viernes 25 de septiembre de 2020

Sólo suscriptores
Matías Kulfas. . “Es un problema que exista un dólar paralelo”, admitió el ministro.
Política

Fiebre verde: por qué se disparó la cifra de gente que compra dólares

En julio, más de 4 millones de personas accedieron a divisas. El gobierno analiza colocar un “parking” a las compras.

Matías Kulfas. . “Es un problema que exista un dólar paralelo”, admitió el ministro.
Sólo suscriptores

Las expectativas de los ciudadanos en la economía no mejoran y cada vez es mayor la desconfianza sobre el peso, moneda de la que muchos huyen para ir al dólar, ese bien que se encarece y es cada vez más escaso.

Una vez más, la Argentina se está quedando sin reservas líquidas y genuinas de dólares a pesar del superávit comercial, de que no se está pagando deuda externa y del súper cepo cambiario que permite comprar sólo 200 dólares por persona por mes.

Desde que arrancó el año, el tipo de cambio minorista oficial subió 21% mientras que la inflación fue del 15,8%, con precios regulados congelados. El llamado “dólar blue” saltó 71,4% (de 77 a 132 pesos).

La brecha entre el dólar solidario (que contempla el impuesto PAIS del 30%) y el blue fue del 38% a lo largo de julio. Esto permite hacer el llamado “puré”: comprar 200 dólares en el banco y venderlo en una cueva, sacando una diferencia de 6.000 pesos.

Unas 3,3 millones de personas compraron dólares en junio. En mayo habían sido 2,4 millones; en abril, 1,2 millón; en marzo sólo 435 mil; en febrero, 455 mil; y en enero, 615 mil.

En julio, según fuentes oficiales consultadas por este diario, fueron más de 4 millones de personas las que se volcaron al mercado cambiario. Habrían sido menos de 75.000 las que vendieron dólares para pasarse a pesos. Estos números se oficializarán recién el viernes 28.

Siempre en enero y julio crece la venta de dólares a individuos porque se cobra el aguinaldo. Pero ahora la cantidad de compradores se multiplicó por siete respecto de enero y más que se duplicó en comparación con julio de 2019. Hace un año, habían comprado dólares 1.550.000 personas. Pero los que vendieron sus divisas fueron 550.000. Con esas proporciones se compensaba mejor el mercado cambiario, sin tanto estrés para el Banco Central.

Las causas

Amílcar Collante, economista del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur), dijo que la incertidumbre que había en julio por la renegociación de la deuda y la crisis económica por la pandemia, impulsó la dolarización.

“En los últimos meses, el número de compradores se disparó a la par de la brecha, que marca la expectativa de devaluación. Por el valor paralelo (blue), los agentes ven que el ‘dólar solidario’ está barato”, explicó.

Martín Kalos, economista y director de EPyCA Consultores, coincide. Opinó que el incremento en la demanda de dólares “responde a la incertidumbre que hay por el devenir económico” de la Argentina.

“Histórica y globalmente el dólar es una reserva de valor. En la Argentina, con tantos problemas estructurales y con una pandemia a cuestas, mucho más. Por eso crece su demanda y esto erosiona las reservas del Banco Central”, dijo.

Collante añadió que el Gobierno “algo de lectura tomó” porque empezó a subir la tasa de interés en pesos. Pero “siempre la respuesta oficial es la de reprimir la demanda de dólares que la de dar una solución integral”, con un plan macroeconómico claro. “Además, la brecha también es la expresión de la inyección de pesos en el mercado para tapar la crisis fiscal. Ya se emitieron 1,5 billón de pesos. Eso obviamente presiona sobre la brecha”, dijo el economista.

Expectativas

Según la encuesta realizada entre el 1 y el 14 de julio por la Universidad Di Tella, en coincidencia con el endurecimiento de la cuarentena en Buenos Aires, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) bajó 3,3% respecto de junio y 13,6% en la comparación anual.

Todos los componentes del indicador desmejoraron. La gente consideró que en los próximos doce meses (hasta julio de 2021) estarán peor tanto su situación personal como la macroeconomía del país y la posibilidad de acceso a bienes durables (un inmueble, un auto).

Para Eduardo Fracchia, economista de la Universidad Austral, el anuncio de acuerdo por la deuda externa fue “un alivio en la exigencia fiscal en un contexto de gran crisis macroeconómica”, que podría tener impacto positivo hacia adelante en el mercado cambiario.

Pero ahora, ante la necesidad de torcer las expectativas y despejar la incertidumbre, “no se ve favorable ni accesorio no tener una hoja de ruta que marque las acciones a llevar a cabo con el objetivo de estabilizar la economía”.

Preocupación oficial

En el Banco Central analizan la situación con preocupación. Descartan que vaya a haber una modificación del cepo en cuanto al techo de acceso a dólares por persona por mes. Pero, si la tendencia se profundiza, podría aparecer el parking.

Esto es: permiso para comprar divisas pero con la exigencia de dejar los billetes en una caja de ahorro en el banco durante al menos un año. Esto daría tiempo al Gobierno para revertir las expectativas. Esto ya estuvo vigente en el cepo kirchnerista en 2012.

El gerente de uno de los bancos comerciales que más dólares vende en la city porteña dijo a este medio que el parking no sería un problema, porque en definitiva la gente compra dólares para atesorar, para resguardar sus ahorros del derrumbe del peso.