miércoles 2 de diciembre de 2020

Basra Parminder (36), acusado de asesinar a su pareja, dice que "no recuerda nada" - Gentileza
Policiales

Mató a su esposa, abusó de su cuñada y, ahora, quiere zafar de la cárcel “porque no recuerda nada”

El hombre tiene 36 años y está mentalmente “incapacitado”, según sus defensores. No obstante, él mismo había confesado el femicidio por teléfono al llamar al 911.

Basra Parminder (36), acusado de asesinar a su pareja, dice que "no recuerda nada" - Gentileza

Un hombre de nacionalidad india busca zafar de una condena a prisión perpetua por el femicidio de su esposa, cometido en noviembre del año pasado en en el barrio porteño de Vélez Sarsfield. Según la defensa, el sujeto está mentalmente incapacitado ya que dice no recordar nada de lo sucedido, a pesar de que fue él mismo quien llamó a la Policía para confesar el crimen. Años antes, había abusado sexualmente de su cuñada.

Se trata de Basra Parminder (36) permanece detenido en el pabellón neuropsiquiátrico del penal federal de Ezeiza -donde se aplica el Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma)-y asegura que no recuerda haber estrangulado a su mujer y madre de sus tres hijos, María Salinas (33), quien lo había denunciado por violencia de género.

“No recuerda haber matado a su mujer, dice que se dio cuenta de lo que hizo cuando se despertó al otro día y se encontró dormido junto al su cuerpo. También se quería ir con ella y por eso intentó suicidarse tomando fármacos”, contó a la agencia Télam su abogado defensor, Hugo López Carribero.

El ciudadano indio se encuentra detenido desde el 14 de noviembre último, acusado de los delitos de “amenazas coactivas reiteradas en dos ocasiones y homicidio agravado por el vínculo y por su comisión contra la mujer por parte de un hombre y mediante violencia de género”.

Además, enfrenta otra acusación por abuso sexual simple, en este caso contra la hermana de su mujer.

El femicidio ocurrió a fines en 2019 en el barrio porteño de Vélez Sarsfield - Gentileza

Por todos esos delitos, la fiscal Criminal y Correccional 15 porteña, Estela Andrades, solicitó en enero pasado la elevación a juicio y se estima que el debate se realizará en febrero próximo.

No obstante, la defensa sostuvo que el acusado “no pudo comprender la criminalidad de sus actos” y que actualmente se encuentra en una situación “mentalmente compleja”.

Según López Carribero, la noche del femicidio, Basra había ingerido una alta dosis de Clonazepam, por lo que se intoxicó y quedó dormido junto al cuerpo de Salinas y recién al día siguiente se dio cuenta lo sucedido y llamó al 911 para pedir auxilio.

“Vamos a pedir nuevas pericias psiquiátricas para Basra previo al juicio oral que se estima hacerse para el mes de febrero. Creemos que no está en su cabales, que no comprende lo sucedido con su mujer. Sólo sabe que tiene hijos”, agregó el letrado.

Sin embargo, en el requerimiento de elevación a juicio, la fiscal dio por probado que se trató de un femicidio cometido en medio de una discusión de pareja, con amenazas de muerte y denuncias por violencia de género previas. También, destacó que de los estudios psiquiátricos oficiales surgió que el imputado estaba “lúcido, orientado en tiempo y espacio” y que “comprendía el hecho”.

Al momento de enumerar las pruebas, la fiscal se refirió a la llamada que el propio Basra realizó al 911 el día siguiente al femicidio para decir que había matado a su mujer y a los testigos que relataron los hechos de violencia que sufría Salinas, por los cuales un mes y medio antes del crimen lo había denunciado, se había separado y había recibido un botón antipánico.

A raíz de esa denuncia, la justicia le había impuesto una restricción perimetral a Basra para que no se acercara a su esposa.

“No sabia nada de lo mala que era la relación de mi sobrino y la mujer. Nunca pensé que todo iba a terminar así”, dijo el tío del acusado Tarlok Singh, quien contó que los hijos de la pareja, que al momento del hecho tenían 1, 3 y 7 años, quedaron bajo custodia de la hermana de la víctima en la provincia de Corrientes.

De las testimoniales incorporadas a la investigación surgió que una hermana de la victima había sufrido abuso sexual por parte del acusado unos años antes y que la propia víctima vivía amenazada por su pareja, además de ser violentada.

El hecho de abuso ocurrió en 2017 cuando la hermana de Salinas estaba en la casa de la pareja porque cuidaba a sus sobrinos y Basra aparentemente la manoseó.

La mujer, quien dijo que no era la primera vez que eso sucedía, quiso hacer la denuncia, aunque su hermana le pidió por favor que no.