domingo 9 de mayo de2021

Ulrich A. Sante: “Argentina es un país grande con un potencial económico increíble”
Ulrich A. Sante, Embajador de la República Federal de Alemania en Argentina / Foto: Orlando Pelichotti
Política

Ulrich A. Sante: “Argentina es un país grande con un potencial económico increíble”

El embajador alemán en la Argentina visitó nuestra provincia y la región. Resaltó el federalismo de su país y destacó los beneficios que este sistema político tiene para el desarrollo.

Ulrich A. Sante: “Argentina es un país grande con un potencial económico increíble”
Ulrich A. Sante, Embajador de la República Federal de Alemania en Argentina / Foto: Orlando Pelichotti

El embajador de la República Federal de Alemania en la Argentina, Ulrich A. Sante, estuvo varios días en esta provincia para conocer de cerca su potencial económico. El diplomático lleva sólo seis meses al frente de la representación en Buenos Aires y su anterior destino fue Singapur.

Esta primera visita a Mendoza, además, se extendió a la región ya que también estuvo en San Juan y en San Luis. En lo referido a nuestra provincia, mantuvo una audiencia con el gobernador, Rodolfo Suárez, e hizo un viaje especial a Malargüe, lugar de interés en términos económicos (entre ellos Potasio Río Colorado) y por el funcionamiento del observatorio de rayos cósmicos “Pierre Auger”.

-Por lo que puede advertirse tiene un estilo itinerante. Según nos comenta su propósito es recorrer y conocer toda la Argentina.

-Un embajador debe cumplir sus funciones en todo un país, no solamente en la capital de ese país. Aunque Buenos Aires claramente es un centro no solamente nacional, sino también internacional, hasta global, me corresponde ahora desempeñar mis funciones en el octavo país más grande del mundo, que tiene un potencial económico increíble. Y eso se conoce viajando por sus regiones. Y éste es un país federalista (federal), por lo que hay aspectos culturales, económicos y políticos con los que me identifico, como alemán, y también me obligan a recorrer y conocer.

-Sin embargo, históricamente el federalismo argentino sufrió los efectos de del gran imán de Buenos Aires, que es donde casi todo se resuelve.

-Me parece lastimoso que sea así. Nosotros, en Alemania, también vivimos en un estado federal. Pero todos, los 16 estados, no solamente son constitucionalmente autónomos, sino que también hacen gravitar lo suyo. Hay una competencia muy sana entre la capital, Berlín, que a diferencia de Buenos Aires no tiene más de 4 millones de habitantes, con otras ciudades o estados. En la organización de Alemania no hay una región o un estado que se aleje mucho de los otros. Hay un sistema de balance financiero. Todos los gobernantes de los estados y sus ministros se encuentran periódicamente en una mesa redonda para ver cómo se puede balancear el nivel entre todos.

-En los años ’60 fueron los del norte del país, fuertes en carbón, en energía y en industria automovilística, los que tenían que dar una parte de sus ingresos al sur, porque estos estados, en ese momento definidos por su ganadería y agricultura, ganaban mucho menos. Hoy en día es casi al revés la situación: el sur de Alemania es el que está con más fuerza y ayuda al norte. Se trata de un equilibrio y con ese sistema de balance se puede crear un país que cada día mejore un poco más.

-Otro gran problema de la Argentina es la súper concentración de habitantes en Buenos Aires y su conurbano.

- Sin duda, son tiempos muy difíciles para la Argentina. Nosotros estamos analizando la situación para ver cómo podemos colaborar en la revitalización de su economía. Yo veo que el sector primario está bastante fuerte. Rescato lo digital, la industria espacial y las grandes empresas unicornio que nacieron en este país y que quizás ya no se encuentran en Argentina, pero que son de argentinos. Vamos a apoyar desde Alemania en cuanto a la transformación industrial, la industria 4.0, la digitalización de la economía y el desarrollo energético.

-Volviendo a la idea del primer pilar de la industria 4.0, se piensa en la posibilidad de traer a fines de 2022, si el Covid por entonces ya lo permite, una industria de esas características a Buenos Aires. Me parece algo muy educativo, en especial para pymes. En muchos países, no solo aquí, las pymes que no tienen una conexión hacia el mundo de los conocimientos no saben lo que es la industria 4.0. Algunos temen que un cambio de ese tipo les haga perder el negocio y no es así, todo lo contrario.

-La segunda propuesta será la de crear una fuente para que las empresas emergentes (startups) en Alemania y Argentina puedan intercambiar sus mejores prácticas.

-Y el tercer proyecto, probablemente el más importante pero más difícil de realizar, es crear un sistema de educación profesional dual. Lo que se buscaría es invitar a empresas y escuelas argentinas para que más alumnos puedan participar en esta forma de educación y asegurar que el certificado que se da al final de los dos años de aprendizaje sea reconocido no solamente en nuestro sistema alemán, sino también en la Argentina.

-Entiendo que también están atentos a las perspectivas que presenta el sector energético de nuestro país.

-Los elementos del pilar energético son los recursos renovables, claro, pero más que nada el hidrógeno verde. Nosotros estamos reorganizando la forma de producir energía en Alemania, pues ya alrededor del 42 o 43% de la energía que necesitamos, la electricidad, se produce a través de renovables. Y en la industria automovilista queremos también cambiar un poco, o ampliar la gama de las tecnologías que tenemos. Y aquí también el que posiblemente pueda ganar un gran papel sea el hidrógeno verde.

-¿Cómo se observa el posicionamiento argentino en el mundo, desde la ubicación estratégica que ocupa Alemania?

-Argentina tiene tanto potencial económico y recursos humanos que uno podría preguntarse por qué no ampliar la base de ingresos del país hacia una cadena de valor añadida, no solamente en el sector primario, sino también en el tercer y cuarto sector. Y en eso el que no se suba a este tren no va a poder viajar nunca más en él. Estoy seguro de que en la rapidez de los cambios entre la gente y en la tecnología en Europa fuimos lentos, pero ya estamos saliendo de esa situación por una buena reestructuración de nuestra economía y de la transformación industrial. Nos falta un poco todavía, pero queremos hacerlo con Argentina, es la oportunidad.

-En esa línea, uno se pregunta si estará Europa aún al alcance de la mano de los argentinos

-Argentina tenía una historia muy fuerte con Europa y mi deseo es que este país tenga un desarrollo muy fuerte con Europa en el futuro. Y Alemania puede contribuir mucho en ello. Yo veo que la Argentina está como deliberando en dónde está su lugar en el mundo. La respuesta mía es muy clara: está en el campo de los antiguos amigos. Es claramente una pregunta que el gobierno de Argentina tiene que contestar, pero sería mucho más fácil para nosotros, dado que ya hay un conocimiento de Europa, tocan nuestros corazones.

-Este país es miembro de la alianza del multilateralismo, pero el multilateralismo tiene algunas subcategorías que son para nosotros muy importantes: valores, por ejemplo, o los derechos humanos.