jueves 24 de septiembre de 2020

Lisandro Nieri, ministro de Hacienda de la provincia.
Política

Para Moody’s, el acuerdo de Guzmán no condiciona la negociación de Mendoza con sus bonistas

“Cada provincia está elaborando propuestas con características distintas, que responden a sus propias expectativas de capacidad de pago”, evaluaron en la calificadora de riesgo.

Lisandro Nieri, ministro de Hacienda de la provincia.

La calificadora de riesgo crediticio Moody’s consideró que el acuerdo que alcanzó el gobierno nacional con los grandes grupos de bonistas es una referencia que no condiciona las gestiones a contrarreloj que lleva adelante la administración de Rodolfo Suárez para reestructurar la deuda provincial.

“Si bien el acuerdo del Gobierno nacional fija un precedente para las negociaciones con los acreedores, lo que estamos observando para la deuda provincial es que cada provincia está elaborando propuestas con características distintas, que responden a sus propias expectativas de capacidad de pago”, evaluó ante la consulta de este medio Ursula Cassinerio, analista de Moody’s para América latina.

Por lo pronto, el Gobierno provincial apura los contactos para canjear deuda por 530 millones de dólares, lo que representa 44% de su deuda total que asciende a 1.190 millones de dólares.

Mendoza presentó una oferta con mejores condiciones para los bonistas que lo que arregló la Nación y por ello, en el gobierno de Suárez, se entusiasmaron con el entendimiento que selló el ministro de Economía, Martín Guzmán, para canjear un volumen de deuda de alrededor de 65.000 millones de dólares.

“Esperamos que cada provincia recorra caminos distintos en sus propias negociaciones de deuda, que no necesariamente tienen que ser iguales a la experiencia del Gobierno nacional”, remarcó Cassinerio.

Es que en Moody’s contemplan además que esas tratativas dependerán del “marco temporal” que se tenga y de los antecedentes. ”La relación de cada provincia con los mercados es diferente, dependiendo por ejemplo de su historial de incumplimientos en el pasado y de su estructura de capital”, explicó la analista.

“Por último, el marco temporal para las negociaciones también diverge, ya que hay provincias que ya han incurrido en incumplimientos y enfrentan vencimientos en el corto plazo mientras que otras tienen presiones de refinanciación importantes recién el año que viene”, agregó.

Respecto al acuerdo que coronó Guzmán, en la calificadora de riesgo resaltaron que los cambios en el frente de la deuda soberana bajo legislación extranjera le permitirán al país “evitar procesos judiciales extensos y costosos con los bonistas”.

“El acuerdo establece un aplazamiento temporal de los pagos de deuda y reduce los pagos de interés en adelante. Será fundamental que el gobierno argentino fije políticas fiscales y monetarias creíbles y sostenibles para dar apoyo a un eventual regreso a los mercados de capitales internacionales, lo que asegurará el pago total y oportuno de los nuevos bonos reestructurados y respaldará las perspectivas económicas de largo plazo del país”, opinó Gabriel Torres, vicepresidente regional de Moody’s.