Bajan los asesinatos pero suben los “homicidios en ocasión de robo” en Mendoza

Imagen ilustrativa. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes
Imagen ilustrativa. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

De los 85 crímenes registrados en 2021, 20 fueron durante robos, es decir un 25% del total. La cifra es marcadamente superior a las registradas en los últimos cuatro años.

La sensación de inseguridad es una construcción social fluctuante y polisémica, que responde a múltiples factores: el miedo (marcado por la heterofobia, es decir el temor a lo distinto y, por otra parte, el temor a la agresión física); la agenda mediática (los policiales siempre abren los noticieros); las encuestas (inseguridad y desempleo, siempre a la cabeza); los crímenes relevantes o violentos registrados en los últimos tiempos (la cercanía física y temporal al hecho influye en su percepción) y, por supuesto, las estadísticas del delito, los “números sobre la inseguridad”.

Si bien estas características son abordadas por la sociología del delito, no hay que dejar de lado que la inseguridad es una percepción o sentimiento subjetivo: para una mujer su mayor temor podría ser agredida sexualmente,; en un hombre el miedo puede estar marcado, por ejemplo, por el estrato social al que pertenece.

Dos casos extremos de inseguridad ocurridos en los últimos días -el asesinato Emiliano Miguel Fernández (37), un empleado de una empresa de Las Heras al que robaron la bicicleta y el crimen de Jean Carlos Sosa (26) ciudadano venezolano al que le robaron el auto en la Cuarta Sección de Ciudad- conmocionaron a los mendocinos al tiempo que generaron la protesta del peronismo que salió al pedir el descabezamiento del Ministerio de Seguridad, es decir el ministro de Seguridad Raúl Levrino y el jefe de la Policía Marcelo Calipo, haciendo subir el termómetro de la inseguridad.

Pero, ¿han aumentado los asesinatos relacionados con la inseguridad? La respuesta es “sí”, si se repasan las estadísticas de Ministerio de Seguridad sobre homicidios ocurridos durante asaltos o en “ocasión de robo” o “criminis causa” (matar para ocultar el robo), como se los define judicialmente. La situación es esta: mientras que los homicidios en general vienen bajando moderadamente en los últimos años, las muertes violentas en robo, vienen subiendo marcadamente.

De los 85 asesinatos registrados en 2021, 20 fueron “en ocasión de robo”, es decir un 25% del total. La cifra es marcadamente superior a las registradas en los últimos cuatro años. Además hay que considerar otros cuatro casos de homicidio donde la inseguridad fue protagonista: el año pasado efectivos policiales abatieron a cuatro delincuentes.

En 2020, los homicidios fueron 91, con solo 8 en situación de robo, es decir un 10%. Pero hay que considerar que fue un año muy particular por la baja generalizada de delitos registrados ese año como consecuencia del confinamiento por la pandemia de Covid-19. En 2019 el registro de muertes violentas fue de 96, con 14 casos marcados por el robo, es decir un 14,5%. En tanto que en 2018, los homicidios fueron 106, con 6 muertes ocurridos durante asalto, es decir un 5,5%.

Sin embargo, si se comparan los asesinatos “en ocasión de robo” registrados este año en relación al año anterior, la cifra muestra un descenso de casos. Desde comienzo de 2022 al día de hoy se han producido cuatro casos: la muerte del venezolano, la del empleado lasherino, la de Juan Manuel Romero (37) y la de Sergio Calderaro (30).

Las estadísticas contabilizan que en el mismo lapso de tiempo, el año pasado los homicidios en ocasión de robo fueron siete, es decir casi el doble que este año. Otros datos a tener en cuenta es que los números registrados en los últimos años marcan que la mayoría de las muertes violentas se ejecutan con armas de fuego (el año pasado el porcentaje superó el 40%).

Y otro aspecto importante es la alta efectividad de la División Investigaciones y de la Fiscalía de Homicidios en la resolución de asesinatos que supera el 90% de los casos.

