lunes 13 de julio de 2020

En los últimos días, vecinos de Junín hicieron un “caravanazo” y salieron a la puerta de sus casas para pedir justicia. Foto: Facebook
Policiales

Homicidio en Junín: un detenido y una recompensa reactivan la investigación

En los últimos días, vecinos de Junín hicieron un “caravanazo” y salieron a la puerta de sus casas para pedir justicia. Foto: Facebook

El Ministerio de Seguridad ofrece 200.000 pesos de recompensa para la persona que ofrezca datos sobre los autores del homicidio del transportista Carlos Victorio Gruini (64), brutalmente asesinado en su casa de Junín en mayo pasado, durante un robo domiciliario.

La muerte de “Carlitos” Gruini ha generado conmoción en el Este provincial y sus familiares y amigos -pese a la pandemia de coronavirus- han realizado algunas marchas pidiendo justicia. Este pedido se replica en las redes sociales de sus allegados.

“La causa está avanzando, hay un detenido y ahora el Ministerio de Seguridad ofrece una recompensa de 200.000 pesos. Fueron dos los sujetos que participaron del hecho”, explicó una fuente judicial ligada a la pesquisa.

Carlos Gruini fue atado, amordazado y asesinado a golpes en su patio. Foto: Facebook

El viernes pasado la fiscalía de Junín-Rivadavia volvió a detener a Erik Suazo (23), quien había sido aprehendido el día siguiente del crimen, cuando un perro de la Policía fue siguiendo un rastro desde la escena del crimen hasta su casa, en el barrio Romanof de Palmira. Pero luego recuperó la libertad por falta de pruebas.

Sin embargo, la fiscal Valeria Bottini y el jefe de los fiscales de Junín-Rivadavia, Mariano Carabajal, no dejaron de tener a Suazo “en la mira”.

“Le pegué con un fierro”

Por eso, el teléfono del sospechoso fue intervenido y la medida tuvo resultados positivos en los últimos días, cuando Suazo habló con su suegra y le dijo no sólo que fue el autor de asesinato sino que también afirmó: “Le pegué con un fierro”, indicando que luego lo había guardado en el techo de su casa.

El viernes pasado, efectivos de la Policía de Mendoza realizaron dos allanamientos: uno en la casa de la suegra de Suazo, donde le secuestraron el teléfono a la mujer, y el segundo en la casa del sospechoso, para detenerlo y llevarse “el fierro”, que en realidad es el cabo de una pala.

Suazo fue imputado por homicidio criminis causa, delito que tiene como única pena la prisión perpetua.

La causa sigue abierta y se están esperando algunas pruebas de laboratorio, entre ellas, la pericia del cabo de una pala.

Un crimen violento

El 21 de mayo, cerca de las 23, la esposa de Gruini ingresó a su casa, ubicada en el carril Barriales al 3.600, y de inmediato notó que todo estaba desordenado. Sin embargo, no tuvo tiempo de reacciones: ladrones armados la redujeron, tras amenazarla con un arma.

Los delincuentes se llevaron 80.000 pesos y dos cheques que la mujer les entregó. La víctima realizó la denuncia al 911 y, cuando los efectivos llegaron a la casa, encontraron al propietario de la vivienda en el patio, sin vida. Estaba atado y amordazado con un trapo. El asesino lo había golpeado con un objeto contundente 13 veces en la cabeza.

Al día siguiente, un perro señaló a Suazo, quien había sido detenido la noche anterior por romper la cuarentena y por averiguación de antecedentes. Ese día también fueron detenidos dos sujetos que luego fueron liberados. La casa de los Gruini contaba con una cámara de seguridad que registró a dos sujetos encapuchados.