sábado 26 de septiembre de 2020

Losardo fue la elegida de Alberto Fernández para ocupar el Ministerio de Justicia de la Nación / Federico López Claro
Política

Marcela Losardo: “No me parece un problema la cantidad de miembros de la Corte”

Entrevista. La ministra de Justicia de la Nación habló con Los Andes sobre la reforma judicial y cómo impactará en los juzgados federales del interior.

Losardo fue la elegida de Alberto Fernández para ocupar el Ministerio de Justicia de la Nación / Federico López Claro

La ministra de Justicia de la Nación, Marcela Losardo, habló con Los Andes de la reforma judicial. Explicó por qué se avanzará en el desdoblamiento de juzgados en la justicia federal con asiento en las provincias y señaló: “No me parece un problema la cantidad de miembros de la Corte actualmente”.

También defendió la decisión de convocar para el Consejo Asesor al abogado defensor de Cristina Fernández de Kirchner, Carlos Beraldi. Y confirma que el Gobierno insistirá con el pliego de Daniel Rafecas como Procurador General de la Nación.

-¿Cuáles son las mayores necesidades y falencias que observa el Gobierno sobre la Justicia Federal de las provincias?

-Hay temas que atraviesan de manera transversal toda la administración de justicia federal sin importar en donde tenga asiento. No hay que perder de vista que aumentó la litigiosidad y la entidad de los planteos no sólo en materia penal, con el aumento de figuras penales de carácter federal o la complejidad de los delitos, sino también en temas referidos a derecho a la salud, a la vivienda… Todos estos cambios se produjeron sin que exista una adecuada reestructuración de la justicia federal.

-Se prevén dividir juzgados penales de civiles y comerciales. ¿Quién va a decidir cada cambio?

El proyecto les solicita a los actuales jueces federales que informen al Consejo de la Magistratura si pretenden continuar a cargo de los juzgados que hoy encabezan (multifueros, los que pasarían a ser no penales), o asumir la titularidad de uno de los juzgados penales que el proyecto crea.

-¿Por qué se decidieron estas divisiones?

-La implementación del nuevo Código Procesal Penal Federal necesita jueces que se dediquen exclusivamente a la materia penal y a las audiencias orales que requieren su presencia. Cada planteo del fiscal, la defensa o la víctima, en cualquier momento del proceso, debe ser resuelto en una audiencia oral. Esto genera que el juez deba estar gran parte de la jornada escuchando a las partes. Ese tiempo, entonces, no se lo puede dedicar a otros temas igual de importantes, pensemos –por ejemplo- en un amparo por cuestiones de salud. Es necesario ampliar el número de jueces y especializarlos por materias.

-¿Está previsto cómo se va a financiar la ampliación de los juzgados, fiscalías y defensorías?

-Me parece importante señalar, en primer lugar, que no se debe ver como un gasto la erogación que se produce para fortalecer la justicia, sino como una inversión. Pero más allá de eso, en una primera etapa se trata en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires de la unificación de distintos fueros y la erogación presupuestaria que implica este proyecto de ley en lo que respecta a la creación de los juzgados en la Provincia se refiere a los cargos de jueces.

-Pero en definitiva hay un incremento del gasto para financiarlo…

-Pensemos, lo que encarece la puesta en funcionamiento de un nuevo órgano judicial son todos los cargos que dan apoyo a un nuevo juez y en el proyecto se prevé que esa estructura se conforma con algunas de las actuales secretarias, de modo tal que ya forman parte del presupuesto asignado al poder judicial. Y también, estos nuevos juzgados penales irán habilitándose paulatinamente y la puesta en funcionamiento del acusatorio.

-¿Hubo diálogo con la oposición política en los meses en los que se estuvo trabajando el proyecto?

-El trabajo se llevó adelante en el seno del Poder Ejecutivo. Es un proyecto del Ejecutivo y un trabajo de equipo en el que se ha tenido en cuenta también los resultados y proyectos que se realizaron en la gestión anterior. De hecho, el proyecto toma un antecedente elaborado en el marco del programa Justicia 2020, referido a la creación de los 94 juzgados penales provinciales.

-Más allá de haber más jueces, qué cambia.

-Para elaborar el proyecto se tuvo en consideración que el número de delitos en los que interviene la justicia federal ha aumentado, lo mismo que la cantidad y complejidad de los hechos.

