martes 26 de enero de 2021

Alfredo Cornejo, actualmente Diputado Nacional y presidente del comite de la UCR, ex gobernador de la provincia de Mendoza.
Política

Alfredo Cornejo: “La decisión del gobierno nacional es una nueva dilación para Portezuelo”

A casi un año de haber dejado el Gobierno, el actual diputado nacional interpreta diferente a la gestión de Suárez la resolución de la Nación sobre el impacto ambiental de la megapresa. Y Asegura que “el kirchnerismo controla al peronismo” provincial.

Alfredo Cornejo, actualmente Diputado Nacional y presidente del comite de la UCR, ex gobernador de la provincia de Mendoza.

“Maradona es un ídolo futbolístico, eso es lo que es”. Alfredo Cornejo lo dice promediando la entrevista con Los Andes para remarcar la distancia que muchos argentinos tenían con las actitudes del crack fuera de las canchas. En ese tramo de la charla, el hombre que dentro de dos semanas cumplirá un año lejos del sillón de San Martín, también reafirma lo que publicó en Twitter el jueves durante el caótico funeral del Diez: “El responsable es el gobierno nacional, que se quiso apropiar de la muerte de un ídolo. Y la única salida que encontraron para escapar de la responsabilidad fue echarle la responsabilidad a otro, es decir al gobierno de la Ciudad (de Buenos Aires)”.

El actual diputado nacional habló con este diario el viernes y, entre otras definiciones, dejó en claro que para él, a diferencia de la interpretación que hizo el gobierno de Suárez, la última decisión nacional sobre Portezuelo es “una nueva dilación” para concretar la obra.

-A un año de haber dejado el Gobierno, ¿está adaptado a la función legislativa o todavía siente nostalgia del Ejecutivo?

-Tengo nostalgia del Ejecutivo. Categóricamente no es el fuerte mío el Legislativo ni es el lugar donde me siento más cómodo. Ha sido un año muy raro porque prácticamente el Congreso ha funcionado virtualmente. Pero añoro los cargos ejecutivos: he sido ministro, intendente, gobernador, tengo muchísimo más andado en el Ejecutivo que en el Legislativo.

-¿Cómo vio la discusión por el presupuesto provincial con el peronismo?

-Yo creo que cuando el gobernador Suárez los acusó de oposición salvaje, luego se pusieron predispuestos a negociar. Cedieron los dos, sobre todo las pretensiones absurdas que tenía el kirchnerismo de fijar qué obras, con qué montos… Hay una discusión que es absolutamente ridícula, el roll over. El rolleo de la deuda es algo que está haciendo el gobierno nacional todo el tiempo. Incluso este gobierno ha tomado 20 mil millones de dólares en los 10 meses que lleva de gestión. En cambio Mendoza lo ha hecho es pagar deuda en los últimos 5 años. En los 4 míos pagamos el bono Aconcagua, cancelamos varios créditos que eran en dólares y que fueron tomados a un dólar a 3 o 4 pesos. Y resulta que rollear, que es algo que hace el gobierno nacional todo el tiempo, en Mendoza requiere de dos tercios de los votos por una interpretación que ha hecho la oposición. Pero la verdad es que los dos tercios de la Constitución son por nuevos préstamos. Eso en el 2019 empezaron a no votarlo, algo que nunca ocurrió desde el ’83 a la fecha.

-El PJ contesta que usted hizo lo mismo, que le negó el endeudamiento a Pérez.

-Fue nueva deuda lo que le negamos, porque tuvieron dos paritarias pésimas en 2014 y 2015 que después no pudieron pagar. Entonces han tomado de rehén al rolleo de deuda, como una forma de extorsionar al Ejecutivo con los dos tercios. Pero solo la nueva deuda requiere los dos tercios.

-¿Y por qué cree que el PJ le sigue apuntando a usted como el responsable de los males de Mendoza?

-Nuestro equipo le ha ganado del 2013 a la fecha todas las elecciones y lo ha metido en una crisis que disimulan en unidad. Pero tienen una crisis dirigencial, con dirigentes que no están bien formados, no son ni Lafalla ni Bordón. Y en general están más dispuestos a representar a Cristina que a Mendoza, con lo cual no tienen un proyecto para la provincia. Y de eso los mendocinos se dan cuenta.

-¿Lo dice por la elección de Fernández Sagasti como nueva presidenta del partido?

