domingo 20 de septiembre de 2020

Es bueno aclarar que la infraestructura actual es totalmente compatible con el paso de un tren urbano, pueden convivir armoniosamente. / Archivo
Opinión

¡Un metro para Luján!, pero dejemos el cinismo de lado

¡El Metrotranvía tiene que llegar a Luján! La actual gestión municipal continuando la que comenzó a finales de 2015, tiene proyectos para recuperar y poner a resguardo buena parte de las vías que son imprescindibles para continuar el Metro hacia nuestro departamento.

Es bueno aclarar que la infraestructura actual es totalmente compatible con el paso de un tren urbano, pueden convivir armoniosamente. / Archivo

Llama la atención la amnesia selectiva del proponente de “un Metro para Luján”, más aún cuando quien lo hace ha defendido denodadamente las gestiones que más atraso y decadencia nos trajeron a nuestro querido departamento Luján de Cuyo. Me llegó una petición de firma para que llegue el Metro a Luján, sostenida en una columna de opinión con un amañado desconocimiento sobre el particular. ¿Quién no firmaría esa petición?

En esa ocasión, comencé a escribir estas líneas para echar un poco de luz al asunto. La nota y la petición son parte de lo anecdótico, vienen de personas que como expresé en el párrafo anterior formaron parte y defienden las gestiones de la época en que comenzó a gestarse la construcción de la obra del Metrotranvía y que en paralelo nos sumergieron en un atraso imperdonable.  

El Proyecto del Metrotranvía se gestó en 5 etapas. La segunda iba de Godoy Cruz a Luján, la tercera de Ciudad a Las Heras y la quinta de Godoy Cruz a Chacras de Coria. ¿Por qué después de la Etapa I, se pasó a las III? Las vías en Luján de Cuyo, sobre todo en los tramos que se afectarían para esta obra, se encuentran en buena parte ocupadas. El marcado abandono del departamento entre 2007 y 2015, hicieron que los particulares avancen sobre el tendido ferroviario impunemente. Estaciones tomadas, terrenos de particulares extendidos sobre la vía, casas sobre el tendido ferroviario, de todo un poco.

Y aquí es en donde el cinismo aflora en los promotores de esta juntada de firmas, que cuando les tocó gobernar, con desidia, entorpecieron que llegase a Luján. ¡Se dice que el problema es la ciclovía de Godoy Cruz que impide que el mismo llegue a nuestro Departamento! ¿Y si en Luján, en vez de terrenos extendidos sobre la vía, comercios y barrios irregulares, se hubiese construido una ciclovía sobre la vía del tren? La respuesta es fácil: sólo restaría invertir en mejorar y reconstruir la vía y en tener el material rodante para poder operar ese recorrido.

En síntesis, Godoy Cruz despejó el entramado ferroviario, lo recuperó, reubicó numerosas familias, transformó oscuros lugares a favor de sus vecinos y mantuvo hasta la actualidad el espacio liberado para que pueda funcionar y llegar el Metrotranvía a Luján y mientras tanto, las personas puedan disfrutar de ese espacio para el esparcimiento.

Es bueno aclarar que la infraestructura actual es totalmente compatible con el paso de un tren urbano, pueden convivir armoniosamente. 

¡El Metrotranvía tiene que llegar a Luján! La actual gestión municipal continuando la que comenzó a finales de 2015, tiene proyectos para recuperar y poner a resguardo buena parte de las vías que son imprescindibles para continuar el Metro hacia nuestro departamento. Tarea fundamental para lograr este objetivo. El actual Intendente trabaja junto a su equipo para generar la posibilidad real de que el Metro llegue a Luján.

Con solo mirar a los municipios vecinos en la década que pasó, podemos ver la importancia del asunto, los vimos crecer y desarrollarse con la ñata contra el vidrio mientras acá se planificaba entre excepciones de ordenanzas que nunca estuvieron del todo claras. Y los artífices de ese resultado, actores protagónicos de esa “planificación”, ahora quieren resolver los problemas autogenerados juntando firmas.

Los debates sobre políticas públicas tienen que tener un nivel superior, basados en datos certeros y en la realidad. Así, se enriquece el debate y con ello la gestión.  

Soy de evitar las grandes promesas, deben privilegiarse los hechos a las promesas, hay que ser muy claros en este sentido. Se requieren obras importantes y muchas reubicaciones para recuperar las vías y recién ahí comenzar con las que son propias del Metro. Ello no implica abandonar la idea ni mucho menos, implica mucho trabajo y conseguir los recursos para llevarla adelante. Hemos hecho un gran esfuerzo para tener una política de Estado en materia de movilidad, que tiene al Metrotranvía como eje del área metropolitana, cuya normativa ha sido votada en la Legislatura casi por unanimidad. 

El Proyecto del Metrotranvía fue gestado en la administración de Julio Cobos y en 2007 estaba lista la licitación. La segunda etapa se licitó recién en 2014, cambiando Luján por Las Heras. Costó, en dólares 2 veces y media el cálculo inicial, por desastrosos manejos de los contratos de obra.

La EPTM, empresa que operaba el Metro, finalizó en 2015 totalmente desbastada con pérdidas superiores a los 300.000 dólares mensuales desde hacía varios años y con 486 empleados, 6 veces más por unidad en operación que los que tiene actualmente la STM, su sucesora.

Es decir que, administrando medianamente bien, con los mismos recursos empleados, deberían haberse terminado las 5 etapas del proyecto en mucho menos tiempo.

*El autor es Secretario de Servicios Públicos de Mendoza.