero en lo económico tenemos certezas”, advierte sobre el golpe que ha sufrido la provincia y lo que podría ocurrir reinstalando restricciones a la producción, el comercio y, sobre todo, a los que viven “en el día a día”.

Con buena relación con la oposición en el departamento, evita cuestionar al peronismo, que gobernó 16 años seguidos antes que él. No obstante, marca que encontraron una administración sin ahorros y “desordenada” financieramente, pero que aún en pandemia se está “administrando” el gasto y llevan al día los pagos.

-¿Cómo evalúa la compleja situación en Mendoza y en San Martín frente al coronavirus?

-Estamos frente a una pandemia que tiene un alto porcentaje de contagios y que nos atraviesa a todos. Desde el municipio estamos preocupados, nos angustia, pero este municipio ha querido mantener presente el equilibrio entre la salud y la producción, porque creemos que no tiene que existir antinomias; todo lo contrario, se tienen que potenciar. Si bien estamos muy preocupados, estamos ocupados. Porque esta pandemia está llena de dudas sobre cuándo terminará o cuándo llega el pico. En salud hay incertidumbre, pero en lo económico tenemos certezas, porque si desprotegemos la economía, sabemos con certeza que vamos a terminar muy mal.

-¿Cómo cree que ha abordado el Gobierno el combate del virus?

-Creo que han tenido un muy buen manejo de la situación. La Provincia ha hecho muy bien las cosas. Tenemos más de 10.000 casos, pero también un porcentaje de letalidad que no llega al 1,5%. Lamentamos cada uno de los fallecimientos y no tendríamos que tener, pero estamos dentro del margen. Se habla de un 4 o 5% de letalidad en otros lugares. Pero además hay más de 5.000 recuperados. Eso significa que están trabajando bien. Tenemos que ver el vaso lleno. La gente está trabajando bien.

-Además de ser médico usted también tiene que administrar un municipio. ¿Cree que Mendoza debería volver a Fase 1?

-Hay que ser honesto. Los primeros contagios fueron argentinos que estaban en el extranjero. Pero después hubo contagios que no fueron del ámbito laboral sino de reuniones sociales indebidas, de personas que no han cumplido los protocolos. No le echemos la culpa a quienes trabajan, a los que hacen las cosas bien, tanto empleados como empresarios. Se trabaja con responsabilidad y respetando los protocolos. Creo que tenemos que tomar conciencia de que hay personas que necesitan el trabajo día a día, que no tienen una relación laboral donde se les asegura el sueldo en el cajero todos los meses. Yo haría más hincapié en el grupo de personas de riesgo, que son más vulnerables. Pero no volver a fases anteriores; hay que ser solidarios. No digo que no podamos volver atrás, pero hay otras formas. Por ejemplo, disminuir la circulación de aquellos que no van a hacer un trabajo esencial. Lo que tenemos que sacar es el dramatismo a la pandemia. Sí que estamos frente a algo importante de vista sanitario. No estamos negando la patología pero no podemos dejar de lado la otra parte. Hay que ser empáticos con los que menos tienen.

-¿Qué alternativas propondría?

-Se podrían hacer más restricciones a la circulación de gente. Pasa por un nivel de conciencia, de responsabilidad y solidaridad.

-¿Cómo están trabajando ustedes en San Martín?

-Estamos enfrentando de forma responsable con las medidas de prevención. Hemos hecho obras importantes, no obras faraónicas, sino simples cosas para transformar la realidad de algunos vecinos. Si bien encontramos un municipio con desorden financiero y administrativo, no hablo del pasado porque entraría en un clima de victimización y eso no lo tolero. Hay que mirar hacia adelante, pero también honrar las deudas y no tener ceguera a los problemas, siempre con pluralidad. Todo pasa por una buena administración financiera administrativa. Sin eso no hay gestión ordenada.

-¿En qué más están trabajando?

-Cuando asumimos dijimos que no veníamos a las grandes obras, sino a dar respuesta oportuna a las necesidades básicas de los vecinos. Como Palmira, gran postergada en San Martín. Queremos articular con todas las instituciones beneficios a Palmira como el Pasip, que beneficiará a Mendoza. Tenemos un proyecto que está por salir con apoyo del gobierno provincial y el Fondo para la Transformación, para que accedan a las escrituras los empresarios. Si bien tuvo comienzo dificultoso, se siguió trabajando en el polo logístico. Ahora con la Variante Palmira, es tremendo lo que podemos hacer en el Pasip.

- Muchos intendentes acudieron a ahorros para afrontar la pandemia ¿Fue el caso de San Martín?

- En el caso mío no, quizás no me avisaron donde estaban (bromea). Nos encontramos con un estado de deuda a proveedores importante, de unos $ 400 millones, pero llegamos a arreglos de pagos sin intereses. Con los sueldos estamos al día. Teníamos el antecedente de pagar con descubierto bancario. Se pagaban entre $ 250.000 y $ 300.000 de intereses por descubierto bancario. Pero ahora pagamos a tiempo y con un 22% de aumento en el año.

-¿Qué opina del PJ? ¿Cómo es su trato con la oposición?

-La oposición acompañó en el Presupuesto y en el ajuste tarifario porque vieron los números de deuda. Tenemos un buen trato con la oposición, hay convivencia y madurez democrática. Acá no hay inconvenientes.

-Pero hubo revuelo por ex funcionarios de Giménez que le pidieron el pago de vacaciones.

- Estaba esa ordenanza que la derogamos, pero a mí no se me ocurriría ir al Perrupato o al Notti por vacaciones adeudadas cuando estuve en la dirección. Pasa por lo ético más que por lo licito. El país está inmerso en una crisis económica con el valor agregado de una pandemia. Lo que menos se me ocurriría como funcionario, que no fue elegido por el pueblo, es hacer eso.

-¿Qué opina de la reforma constitucional que propone Suárez? Incluidas las autonomías municipales, donde podría entrar Palmira.

-Fue una promesa de campaña de Suárez y la está cumpliendo, no es una improvisación. Esta honrando a la palabra. Con respecto a Palmira, no pasa por su independencia sino en subsanar sus problemas. Tenemos que dar todo el soporte a la ciudad. Pero si vamos a independizar a Palmira, ¿se solucionan los problemas? No es así, es como dejar a un hermano pobre en medio del desierto. No pasa por la independencia, sino por dar las herramientas de desarrollo.

-¿Cómo ve los próximos meses? La pandemia va a dejar un tendal de “heridos” y una recesión peor.

-Tenemos que estar preparados para cuando empiece la pospandemia, porque si bien serán momentos angustiantes y críticos, será peor si no nos encuentra preparados. No nos tenemos que atemorizar, pero tenemos que pensar en un desarrollo económico de la mejor manera, pensar en los productores primarios, en los independientes. Tenemos que ser cautelosos con la pandemia, pero restarle dramatismo, porque atemoriza y angustia. Lo que menos tenemos que tener es esa impronta, porque nos afecta psicológicamente y nos deja paralizados. Hay que estar alertas y activos.

Perfil

Edad: 60 años

Profesión: médico cirujano pediátrico.

Familia: nació y vive en San Martín junto a su esposa. Tiene dos hijos y dos nietas.

Trayectoria política: se afilió a la UCR en 1983. Fue director del hospital Perrupato durante las gestiones de Iglesias y Cobos, y luego del Notti en los primeros años de gestión de Cornejo. En 2017 fue electo concejal de San Martín y en 2019 ganó la elección a intendente.