martes 20 de abril de2021

El muchacho recientemente fallecido estaba alojado en terapia intensiva del Hospital Central. /Los Andes
Policiales

Murió otro de los presuntos ladrones que habían sido baleados por un conductor en el Acceso Este

Cristian Méndez (21) estaba internado desde el domingo 28 de marzo tras recibir dos tiros. Su aparente cómplice falleció en el acto. El hombre que disparó seguirá en libertad.

El muchacho recientemente fallecido estaba alojado en terapia intensiva del Hospital Central. /Los Andes

El violento episodio sucedido hace más de una semana en el Acceso Este, donde un hombre se resistió a balazos en un asalto, sumó su segunda víctima fatal. Otro de los presuntos delincuentes falleció el fin de semana.

Cristian Méndez (21) se encontraba internado desde el 28 de marzo pasado en el Hospital Central, luego de recibir dos balazos en esa madrugada. Estaba con custodia policial como sospechoso de un intento de robo, en el que el conductor de un auto se defendió disparando.

El cuadro de este joven empezó a agravarse por una herida en el estómago, que le terminó causando la muerte el sábado. El otro muchacho que perdió la vida durante el hecho fue Emiliano Santander (21), abatido en el acto por un impacto de bala en la cabeza.

El caso se registró aquel domingo alrededor de las 5, en la Lateral Norte del acceso, entre Famatina y Ciudad de Catania, de Guaymallén. Allí dos amigos iban a bordo de un Volkswagen Gol, cuando debieron frenar la marcha por la pinchadura de un neumático.

En ese momento aparecieron Santander y Méndez, al parecer con fines de robo, y fueron atacados con una pistola 9 milímetros. En la escena la Policía halló un arma tumbera-de fabricación casera- y piedras de gran tamaño, que creen que eran colocadas intencionalmente sobre el asfalto para que los conductores tuvieran problemas con sus autos y se vieran obligados a frenar para terminar siendo asaltados.

Con la segunda muerte, la situación del hombre que disparó, de 27 años, cambiará. Estaba imputado por un homicidio agravado por el uso de arma de fuego con exceso de legítima defensa, y ahora pasará a estar acusado por un doble homicidio con la misma calificación. A pesar de esto seguirá en libertad, al no tener antecedentes y tratarse de un delito excarcelable con penas de 1 a 5 años.

El fiscal de la causa es el doctor Carlos Torres, quien consideró que hubo una defensa excesiva ya que el joven disparó 9 veces, según las vainas servidas secuestradas por los efectivos de Científica.