Cuáles son los distritos en la mira del Frente de Todos para sumar diputados y acercarse al quórum

Hay unas diez provincias donde el bloque de Máximo Kirchner podría sumar diputados (Foto: Federico López Claro)
Hay unas diez provincias donde el bloque de Máximo Kirchner podría sumar diputados (Foto: Federico López Claro)

Son las provincias donde el oficialismo arriesga menos bancas y tiene proyección de crecer. El bloque de Máximo Kirchner necesita nueve integrantes más para llegar a los 129.

Detrás del slogan “La vida que queremos”, que el Frente de Todos busca instalar con fuerza en la campaña, se esconde un objetivo concreto: el quórum propio en la Cámara de Diputados. El oficialismo necesita sumar bancas para poder avanzar con leyes conflictivas, y para eso apuesta sus fichas a unas diez provincias que lo podrían acercar a los ansiados 129.

En diciembre se renuevan las bancas obtenidas en 2017, cuando el peronismo compitió disgregado. El bloque de Máximo Kirchner arriesga 52 de 120 lugares, y Juntos por el Cambio, 60 de 115. Pero los votos se cuentan por provincia y, con esa lógica, hay distritos donde el Frente de Todos podría ganar más bancas de las que renueva, si se mantiene la proyección de 2019 y si se cumplen los pronósticos previos.

El primero es la Ciudad de Buenos Aires, donde arriesga tan solo tres bancas de las trece que hay juego. Es porque en 2017 el sello Unidad Porteña obtuvo un flojo resultado frente a Vamos Juntos, la lista de Elisa Carrió, que coló ocho diputados. En aquella elección, Martín Lousteau compitió por separado con su partido Evolución y ganó dos bancas propias.

Sin embargo, dos años después el Frente de Todos creció diez puntos y, si se repitiera esa tendencia, podría pasar de los tres diputados actuales a cuatro, siempre que no haya una sorpresa del liberal Javier Milei, bien posicionado en algunas encuestas, o una buena cosecha de la izquierda.

Córdoba es otro distrito hostil para el kirchnerismo, que esta vez tiene una ventaja: solo pone en juego un escaño, el de Pablo Carro, y aspira a sumar uno más arrebatándole votos al schiarettismo, que arriesga tres. Juntos por el Cambio expone cinco y es, indiscutidamente, la fuerza mejor ubicada en las encuestas.

En Mendoza, otra provincia gobernada por la oposición, el oficialismo tiene expectativa. De las cinco bancas que se renuevan, el radicalismo arriesga tres y el Frente de Todos solo una propia, la de Omar Chafi Félix, más la de un aliado, José Luis Ramón. Si la sociedad con Protectora da sus frutos, el oficialismo se aseguraría dos diputados orgánicos.

El Frente de Todos en Mendoza se juega la banca de Omar Félix. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
El Frente de Todos en Mendoza se juega la banca de Omar Félix. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

En Santa Fe hay nueve bancas en juego: cinco de Juntos por el Cambio, tres del Frente de Todos y una del progresismo. Juntos por el Cambio le sacó casi doce puntos de diferencia al peronismo en 2017, pero en 2019 el Frente de Todos mejoró su performance y casi empató a la alianza opositora. Ahora sueña con sumar un diputado, aunque no le será sencillo.

También Santa Cruz es un distrito preciado para incorporar escaños. Se reparten tres: uno del Frente de Todos, uno de Juntos por el Cambio y uno de un aliado circunstancial, Antonio Carambia. En 2017 el entonces Frente para la Victoria perdió, pero dos años después arrasó con el 62%. Si se confirma la tendencia en territorio de los Kirchner, podrían quedarse con dos lugares.

Algo similar sucede en Chaco: en 2017 el peronismo fue dividido y eso le costó la derrota, pero en los comicios siguientes triunfó con más de la mitad de los votos gracias a la unidad. Ahora se reparten cuatro bancas, dos para cada fuerza, y el Frente de Todos podría ganar una más, dejando a Juntos por el Cambio con una.

Otro distrito en la mira es Entre Ríos: el Frente de Todos se juega dos bancas, y Juntos por el Cambio, tres. La última elección fue muy pareja y si el oficialismo se impone, podría invertirse la relación de fuerzas.

En Formosa y Neuquén se quebró Juntos por el Cambio y eso también allanaría el camino. En el bastión de Gildo Insfrán cada alianza se reparte una banca y el peronismo podría quedarse con las dos. En el segundo caso, los escaños en juego son tres y entra en escena el Movimiento Popular Neuquino, que acompañó la mayoría de las leyes en Diputados. De modo que, si triunfa esa fuerza, no sería una mala noticia para el bloque de Kirchner, que sumaría un aliado.

También podría ganar un socio en Río Negro si es que el oficialismo local, referenciado en la gobernadora Arabela Carreras y el senador Alberto Weretilneck, logra desplazar a Juntos por el Cambio y quedarse con una de las dos bancas en disputa. Todas las incógnitas se develarán en la elección del 14 de noviembre, que es la definitiva.

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