jueves 28 de enero de 2021

Imagen ilustrativa / Archivo Foto: José Gutiérrez / Los Andes
Policiales

Viejos conflictos desataron la balacera que dejó cuatro heridos en Ciudad

Drogas, una pelea entre mujeres y hasta un perro asesinado son las causas que hicieron estallar el enfrentamiento en el barrio Escorihuela. Una de las víctimas está grave en terapia intensiva.

  • miércoles, 14 de octubre de 2020
Imagen ilustrativa / Archivo Foto: José Gutiérrez / Los Andes

Los teléfonos en el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) sonaron la noche del lunes tantas veces como las detonaciones que se habían percibido minutos antes en el piedemonte de Ciudad. Cuatro hombres resultaron heridos tras un feroz enfrentamiento armado en el barrio Escorihuela y los llamados se sucedieron con minutos de diferencia denunciando los hechos o pidiendo asistencia para los heridos. Se desconoce lo que generó el conflicto aunque se habla de una pelea entre mujeres y viejas rencillas por drogas.

El intercambio de plomos de grueso calibre se desató pasadas las 22 del último lunes en uno de los vecindarios que conforman La Favorita. Los primeros llamados que ingresaron al 911 dieron cuenta del enfrentamiento entre vecinos de la manzana “D” del barrio Escorihuela. Puntualmente, se batieron a tiros habitantes de la casa 4 y los de la 8 y la 9, según las primeras versiones que maneja la Policía.

Un nuevo llamado aportó que en la casa 15 de la manzana “C” del mismo vecindario había un joven con una herida de arma de fuego en la cabeza. Insistentes llamadas agregaron que los autores de los disparos se movilizaban en un auto de color bordó.

Faltaban cinco minutos para las 22.30 cuando un vecino del barrio que es policía pero se encontraba de franco llamó al CEO para informar que estaba trasladando en su auto a dos heridos al hospital Lagomaggiore. Uno presentaba una herida en el pecho y otro en la pierna derecha, a la altura de la rodilla.

Mientras tanto las luces de los patrulleros y el aullido de las sirenas copaban el barrio Escorihuela. Efectivos de Policía Científica levantaron frente a la casa 4 de la manzana “D” tres vainas servidas calibre 9mm, indicaron fuentes de la investigación.

Cuatro heridos

La guardia del hospital Lagomaggiore y del Central se activaron minutos después de los disparos. El policía que estaba de franco llevó en su auto al Lagomaggiore a Kevin González (41) con una herida de bala en el pecho y a Víctor Pasten (38), quien había sufrido la fractura de su rodilla por el impacto de un proyectil. Ambos fueron operados en ese nosocomio y quedaron internados con custodia policial.

Fuentes policiales indicaron que González tiene antecedentes. En su registro figuran causas por homicidio criminis causa desde mayo pasado, portación ilegal de arma de fuego y hurto en agosto de 2009, aunque a la fecha no registra medidas pendientes.

Minutos después, una camioneta Toyota Hilux ingresó al mismo hospital llevando a Franco Ferreyra (27) con una herida de arma de fuego en la cabeza. Fue asistido y derivado el hospital Central, donde se determinó que sólo había sufrido un roce.

Casi simultáneamente ingresó al mismo centro asistencial Adrián Leiva (41), quien había sufrido una herida de arma de fuego en el costado izquierdo del tórax, con orificio de entrada sin salida, es decir que el plomo quedó incrustado. Fue intervenido y quedó internado en terapia intensiva.

Cuando lo requisaron, encontraron en el pantalón de Leiva el cargador de una pistola marca Bersa con seis cartuchos calibre 40 y tres vainas servidas del mismo calibre. Por orden judicial, efectivos de la División Homicidios secuestraron esos elementos.

El origen del enfrentamiento

Los pesquisas no han logrado establecer a ciencia cierta qué originó los disparos. Según comentaron a Los Andes fuentes de la pesquisa, horas antes se había originado una pelea entre mujeres en la que luego intervinieron los hombres, que finalmente optaron por resolver el conflicto a los tiros.

Pero los sabuesos intuyen que esa trifulca fue la gota que rebalsó un vaso que se venía llenando de viejas rencillas entre las familias.

Incluso se habla de conflictos anteriores por temas vinculados a la droga y hasta un perro asesinado a tiros como represalia.