martes 11 de agosto de 2020

Sup. Cultura

Pájaros en la cabeza

Carolina Fantozzi es diseñadora gráfica e ilustradora independiente y por estos días expone por primera vez en el café cultural Vararte, de Ciudad. Sueños de una joven enamorada que se anima al arte gráfico en una búsqueda manual y digital.

Una frase de Andy Warhol le resultó inspiradora: “La gente se complica su vida con fantasías. Sin fantasías no tendríamos problemas porque aceptaríamos lo que fuera. Pero en ese caso no existirían romances, porque el romance consiste en encontrar tu fantasía en gente que no la cumple”. Para María Carolina Fantozzi “Amor y Fantasía”, el nombre de su primera exposición, es el resultado de lo que fue, de lo que podría haber sido y de lo que en su imaginario sucedió cada vez que el enamoramiento se le fue de las manos.

“Estos conceptos intangibles conforman gran parte del universo de la mente de la mujer enamorada, nutriendo sus pensamientos a cada momento, despertando en ella deseos, sentimientos y emociones. Son el motor que movilizan el alma y despiertan la ilusión que nos mantiene vivas, recorren nuestro cuerpo y nos hacen sentir que todo es posible, que no existen límites”, escribe con motivo de la muestra que puede verse hasta el 15 de mayo en Vararte Café Cultural (Chile 1230, Ciudad) bajo el seudónimo de Peperina Magenta. Se trata de trece obras en formato A3 y A4 realizadas en collage análogo, digital y análogo que fueron intervenidas sobre papel algodón.

Yo por vos me como una sandía envenenada, Suspendida en tus puntos, Esperando al amor, Sí, quiero, El ideal son algunas de las piezas que devuelven el estilo naif de esta diseñadora de 26 años nacida en Mendoza. Es que el arte gráfico es para Carolina un lenguaje espontáneo de forma y color que descubre a diario en su faceta de ilustradora independiente de Los Andes en artículos policiales, de psicología y espectáculos.

También lo es cuando desarrolla propuestas en el estudio de San Martín para el que trabaja y en la libertad íntima con la que compuso esta muestra, surgida luego de una estadía no tan fugaz en Buenos Aires. Fue en octubre de 2013 cuando viajó por un día para sumarse a un taller de collage coordinado por el artista pop Claudio Roncoli y terminó quedándose un mes luego de que él la invitara a sumarse a un proyecto de serigrafías sobre el emblemático parque de diversiones Italpark.

Esa experiencia fue para Carolina tan transformadora como la iniciada dos años antes, cuando la becaron como estudiante de la UNCuyo para estudiar en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en México, donde finalizado el cursado se quedó trabajando. Esos colores tan vivos, ese juego de texturas, esa cultura mexicana apasionada contagiaron la esperanza de un pronto regreso. Por su parte, el intervencionista porteño a quien tanto admiraba resultó un maestro amable y generoso que transmitió sus conocimientos sin reservas.

Entre las personas influyentes para hacer lo que hace aparecen el profesor de dibujo Mario Delhez, sus padres: él arquitecto, ella maestra de manualidades, y su abuela Nelia, una italiana experta en bordado, costura, tejido y cuanta tela pasó por sus manos. De la nonna fallecida en 2013, Carolina Fantozzi guarda sentidos recuerdos y una colección de revistas Grazia de los años ‘40 y ‘50 de los que muchas veces surgen sus collages.

Artistas como Audrey Hepburn, Ingrid Bergman, Twiggy, Marilyn Monroe o Frida Kahlo aparecen en sus obras vibrantes nacidas del recorte de una figura que luego de escanear interviene con Photoshop, imprime y por último incorpora materiales como lentejuelas, esmalte de uñas o plasticola.

“Antes del taller de Claudio mis trabajos eran análogos-digitales. No había pensado en imprimirlos”, cuenta esta joven ávida de aprender herramientas nuevas, estudiante comprometida del italiano y miembro de la Liga Mendocina de Improvisación, un “torneo” teatral del que participan grupos de aficionados y actores que compiten a la vista de un público y de un jurado invitado. Una modalidad teatral espontánea en la que juega a ser otra por un rato.