jueves 24 de septiembre de 2020

A Víctor Hugo Acuña se lo acusa en el sur provincial. / gentileza
Policiales

Caso Lorena Segura: terminó el juicio y el jurado pasó a deliberar

A Víctor Hugo Acuña se lo acusa de matar a su esposa tras una discusión en abril de 2018. Los detalles.

A Víctor Hugo Acuña se lo acusa en el sur provincial. / gentileza

Con los alegatos de la fiscalía y la defensa, durante la mañana de este jueves llegó a su final el juicio contra el policía Víctor Hugo Acuña acusado de matar a su esposa, Lorena Segura, durante una discusión de pareja en abril de 2018 en General Alvear.

Tas el cierre de ambas partes que estuvo centrado principalmente en las pericias técnicas sobre la distancia de disparo y el ángulo de trayectoria, el jurado escuchó las recomendaciones de la juez María Eugenia Laigle, se levantó del salón del Centro de Congresos y Exposiciones en San Rafael y pasó a deliberar.

Acuña enfrenta una pena de prisión perpetua por el cargo de homicidio doblemente agravado, por el vínculo y el uso de arma de fuego.

Segura murió por un disparo del arma reglamentaria del policía, que le ingresó unos centímetros por debajo del hombro derecho, perforó los pulmones y salió por el otro lado.

Los primeros en presentar la teoría de los hechos fueron los fiscales Martín Castro y Pablo Peñasco.

Juicio contra Víctor Hugo Acuña, acusado de matar a su mujer. / gentileza

Los acusadores sostuvieron hasta último momento que Acuña mató deliberadamente a la esposa, más allá del forcejeo previo por el supuesto intento de suicidio que alegó el policía, y el disparo que le lastimó la mano, sin embargo se apoyaron en Fernando Salazar, el especialista del Ministerio Público Fiscal que declaró que la distancia desde donde se efectuó el segundo disparo fue de 1,40m a 1,70m.  

Esa conclusión llegó tras analizar con el microscopio de barrido electrónico del Cuerpo Médico Forense la ropa de la Lorena Segura.

También reiteraron que había una crisis en la pareja debido a posibles infidelidades y los problemas con las apuestas que tenía el acusado.

En el alegato, el fiscal Peñasco consideró ilógico que Acuña, por su instrucción policial, no supiera que al accionar la corredera de la 9mm (con la aparente intención de descargar el arma como declaró el acusado) automáticamente se introduciría una bala en la recámara ya que nunca le quitó el cargador.

Para Peñasco, el accionar de Acuña fue una concatenación de malas elecciones, desde introducir el arma en la discusión, hasta colocar el dedo en el gatillo. Según el fiscal “esa acción solo se hace cuando se va a utilizar el arma”.

También aseguró que la pericia psicológica arrojó que el acusado nunca mostró remordimiento alguno.

En base a las pericias, el fiscal solicitó un veredicto de culpabilidad.

Jorge Luque, abogado defensor, también basó gran parte de su alegato en la distancia del disparo que terminó con la vida de la joven madre y docente, pero además se tomó tiempo para exponer sobre otro aspecto técnico en el que aseguró flaqueó la fiscalía: la trayectoria del disparo.

La defensa se basó en el testimonio del ex jefe de la Policía Científica de Alvear, la perito de parte y también el médico forense que declararon que el disparó se efectuó entre 50cm y 60 cm.

Esta teoría de la corta distancia es para sostener que durante la discusión y el forcejeo el disparo mortal fue accidental.

Además remarcó que si hubiera sido intencional y a más de 1 metro de distancia, el arma tendría que haber sido disparada en una posición casi imposible o extremadamente incómoda, con el arma a un costado y a la altura de la cabeza, aproximadamente.

También trajo a colación el testimonio de la vecina del matrimonio que “ni siquiera pudo darse cuenta que hubo dos disparos, sintió un estruendo”, lo que implica para Luque que los dos disparos fueron con diferencia de una fracción de segundo.

El abogado aseguró que Acuña no tenía intenciones de matar a la esposa, más allá de las discusiones de pareja que podían existir, como cualquier otra. “No hay motivo, no hay un móvil para asesinar”, afirmó.

Por último trajo a la memoria el testimonio de los familiares de la víctima que respaldaron al esposo. ¿La hermana de la víctima le lleva su hija, que persona deja a su hija con alguien que considera un homicida?, se preguntó el abogado.

Si bien Luque también dijo que Acuña era culpable, le pidió al jurado un veredicto de homicidio culposo porque “fue un accidente”.

El juicio contra Acuña, fue el primero que se realizó en todo Mendoza desde que se desató la crisis del coronavirus, por lo que se llevó adelante con estrictas medidas sanitarias.