Los homicidios de 2022 y sus “móviles”

En lo que va del año el Ministerio Público Fiscal ha contabilizado 16 homicidios, cuyas víctimas fueron: Miguel Ángel Juárez ( baleado, con problemas de vieja data; le robaron la moto), Elías leiton (fue a la casa de la ex pareja de su novia y lo asesinó), Carlos Amieva (discusión de tránsito), Sergio Arias Gallardo (baleado en una discusión por drogas), Jorge Daniel Ñoño Sosa (le mutilaron el pene en San Martín), Rolando Aquino (lo envenenó la pareja), Gustavo Balmaceda (baleado en circunstancias no aclaradas), Kevin González (lo mató una policía), Nidia Angulo (mujer policía asesinada por una compañera), Thiago Melchior (nene de 5 años muerto durante un tiroteo) Rodrigo Pavés (lo mataron en una discusión durante una fiesta) y Gabriel Villegas (fue a comprar drogas y lo balearon).

A estos casos hay que sumarle otros cuatro.

Cuatro robos, cuatro muertes

-Juan Manuel Romero (37) fue asesinado de catorce puñaladas el 30 de enero pasado en el barrio San Martin de Ciudad y el caso es considerado como “criminis causa”: lo mataron para robarle. El hombre se encontraba tomando cerveza con amigos cuando aparecieron los agresores que lo apuñalaron.

Romero logró caminar unos metros y en Canota y Padre Llorens, se desplomó. -Sergio Calderaro (30) fue asesinado en la madrugada del 19 de febrero por dos sujetos que, tras apuñalarlo y golpearlo en su departamento de Ciudad, le robaron algunas pertenencias. Las cámaras de seguridad de la zona mostraron que Calderaro y su novia regresaron al departamento, minutos más tarde la joven se fue y luego llegaron los agresores. Uno de ellos se entregó días después y fue imputado por homicidios criminis causa: tras la agresión los delincuentes se llevaron ropa, zapatillas y un televisor.

-El venezolano Jean Carlos Sosa (26) fue asesinado en la noche del 2 de marzo pasado en la puerta de su departamento de la calle Chenaut al 3100, en la Cuarta Sección de Ciudad, cuando llegaba acompañado de su esposa y de su hijo de 2 años. La joven y el pequeño bajaron y entraron al edificio, mientras Jean Carlos habría el portón del edificio y corría una moto para poder ingresar su auto.

Sosa fue asesinado de un disparo mientras trataba de impedir el robo de su auto.
Sosa fue asesinado de un disparo mientras trataba de impedir el robo de su auto.

El venezolano había dejado el auto con las luces encendidas y el motor andando. Esta situación fue vista por los cuatro ocupantes del Peugeot 308. Dos sujetos -“Huevo” y su compañero- se bajaron del Peugeot y se subieron al Focus que estaba vacío, mientras que “Maxi” y “el Gordo Walter” permanecían en el vehículo.

Jean Carlos forcejeó con el ladrón y logra sacarlo por la ventanilla, mientras que el conductor del Focus se iba. Jean Carlos al recibir el disparo trastabilla y tirador y víctima caen al piso. El caso tiene tres detenidos.

-Emiliano Miguel Fernández (37) fue asesinado el lunes pasado a las 7 de la mañana en el Acceso Norte al 1300, de Las Heras, cuando se dirigía a su trabajo.

El asesino le dio un certero golpe en la cabeza y, cuando cayó, le robó la bicicleta. Una hora más tarde Fernández fallecía en el hospital Central como consecuencia del grave traumatismo que le produjo el golpe. Antes de las 10, personal de Investigaciones sabía el nombre del sospechoso: Héctor Fabián Maravilla (20), un sujeto conocido como “Pitay, quien fue detenidos ese mismo día por la noche, en la casa de un amigo, en el barrio 17 de Noviembre, de Guaymallén.

Las cámaras de seguridad de una empresa captaron primero a un sujeto ingresando con la intención de robar y luego el preciso momento en que el agresor golpea al trabajador de la empresa Cuyoplacas para apoderarse de la bicicleta y huir del lugar.

El año pasado

Entre los casos de homicidios en ocasión de robo de 2021 se recuerda la muerte de Esteban Emilio Olivera (40), quien fue asesinado el 8 de abril de año pasado cuando se dirigía a tomar el Metrotranvía.

Minutos antes había salido de su casa del barrio Almería y caminaba tranquilamente como cada jornada, con el objetivo de abordar el transporte público que lo acercara hasta su trabajo en Luján de Cuyo.

Sin embargo, en la esquina de Avellaneda y Sargento Cabral, a dos cuadras de su vivienda, dos ladrones le cortaron el paso y le exigieron su teléfono celular. El trabajador se resistió a entregar el aparato y encontró como respuesta dos balazos: uno en el tórax y otro en la cabeza.

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