jueves 3 de diciembre de 2020

Mejorar la seguridad online es uno de los desafíos para lograr equidad de género en la red.
Opinión

Seguridad online, un desafío para la equidad de género en línea

Actualmemte hay más hombres conectados que mujeres en dos tercios de los países y un estudio de Google revela que la seguridad en línea es una de las mayores barreras para lograr un equilibrio.

  • jueves, 1 de octubre de 2020
Mejorar la seguridad online es uno de los desafíos para lograr equidad de género en la red.

El mundo digital es una puerta a un sinfín de oportunidades para aprender, conectar con personas de cualquier parte del mundo, conocer sobre los más diversos temas a tan sólo un click de distancia. Pero también, lamentablemente, es un escenario desigual. Según la Unión de Telecomunicaciones, hay más hombres conectados que mujeres en dos tercios de los países en el mundo.

Distintos factores hacen que haya menos mujeres conectadas en el mundo. Un estudio de Google en mercados en desarrollo revela que la seguridad en línea es una de las mayores barreras para la equidad de género online. En 2020, 28% de las mujeres que fueron objeto de violencia online han reducido su presencia en línea. Estadísticas de ONU Mujeres detallan que las mujeres tienen 2 veces más probabilidades que los hombres de ser atacadas de forma digital como resultado de su género. Del mismo informe se desprende  que el 73% de las mujeres en el mundo han experimentado algún tipo de violencia en línea.

En el contexto de distanciamiento social que estamos viviendo actualmente, esta problemática: las mujeres estamos más conectadas que nunca y eso incrementa la probabilidad de sufrir ciberataques: desde virus y suplantación de identidad (phishing), como también problemáticas vinculadas a la ciudadanía digital y a nuestro comportamiento online como el trolling o el acoso en línea, entre otros.

Desde Google trabajamos intensamente a través de programas digitales, capacitaciones y charlas locales como Crecé con Google e iniciativas globales como Women Will para evitar que los usuarios sean víctimas de estos ataques y brindar a las mujeres beneficios derivados de estar en línea. Es importante que cada persona que navega en internet sea consciente de los riesgos y adopte buenas prácticas para evitar caer en la trampa e incrementar los niveles de seguridad:

1-Compartir con cuidado

Antes de compartir información, fotos o nuestra vida en internet, debemos pensar: ¿con quién lo queremos compartir?  ¿Qué información de mi perfil quiero que sea visible para todos? ¿La quiero pública? ¿O prefiero que sea privada y que la vean solo ciertas personas? Haciéndonos simples preguntas, podremos evitar que nuestra información esté disponible para que cualquier persona la vea. Y para eso, es importante prestar atención a las configuraciones de privacidad de las herramientas online que usamos; en Google se puede hacer fácilmente desde la sección revisión de privacidad de la cuenta.

2-Proteger la información en línea

Como usuarios del mundo digital debemos saber que todos tenemos una huella digital. Es decir, el rastro de todo lo que realizamos en línea: lo que publicamos, comentamos y buscamos, entre otros. Hay que pensar en el corto y largo plazo, ser conscientes que una publicación puede afectar su futuro y por eso, debemos proteger la información que está en línea.

Una de las cosas más importantes es elegir una contraseña segura y única. En Google brindamos algunas recomendaciones y pasos a seguir a la hora de proteger nuestras cuentas en nuestro Soporte: desde los requisitos que debe incluir, hasta sugerencias para crearla. Las cuentas de Google tienen integrado un administrador de contraseñas para crear y almacenar contraseñas seguras. A su vez, desde esa cuenta los usuarios pueden realizar una verificación de privacidad y de seguridad donde los usuarios pueden tomar el control de los datos e información que comparten, así como reforzar la seguridad de su cuenta de Google.

3-Estar alerta a estas situaciones

Generalmente, los ataques online vienen con un “común denominador” que ayudan a identificar que son trampas. Por ejemplo, emails con información urgente o confusa que pide que hagas algo ahora y sin pensar, esto puede variar pero al final el objetivo siempre es el mismo: vulnerar nuestra seguridad y privacidad, por lo que es esencial analizar y pensar antes de actuar.

En estas situaciones es clave tener en cuenta tres aspectos: evitar introducir información personal en sitios web sospechosos, enviar información solo a través de conexiones seguras, verificar la validez de la URL (https y no http) y evitar hacer transacciones financieras en computadoras públicas o a través de redes Wi-Fi públicas.

4-Bloquear, reportar y hablar

Es importante tener presente que no tenemos porqué soportar el abuso. Para eso, es de gran utilidad conocer las opciones para reportar y bloquear en las plataformas online: desde flagging o reportar con la bandera (por ejemplo, en YouTube), deshabilitar comentarios (YouTube/Blogs) o no permitir mensajes o comentarios anónimos (blogs). Y si es necesario también debemos reportarlo a las autoridades pertinentes o buscar personas idóneas y de confianza. Hablar y comunicarnos es la única forma en que podemos obtener ayuda y protección.

Estas son algunas prácticas de seguridad que pueden llevarse a cabo, para conocer más sobre el tema, todas las personas pueden ingresar en el Centro de Seguridad de Google. Si bien la tecnología puede ofrecer herramientas para la protección de las mujeres (por ejemplo, compartir de forma rápida y sencilla la ubicación), también puede representar amenazas de seguridad. Para que Internet siga evolucionando como una herramienta que nos ayude con las tareas cotidianas y nos permita abrir nuestros horizontes con equidad de género, debemos trabajar de forma colaborativa, compartiendo nuestros conocimientos y experiencias. Esto constituye un beneficio, no únicamente para las mujeres, sino para todas las personas dentro del ecosistema digital.

*La autora es especialista en Educación a Usuarios en Seguridad Digital de Google para Latinoamérica.