martes 2 de marzo de 2021

Imagen ilustrativa / Archivo
Política

Cancillería busca que Fernández hable con Biden

El canciller Felipe Solá y el embajador argentino en los Estados Unidos, Jorge Argüello, conversaron el estado de las negociaciones para concretar una conversación entre nuestro presidente y el de Estados Unidos.

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El gobierno argentino “está trabajando” la posibilidad de que el presidente Alberto Fernández tome contacto con el electo presidente de los Estados Unidos, Joe Biden. Así lo expresó a este medio un funcionario de la Cancillería argentina. Entre los temas que figuran al tope de la agenda bilateral están las barreras impositivas impuestas al biodiesel argentino por parte de la administración de Donald Trump. Argentina cuenta con casi 40 plantas productoras de biodiesel distribuidas en la zona centro (la mayoría concentrada en Santa Fe), y el sector llegó a generar divisas por casi 1.200 millones de dólares al año.

“Sí, ya hay contactos y se está trabajando para que haya una comunicación entre Alberto Fernández y Biden”, confirmaron desde Cancillería a este diario. “Esperamos que pueda ser antes del 20 de enero próximo, cuando asume Biden la presidencia”, se agregó.

Hasta ahora, los contactos han sido informales, puesto que Trump continúa formalmente al frente de la Casa Blanca, a la par que Biden va, de a poco, conformando su staff de gobierno.

El canciller Felipe Solá y el embajador argentino en los Estados Unidos, Jorge Argüello, mantuvieron este fin de semana una reunión en la sede de la Cancillería. Según trascendió, conversaron el estado de las negociaciones para concretar una conversación entre Fernández y Biden. También abordaron la relación entre los dos países y las perspectivas positivas que despierta, a priori, la gestión Biden. Repasaron las prioridades argentinas. Las exportaciones de biodiesel a los Estados Unidos, comentaron a este diario fuentes de cancillería, tiene un lugar jerarquizado en la agenda.

Fuentes de Cancillería criticaron la decisión adoptada en mayo pasado por el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, que ratificó los derechos compensatorios y antidumping impuestos a las exportaciones argentinas de biodiesel” desde 2018. “La decisión adoptada es un reflejo de una actitud proteccionista reñida con las normas del comercio internacional”, sostienen.

“La imposición de derechos compensatorios y antidumping a las importaciones de biodiesel de Argentina por parte de los Estados Unidos alcanzan en conjunto un nivel de 146% ad valorem lo que impide todo acceso a un mercado que representaba para nuestro país exportaciones por un valor de, aproximadamente, 1.300 millones de dólares”, dijo la fuente de Cancillería consultada.

El gobierno sostiene que el Estado argentino “a diferencia de muchos países desarrollados, no provee subvención alguna a la industria del biodiesel” y que “el éxito de las exportaciones de esa industria deriva claramente de la genuina competitividad internacional del complejo sojero argentino y no del otorgamiento de contribuciones financieras tales como las que proveen, por ejemplo, los Estados Unidos”.

En julio pasado, la Argentina apeló la decisión final del Departamento de Comercio ante la Corte de Comercio Internacional de los Estados Unidos (USCIT) sobre los aranceles impuestos al biodiesel argentino, procedimiento que está en curso. “La Argentina espera encontrar una solución mutuamente conveniente a la controversia”, dicen en Cancillería, al confirmar que el tema fue tratado en la reunión entre Solá y el embajador Argüello, quien estuvo este fin de semana en Buenos Aires, para acompañar al presidente Fernández en la Cumbre (virtual) de Líderes del G20.

Según la Cámara Argentina de Biocombustible, el país tiene la capacidad de producir unas 4.400.000 toneladas anuales. De las 37 plantas productoras del país, 18 están radicadas en Santa Fe, integrando el complejo industrial oleaginoso del Gran Rosario considerado el más importante a nivel mundial.

“Somos optimistas; esperamos que el cambio de administración en los Estados Unidos genere nuevas reglas de juego en la región, así nuestro Presidente Alberto Fernández irá asumiendo cada vez más protagonismo, a través de un liderazgo regional de equilibrio y no tanto ideológico”, dijo ayer Guillermo Cháves, jefe de Gabinete del canciller Solá.

“Nosotros lo hemos reconocido (a Biden), lo hemos saludado y estamos contentos. Pensamos que va a haber un cambio. Primero habrá un cambio de tono y esto es importantísimo porque el tono de los presidentes hace al fondo”, dijo Solá a Radio 10.

En la cancillería criolla existe el convencimiento de que Biden asume con la intención de reestablecer el concepto de “multilateralismo”, frente a la política de los acuerdos de libre comercio entre países (no entre bloques económicos o regionales) que propiciaba Trump. En este marco, se espera que los Estados Unidos revise su decisión de arancelar la compra de biodiesel argentino.

El cambio de aire (demócratas por republicanos) ya se expresa en las designaciones al frente de la Secretaría de Tesoro (Janet Yellen) y de la Secretaría de Estado (Anthony Blinken). “Muy positivo”, se calificó desde la Cancillería. Blinken es un defensor del multilateralismo y contrasta con Mike Pompeo, a quien sucederá. Yellen será la primera mujer en estar al frente del área económica de un gobierno estadounidense.


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