viernes 14 de mayo de2021

Pepe Mujica aseguró que nuestro país está enfermo de odio: “Cuando uno la ve de lejos, la Argentina duele”
El expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, advirtió que Argentina está enferma de odio.
Política

Pepe Mujica aseguró que nuestro país está enfermo de odio: “Cuando uno la ve de lejos, la Argentina duele”

El expresidente uruguayo dialogó con un medio porteño y llamó la atención por el nivel de intolerancia, sobre todo en el ámbito político.

Pepe Mujica aseguró que nuestro país está enfermo de odio: “Cuando uno la ve de lejos, la Argentina duele”
El expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, advirtió que Argentina está enferma de odio.

El expresidente uruguayo, José ‘Pepe’ Mujica, aseguró en diálogo con el periodista argentino Gustavo Sylvestre que “la Argentina tiene una enfermedad muy graves, que es el odio”.

El líder charrúa alertó sobre la de tensión en distintos ámbitos de la vida local, pero sobre todo en el político, al afirmar que ese panorama “corta toda posibilidad de intercambio y de diálogo”.

“Las sociedades modernas son inmensamente complejas (...) Esto supone que es inevitable que en una sociedad contemporánea existan puntos de vista diversos, desacuerdos, diferencias, percepciones. Esa idea de un mundo pintado de perfecto no existe, es una quimera”, expresó ‘Pepe’ Mujica en Radio 10.

“De ahí aparecen movimientos radicalizados en distintas esquinas de la sociedad, que colocan su causa particular en el centro del universo. Y esa causa puede ser muy importante, pero en el centro está la lucha por la vida, que es el valor más trascendente”, expresó luego de detallar que la complejidad social se debe en parte a que se debe a que el conocimiento humano es tan vasto que es imposible para la capacidad de las personas comprender y aprehenderlo todo.

“Hay que tener una tolerancia intelectual que determine conductas donde se pueda acordar y discrepar, un tono de altura que evite la ofensa gratuita”, pidió y aseguró que “Cuando uno la ve de lejos, la Argentina duele. Porque es como un odio (...) Y por ese lado, no hay ninguna salida”.

“El odio y el amor son ciegos, pero tienen una sustancial diferencia: el amor es creador. En cambio el odio termina destruyendo hacia afuera, hacia quien se lo profesa, pero también destruye hacia adentro, a quien lo blande. Es un arma de doble filo”, cerró.