sábado 24 de octubre de 2020

Misael Ontiveros recibió un disparo en la axila izquierda que resultó fatal. / Andres Larrovere
Policiales

Condenaron a “Junior” tras haber confesado el asesinato de un joven en Guaymallén

Tras un juicio abreviado, Cristian Velázquez recibió una pena de 10 años como el autor del crimen de Misael Ontiveros, ocurrido en abril.

Misael Ontiveros recibió un disparo en la axila izquierda que resultó fatal. / Andres Larrovere

En cinco meses la Justicia esclareció el crimen de un joven de 20 años, atacado a balazos en Guaymallén. El acusado confesó y fue condenado a 10 años en un juicio abreviado. Cristian Joel Velázquez Puebla (18), alias “Junior”, admitió su autoría en la muerte de Misael Enrique Ontiveros, quien perdió la vida en los primeros minutos del 8 de abril.

El sospechoso había sido atrapado rápidamente por la declaración de un testigo presencial y, horas después, fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por la infracción al artículo 205, es decir, violación de cuarentena.

Con estos cargos decidió ir a una audiencia para reconocer el hecho y finalizar la causa. Entre su defensa, la querella y la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, acordaron una pena de prisión de 10 años y 8 meses. La sentencia lleva la firma del juez Juan Manuel Pina González.

Un balazo mortal

Ontiveros se encontraba aquella noche trágica en la calle Paula Albarracín al 1900 con un amigo, cuando repentinamente aparecieron tres sujetos con los cuales el fallecido ya había tenido algún tipo de conflicto.

Cruzaron apenas unas pocas palabras hasta que uno de ellos sacó un arma de fuego y le disparó a la víctima. El agresor y los acompañantes escaparon, mientras los familiares del herido, ya alertados por la detonación, salieron y lo encontraron lesionado. Sin esperar una ambulancia lo subieron a un auto y lo trasladaron al hospital Central. En ese nosocomio los médicos confirmaron que el hombre había llegado muerto por una herida de bala en la axila izquierda.

Efectivos de la División Homicidios comenzaron a trabajar en la escena y el testigo presencial -el amigo de Misael- les dio nombre, apellido y dirección del principal sospechoso, quien había disparado. Con estos datos, la Policía fue al barrio Lihué pero no logró dar con el autor. Las tareas de búsqueda siguieron y los policías llegaron al barrio 17 de Noviembre, donde un joven se escondía en la casa de su abuela.

Se trataba de Cristian Velázquez (18), quien por entonces quedó detenido en la comisaría 25.

Prueba clave

Además de que al acusado lo señaló el testigo, contra él los investigadores consiguieron un elemento irrefutable. En sus prendas de vestir se detectaron restos de pólvora tras el barrido electrónico, lo que indicaba que había disparado un arma de fuego en las últimas horas.

“Junior” tenía sólo antecedentes de cuando era menor, e incluso cometió el crimen con 18 años recién cumplidos.

En el allanamiento en el que lo atraparon, los uniformados se llevaron detenido también a otro hombre que acompañó a Velázquez en el momento del hecho. Más allá de esto, no pudieron probar que tuvo participación preponderante en el asesinato.

Respecto al motivo del ataque fatal, los pesquisas establecieron que entre los protagonistas habían viejas rencillas y broncas.