domingo 17 de enero de 2021

Darío Aguirre (46), el correntino que violó a su hijastra, huyó en medio de su juicio y murió tras contagiarse de coronavirus - Gentileza / El Litoral
Policiales

Violó a su hijastra de 3 años, escapó en medio del juicio y murió tras contagiarse de Covid-19

Darío Aguirre (46) falleció el fin de semana después de pasar un año prófugo. En 2014, el hombre había abusado sexualmente de la niña.

Darío Aguirre (46), el correntino que violó a su hijastra, huyó en medio de su juicio y murió tras contagiarse de coronavirus - Gentileza / El Litoral

Murió Darío Manuel Aguirre, un hombre correntino de 46 años acusado de violar a su hijastra cuando tenía 3 años en 2014. El sujeto, que estuvo prófugo desde 2019 tras escapar en medio de su juicio, se contagió de Covid-19 y no pudo sobrevivir.

Aguirre se desempeñaba como chofer de ambulancia. Primero en el aeropuerto local, después en el servicio 107 y, por último, en la localidad de Empedrado.

Seis años atrás, el hombre abusó sexualmente de la niña. Lo imputaron por abuso sexual gravemente ultrajante, doblemente calificado por el vínculo por su condición de guardador de una niña de 3 años y 11 meses, hija de quien por ese entonces era su pareja.

Como escapó, sobre él pesaba un pedido de captura. El juicio nunca pudo finalizarse, ya que faltaron los alegatos y la esperada sentencia.

El domingo pasado, Aguirre fue una de las víctimas fatales identificadas y anunciadas por el gobierno de Corrientes en el reporte de Covid-19. Había estado fugitivo desde julio del año pasado, pero fue hallado hace poco más de una semana en el hospital de Campaña, donde se atienden exclusivamente casos de coronavirus.

Erika Montenegro, ex pareja de Aguirre y mamá de la pequeña violada, expresó su impotencia por el desenlace del hombre, sin purgar su condena. Incluso, contó que el fallecido cobraba su sueldo con normalidad.

“Acabo de reconocer el cuerpo. Siento impotencia, porque quería que fuera juzgado como corresponde. Todavía no caigo. No quería que terminara de esta manera. Quería que pagara por lo que hizo. Es horrible todo lo vivido. Mi nena tenía miedo hasta de ir a la plaza, o a la escuela. No va a volver a la calle, pero acá no hubo justicia”, dijo la mujer, según lo citado por el medio local El Litoral.

Lo único que me tranquiliza es que no va a estar más en la calle. Por ineficiencia no actuó la Justicia, pero gracias a Dios no va a estar más en la calle. Vivía con terror. Me preguntaba dónde estaba. A veces no dormía pensando que me iba a aparecer”, sostuvo.

"La nena más chica es su hija. A ella le tengo que contar que su papá murió. Y a la otra más grande le tendré que contar que no está más el monstruo que abusó de ella”, lamentó Erika.