viernes 14 de agosto de 2020

Imagen Ilustrativa. Archivo
Policiales

Sospechan que hubo privación ilegítima de la libertad contra el nene “armado” y su madre en San Rafael

Aunque los policías habían comprobado que el chico de 11 años tenía un arma de juguete, lo trasladaron junto a su mamá a una comisaría. En la revuelta, hirieron con perdigones a un niño de 4 años.

Imagen Ilustrativa. Archivo

El paso de las horas llevó algo de calma al barrio Constitución de San Rafael, tras la batahola del lunes que dejó como consecuencia más grave a un nene de 4 años herido por perdigones disparados por la Policía. Empieza a profundizarse la investigación, que tiene en la mira a dos efectivos, por las lesiones y principalmente por una posible privación ilegítima de la libertad.

Este último coletazo se debe a que los pesquisas que están detrás del caso creen que hubo un accionar “desmedido e innecesario” de los uniformados al llevarse aprehendidos al menor de 11 años -hermano del chiquito herido- y a su mamá.

Dos auxiliares de Cuerpos Especiales llegaron en moto hasta la populosa barriada el lunes en la siesta, luego de un llamado al 911 por la presencia de un chico con un arma, presuntamente amedrentando a los vecinos. También se ha deslizado la versión de que alguien reportó ruidos de disparos, algo que estuvo ocurriendo durante el fin de semana en ese lugar.

Los policías arribaron y este nene los habría apuntado, por lo que los los hombres de la Fuerza decidieron ir a capturarlo. El chico empezó a correr, entró a una casa para esconderse y los efectivos irrumpieron en el domicilio. Así lograron atraparlo pero verificaron que tenía una pistola a sebitas, es decir, de juguete.

Frente a esta secuencia ya los vecinos estaban alterados e increpaban a los efectivos, algo que sucede con frecuencia en el barrio. Más se acaloró la situación cuando en escena apareció la madre del chico y vio que tenían a su hijo reducido.

Por más de que estaba claro que el arma no era de verdad y que casi se había tratado de una “travesura”, los policías decidieron trasladar al menor y a su progenitora a la comisaría Octava. A esta altura ya caía una lluvia de piedras sobre los uniformados, que para disuadir decidieron disparar postas de goma con sus escopetas.

Dos de estos perdigones terminaron hiriendo al pequeñito de 4 años, hermano del otro niño, que había salido a la calle junto a su mamá.

“La víctima tiene raspones en la espalda, lo rozaron los proyectiles. Posiblemente la Policía disparó al piso y en el rebote le llegaron. Quizás aquí están justificados los efectivos: reaccionan porque a ellos los estaban agrediendo y buscaron dispersar”, comentó una fuente del caso.

Este procedimiento policial deberá corroborarse con peritajes y el análisis de las cámaras de la zona, aunque no se descarta que haya existido negligencia.

“Lo que parece desmedido es llevarse a la señora y al hijo detenidos, cuando habían comprobado que el arma era de juguete. Era muy evidente; a distancia tendrían que haber notado que no era de verdad, no tenía más de 5 centímetros”, agregó el pesquisa consultado. Sobre esto es que se cree que hubo un abuso de autoridad y la fiscalía analiza la privación ilegítima de la libertad como posible acusación.

Ayer declaró en sede judicial la mamá de los hermanos y trascendió que no se la vio con animosidad de tener problemas con la Policía. En líneas generales, explicó lo que sucedió. Dijo que llegó a la comisaría muy asustada porque había dejado al nene más chico solo en medio de los disturbios desatados en uno de los estrechos pasillos del barrio.

Luego supo que lo habían lesionado y lo llevó al hospital. Horas después un abogado de la asesoría legal del municipio de San Rafael realizó la denuncia por las lesiones.

El enfrentamiento entre policías y vecinos dejó también a un agente con una herida en la cabeza.

En las últimas horas del martes la causa pasó de la fiscalía Correccional a la de instrucción y quedó a cargo del doctor Javier Giaroli. El magistrado espera contar con testigos y hasta podría tomarle declaración a los menores en cámara Gesell.

Los dos auxiliares que comenzaron el procedimiento no han declarado y sólo presentaron un acta de procedimiento. En principio, estarían más complicados por la privación de libertad que por las lesiones.

En paralelo, la Justicia de Menores abrió un expediente contra la familia por violación del artículo 53 del Código Contravencional por “portación de elemento idóneo para delinquir”, aunque se trató de un arma de juguete.