A ello, se suma que la última reforma de la estructura se dio a comienzo de los ’90, cuando se duplicó el número de juzgados federales (de 6 a 12). A eso se suma la morosidad en el trámite de las causas -trámites regulados por un ordenamiento procesal vetusto-, la sobrecarga de trabajo y los movimientos espasmódicos que se producen en ciertos casos, los mediáticamente relevantes, según la coyuntura política de cada momento. Y la morosidad que se produce en muchas investigaciones debido a los conflictos de competencia que existen entre los fueros que se han decidido unificar. Competencias que en el ámbito federal de las provincias ya están a cargo de un mismo Juez. Por eso, se optó por ampliar la estructura y establecer un plazo para que se implemente el sistema acusatorio.

-¿Cree que se debe mejorar el Consejo de la Magistratura en selección y nominación de jueces?

-Es necesario que el sistema de selección y nominación de magistrados sea objetivo, que permita elegir de todos los concursantes, a los mejores candidatos y que este proceso pueda culminar en el plazo más breve posible. Hoy este procedimiento suele demorar y hay varias cuestiones para analizar. La forma de tomar los exámenes puede ser uno de los problemas. Que no exista un plazo establecido legal o reglamentariamente para llamar al concurso también puede coadyuvar a la demora.

-¿Por qué se decidió enviar primero el proyecto de reforma judicial al Congreso y recién luego convocar al consejo consultivo de asesores?

-Porque son dos temas diferentes. Por un carril transitó la elaboración del proyecto de reforma con los lineamientos e ideas que tenía el Presidente. Por el otro, hay otros temas que le preocupaban al Presidente y, para ellos, convocó a los especialistas para que lo asesoren.

-¿Por qué se decidió convocar a Omar Palermo, juez de la Corte de Mendoza?

-Por sus conocimientos, sus antecedentes académicos y el respeto por el Estado de Derecho demostrados en toda su carrera judicial.

-El abogado defensor de Cristina Fernández de Kirchner, Carlos Beraldi, fue convocado al comité asesor. La oposición ve allí una voz interesada. ¿Qué responde?

-El doctor Beraldi tiene los antecedentes académicos y profesionales suficientes para integrar esa comisión. Ha trabajado en distintos proyectos relacionados con la reforma de la administración de justicia. Es docente universitario De hecho, estuvo en la Comisión que elaboró el Anteproyecto de Código Procesal Penal de la Nación que se llevó adelante en el Ministerio de Justicia en el año 2007. Una voz más de las once que integran la comisión.

-¿Qué se tuvo en cuenta para la selección de los 11 asesores?

Para elegir los 11 asesores el Presidente tuvo en consideración que eran personalidades del ámbito del Derecho con sólidos antecedentes a nivel profesional y académico y que han demostrado en su trayectoria un compromiso con la defensa de los principios básicos que hacen a la vigencia del Estado de Derecho.

-¿Usted tiene una opinión sobre cuántos miembros debería tener la Corte?

-No me parece un problema la cantidad de miembros (cinco) de la Corte actualmente.

-Desde la oposición se criticó la forma de subrogancias que impulsa el proyecto. Que la Cámara de Casación Nacional nominará jueces “amigos”, y que después el Senado no tendrá problemas en aprobarlos…

-Hay que hacer una aclaración. La casación no nominará a los jueces amigos, sino que elaborará una lista con aquellos jueces que quieran subrogar por un plazo limitado en los nuevos juzgados federales con asiento en la Ciudad de Buenos Aires. Las cuestiones por las que no se les permite integrar las listas son objetivas: tener un atraso constante en las causas o denuncias por mal funcionamiento.

Además, esa lista también debe ser aprobada por el Consejo, donde se evaluará la experticia en la materia federal, carga que recae en los magistrados que quieran ser subrogantes. Después, con las 2/3 de los votos de los miembros presentes, se aprueba esa lista. No se hace referencia a la mayoría simple con la que se efectuaron los traslados cuestionados, sino con una mayoría agravada de los presentes. Y finalmente, se requiere que el Senado preste el acuerdo tan solo para ser subrogantes mientras se sustancia el concurso.

-Sobre los juicios por jurados, el Presidente dice que siempre se opuso, pero que ha cambiado de opinión “porque un juez es más permeable a las presiones de la opinión pública que once o doce ciudadanos integrantes del jurado”. ¿Qué opina usted?

-Es una institución que se encuentra en nuestra Constitución Nacional y que en gran parte de nuestras Provincias se encuentra regulada, por lo que coincido que se expida sobre ese tema el Consejo.

-El actual procurador Casal es interino. ¿El gobierno va a tomar alguna decisión sobre su futuro?

-El gobierno ha enviado el pliego de Daniel Rafecas para ser Procurador General de la Nación titular y esperamos su tratamiento, no tenemos ninguna otra decisión que tomar.