martes 2 de marzo de 2021

Muchos de los que esperaban en la calle para entrar a la Casa Rosada desataron su furia, voltearon vallas y se enfrentaron con la Policía.
Política

El Gobierno y la oposición se cruzaron por los incidentes en el velatorio de Maradona

El Gobierno acusó a la policía porteña por la represión, mientras que desde la oposición lo culparon por la imprevisión y el uso político de la despedida al astro del fútbol argentino.

Muchos de los que esperaban en la calle para entrar a la Casa Rosada desataron su furia, voltearon vallas y se enfrentaron con la Policía.

El Gobierno nacional y la coalición opositora Juntos por el Cambio cruzaron acusaciones por los incidentes ocurridos durante la tarde de ayer, cuando una multitud hacía fila con la ilusión de entrar a la Casar Rosada para despedir a Diego Armando Maradona. Mientras desde el Ministerio de Seguridad de la Nación se afirmó que nunca se dio a las fuerzas de seguridad nacionales la orden de reprimir, referentes opositores señalaron al gobierno como el responsable de todo lo ocurrido.

“Demagogia y barrabravas son dos caras de la misma moneda. La responsabilidad de lo que está sucediendo es del Presidente de la Nación por permitir el velatorio en la Casa Rosada. Quisieron apropiarse de un símbolo y solo generaron violencia y destrucción”, criticó Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad del gobierno de Macri y titular del Pro. En esos momentos, un grupo de personas cantaba en el Patio de las Palmeras, el corazón de la Casa Rosada. En simultáneo, en la 9 de Julio y en la Avenida de Mayo, policías porteños cargaban con palos contra quienes querían pasar sobre las vallas ordenadoras.

Un comunicado del gobierno indicó que “la familia” de Maradona “había escogido realizar el velatorio en la Casa Rosada, decisión que el gobierno acompañó”, en respuesta a la “apropiación” del símbolo imputada por Bullrich. En el mismo comunicado se afirmó que fue también una decisión familiar la de extender el velatorio solo hasta las 16 horas, cuando en el Ejecutivo, en un principio, se pensó estirarlo mucho más para que toda la gente reunida en los alrededores pudiera pasar por la Casa Rosada.

El ministro del Interior, Wado de Pedro, cargó las responsabilidades en el gobierno porteño: “Le exigimos a Horacio Rodríguez Larreta y a Diego Santilli que frenen ya esta locura que lleva adelante la Policía de la Ciudad. Este homenaje popular no puede terminar en represión y corridas a quienes vienen a despedir a Maradona”.

“Es absolutamente falso que las fuerzas policiales y federales de seguridad hayan recibido la orden de reprimir ni de participar de la represión desatada en la zona de la Avenida 9 de julio, ya que es jurisdicción de la policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es la Policía de la Ciudad de Buenos Aires la que posee la responsabilidad primaria del operativo”, argumentó la ministra de Seguridad nacional, Sabina Frederik, en un comunicado institucional.

El diputado nacional de Juntos por el Cambio, el radical Alfredo Cornejo, se manifestó en sintonía con Bullrich: “El gobierno de Alberto Fernández quiso hacer suyo el velorio de Maradona. Lo hizo en un lugar cerrado y en plena pandemia. Podía terminar mal y terminó mal. ¿La respuesta del Gobierno? Echarle la culpa a otro. Que se hagan cargo de sus decisiones”, sostuvo el ex gobernador de Mendoza en su cuenta de Twitter.

Otro diputado nacional radical y mendocino, Luis Petri, ya había adelantado sus críticas al gobierno nacional el miércoles. “No critico que Diego sea velado. Sí critico las contradicciones de un Gobierno que no ha dejado velar a 37 mil muertos (por la pandemia)”, dijo Petri.

Según trascendió, más de 1.200 agentes de las policías porteña y Federal, de Gendarmería Nacional y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria se destinaron al operativo del velatorio. La Aeroportuaria se encargó de la seguridad dentro de la Casa Rosada, la Federal controló el ingreso y afuera se desplegó la Gendarmería.

“Deslindamos de responsabilidad a las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales de los incidentes registrados, debido a que los mismos han sido generados por la policía de la CABA”, sostuvo Frederik.

Desde la Casa Rosada se reconoció que “varias personas que estaban en la fila comenzaron a saltar las rejas para ingresar de manera irregular”, por lo que se debió suspender el ingreso por unos minutos, Al continuar los desbordes “la Casa Militar habilitó un conducto de salida por el Patio de las Palmeras. Una vez que se controló de manera pacífica la situación, la familia transmitió su deseo y voluntad de dar por concluida la ceremonia”, se informó.

El Presidente arribó cerca de las 11.20 a la capilla ardiente que se instaló en la Casa Rosada. Llegó acompañado de su pareja, Fabiola Yáñez, y por varios ministros y funcionarios nacionales.

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández también estuvo en la Casa Rosada. Llegó a las 14.30 junto a la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, poco antes de que se desataran los incidentes en las calles, y conversó brevemente con Claudia Villafañe. Luego, debió refugiarse en el despacho de De Pedro.


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