-Para el peronismo son irrelevantes las autoridades partidarias. No creo que cambie mucho.

-Pero ahora de alguna manera se blanquea el liderazgo de Sagasti...

-El kirchnerismo controla buena parte del peronismo de Mendoza. Lo controló con Paco Pérez y no han habido dirigentes peronistas no kirchneristas que tengan ideas superadoras de eso. No hay dirigentes de esta generación del peronismo que tengan suficiente coraje para enfrentarse al kirchnerismo. Se han sometido a ellos.

-Le cambio de tema: ¿cómo ve la resolución que tomó el ministro del Interior sobre Portezuelo? El Gobierno la ve positiva, pero Cobos, por ejemplo, no.

-No la he leído con detenimiento y me estoy asesorando al respecto. Trato de que mis posiciones políticas tengan solvencia técnica y en este caso, es claro que es una nueva dilación en la construcción de Portezuelo. Porque agrega estudios; como mínimo es una postergación y como máximo podría ser una traba mayor. El gobierno nacional nos ha perjudicado, porque el solo hecho de poner en tratamiento el pedido del gobierno de La Pampa es eso.

-La Pampa cuestiona que usted y Macri no sometieron a votación la decisión en el Coirco.

-No, ellos sostienen que el Consejo Ejecutivo no refrendó la votación del Consejo de Gobernadores, donde votamos 4 a 1 a favor de Mendoza, fuimos al laudo presidencial y salió favorable a nosotros. Ellos recurrieron ese laudo a la Corte y la Corte les dijo que está bien el procedimiento.

-¿Entonces usted cree que hay mala fe de La Pampa?

-Por supuesto. El gobierno de La Pampa trata de trabar la obra y el gobierno nacional le abre las puertas a eso. Con lo cual no se puede adjudicar la obra; y si no se puede adjudicar no se puede empezar la obra; y si no se empieza no nos beneficiamos los mendocinos en creación de empleo, en más energía.

Rumbo a las elecciones

-¿Va a ser candidato a senador en 2021? ¿Tiene ganas de ponerse una campaña en la espalda?

-Si se pudiese evitar, no.

-Es la misma respuesta que dio en 2019.

-Exactamente, la misma respuesta.

-¿Entonces no hay otros candidatos en el radicalismo?

-Podría tenerlos, ¿por qué no? No ha salido de mi boca que yo tenga que ser candidato. Yo creo que recién en marzo o abril deberíamos estar viendo con el Gobernador, con otros dirigentes, con los intendentes, con todo el equipo de Cambia Mendoza, el tema electoral. Pero antes no.

-Con la salida del PD, ¿puede CM sumar algún refuerzo, como los partidos liberales o el Mendoexit?

-La generación más joven del PD está en CM. Hay dirigentes que abrevan en esas ideas y están en CM. El Mendoexit, la posición de tener mayor autonomía de Nación, la tenemos varios de nosotros. ¿Cuál fue nuestro plan en todos estos? Que dependiéramos lo menos posible de Nación, para eso hay que manejar bien el gasto público. La Provincia tiene escasísimos instrumentos de política económica como los que tiene la Nación. Por eso el gobierno nacional es el responsable exclusivo de la situación económica de la Argentina y de Mendoza. Y creo que tener autonomía de la Nación en materia fiscal tiene que ser un proyecto de Mendoza de largo plazo, para no estar dependiendo de los recursos nacionales. Por eso es importante Portezuelo, o las obras energéticas que hemos hecho.

-A fines de 2015, cuando usted asumió el gobierno, la Provincia no podía pagar sueldos ni aguinaldo. Cinco años después, en otro contexto, el Gobierno todavía no sabe cómo va a pagar los aguinaldos. ¿Cómo lo explica?

-Bueno, la explicación de hoy tiene que ver con la historia reciente, con la caída de la recaudación. Le está pasando a todas las provincias, y a las que tienen recaudación propia, como Mendoza, les pasa el doble porque pierden por la recaudación nacional y la provincial. Pero no es la misma situación, ni se le parece. Cuando yo recibí el gobierno se debían dos meses y aguinaldo, y además había una serie de deudas estructurales. Hoy el gobierno está pagando los salarios a tiempo y me imagino que a fin de año va a quedar normalizado. Pero no hay atraso a proveedores, no hay retraso de coparticipación a los municipios, se han pagado deudas a los empleados públicos, como a los docentes. El Estado está funcionando hoy.

