lunes 3 de agosto de 2020

Hace 11 años Lucero era detenido porque su hija se animó a denunciar los abusos. Murió en prisión en 2010. Foto: Archivo / Los Andes
Policiales

Definen si la viuda del “Chacal de la Cuarta” irá al penal o a su casa

El último martes, tras ser detenida, Norma Ortubia (68) se descompensó y debió ser asistida. Se recuperó pero es hipertensa. La defensa pide la prisión domiciliaria.

Hace 11 años Lucero era detenido porque su hija se animó a denunciar los abusos. Murió en prisión en 2010. Foto: Archivo / Los Andes

Norma Ortubia (68), la esposa del fallecido “Chacal de la Cuarta”, se encuentra alojada en una comisaría y la próxima semana se definiría si sigue detenida ya en un penal o si se le otorga el beneficio de la prisión domiciliaria. Fue detenida el martes pasado luego de que su hija, víctima de los abusos sexuales de su propio padre, la denunciara como “entregadora”.

“Ella ahora está bien, luego de que la primera noche de detención se descompensara. Está esperando que se resuelva su situación”, explicó Carlos Benavídez Bocca el abogado de la ex empleada judicial que fuera la esposa de Armando José Lucero Puebla (68).

Ortubia se encuentra en una comisaría de Godoy Cruz, donde el martes por la noche -el mismo día de su detención- debió ser atendida por los médicos del Cuerpo Médico Forense, que lograron estabilizarla. La mujer es hipertensa.

Su edad, su estado de salud y la forma en que se ha comportado durante todo el proceso judicial son algunos elementos que podrían volcar la balanza en beneficio de detenida a la hora de una prisión domiciliaria.

Pero, por otro lado, está la gravedad de la carátula de la imputación que le impuso la fiscalía de Delitos Sexuales: partícipe necesaria de abuso sexual, agravado por acceso carnal y por el vínculo, en un número indeterminado de veces. Estos delitos tienen una pena de hasta 50 años de cárcel.

A dos años de la denuncia

Hace dos años, la víctima de Lucero -su hija, a la que abusó durante 20 años y con quien tuvo siete hijos- denunció a su madre, sosteniendo que ella había sido una suerte de entregadora.

Además, hay denuncias de la hija hacia Ortubia por haber concurrido a su casa, luego de que la denunciara. Es por ello que a Ortubia se le negó la libertad , tras ser aprehendida.

Luego de que se tomara la denuncia, a Ortubia se le tomó una declaración informativa y fue sometida a medidas de coerción: primero debía presentarse ante el fiscal todas las semanas y luego cada un mes.

Durante estos dos años, la mujer estuvo sometida a proceso, hasta que esta semana la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual sumó los resultados de las pericias psicológicas de la denunciante y decidió ordenar su detención.

“La señora Ortubia siempre ha estado sometida a proceso, tiene arraigo. Son hechos conocidos públicamente desde hace 11 años. No hay riesgo de fuga ni peligro de entorpecimiento de la investigación. Está muy bien que se siga investigando, pero con ella -una jubilada de 68, hipertensa- en su casa”, opinó el defensor.