Macri, Alberto, Cristina

-¿Qué rol juega Macri en la mesa de Juntos por el Cambio? Ud hace hincapié en que hoy el liderazgo es más horizontal.

-Él es un ex presidente y nadie puede no aprovechar su experiencia, de aciertos y de errores. Pero es una mesa horizontal y él es uno más. Su opinión importa pero también la de los líderes parlamentarios del radicalismo, del Pro, Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal, Martín Lousteau.

-¿Y los gobernadores, como Suárez?

-Los gobernadores no han estado participando, sí Horacio Rodríguez Larreta.

-¿Por qué? Son justo los tres radicales los que no están.

-Lo decidieron ellos y delegaron en las autoridades del partido, en este caso yo, y de los bloques.

-Larreta ya está lanzado a una posible postulación en 2023 y las encuestas lo dan como el dirigente con mejor imagen. ¿No perjudica eso a la UCR en el liderazgo de JxC?

-Quedan tres años para la próxima elección presidencial y el país tiene un deterioro económico y social que se ha agravado con la cuarentena, y además un deterioro institucional, con lo cual los posicionamiento de hoy pueden ser efímeros en tres años más. No creo que sea bueno que nos adelantemos en ese sentido.

-Usted ha dicho que no se ve fuera de la pelea presidencial pero que hoy no tiene un equipo para eso. ¿Lo piensa armar?

-Estoy trabajando en eso. Paralelamente a la labor legislativa, donde toda la iniciativa la tiene el gobierno, solo salen los proyectos que le interesan a Cristina y Alberto, estamos trabajando en asesorarnos, armando equipos, juntando voluntades de todo tipo, como Facundo Manes, Martín Lousteau, Alfonso Prat Gay, Andrés Malamud, con permanentes reuniones para discutir la Argentina, cómo salir de esta situación fundamentalmente en el plano económico y social. Eso es un incipiente equipo que no está disponible para mí en forma particular, sino para el radicalismo. Y después estamos integrados a lo que hacen los otros dos partidos de la coalición, el Pro y la CC.

-Usted ha criticado la política nacional sobre la cuarentena, pero los gobernadores han adherido a ella.

-Yo creo que el gobierno nacional forzó una estrategia, sin información, de cuarentena muy cerrada, privilegiando la salud por todas las otras cosas, sin los equilibrios necesarios. Todo en el marco de una estrategia muy errada, que era centralizada y que obligaba a las provincias a seguir eso. Incluso más: hay gobernadores que están en el mejor de los mundos, se sentían muy cómodos en ese restricción de libertades. Pero otros, fundamentalmente donde hay una complejidad social mayor, con un sector privado fuerte, como Córdoba, Mendoza o Santa Fe, obviamente esos gobernadores no se han sentido muy a gusto con las imposiciones de restricciones. Pero creo que lo que más ha condicionado a estos gobernadores es que los corrieron con el miedo a la muerte, que es el peor miedo que tiene el ser humano. Y si vos te salías de esa estrategia eras poco menos que un asesino. Yo lo dije en abril, y yo no soy un especialista en epidemiología. Era evidente que restringir todas las actividades económicas iba a traer un deterioro social muy fuerte. Era de sentido común. Fue una decisión muy demagógica, se metió miedo y se cerró todo.

-Cristina dijo que ella no gobierna, ¿coincide con eso?, ¿cómo leyó esa frase?

-Yo creo que gobiernan los dos. Yo al principio pensé que él iba a tomar una posición más equidistante de ella, pero hoy lo que queda clarísimo es que su plan es concentrar el poder, tenernos a todos comiendo de su mano, que todos dependamos de ellos, y el segundo punto es la unidad. Están unidos a como dé lugar. Eso sí, esa unión genera incertidumbre. Una división de los dos generaría incertidumbre, pero su unión también crea incertidumbre, porque conviven en esa unidad forzada los que creen que el derecho a la propiedad debe ser restringido con gente que cree en el derecho a la propiedad; conviven los que creen que está bien ir a tomar terrenos, con los que creen que está mal; conviven los que creen que hay que soltar a los presos con delitos graves, con los que tienen una política más punitiva, como Berni. Conviven cosas tan distintas que generan incertidumbre, porque ahí se ve que el único plan es conservar el poder, no puede haber plan económico por estas diferencias.