La enfermería durante la pandemia de Covid-19

Daniela Plaza es una de las enfermeras del sector COVID 19, UTI 5 del hospital Central. Foto: José Gutierrez / Los Andes
Daniela Plaza es una de las enfermeras del sector COVID 19, UTI 5 del hospital Central. Foto: José Gutierrez / Los Andes

Testimonios y relevamientos permitieron constatar condiciones laborales precarias que se acrecentaron en el contexto del Covid-19.

La pandemia por el Covid-19 produjo una conmoción en el sistema de salud argentino, lo que condujo a poner en agenda la necesidad de gestionar políticas públicas sobre el sector de la salud, en especial el de enfermería.

Los enfermeros constituyeron la bisagra de contención de pacientes que requerían cuidados hospitalarios.

Fue así que el proyecto “La enfermería y los cuidados sanitarios profesionales durante la pandemia y la post-pandemia del Covid-19 (Argentina, siglos XX y XXI)”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, tuvo como principal objetivo elaborar un diagnóstico de las condiciones laborales del sector de enfermería, con el propósito de colaborar en la elaboración de políticas públicas.

Compuesto por un grupo interdisciplinario de más de 100 investigadores de universidades nacionales y centros de investigación de todo el país, se logró identificar cuáles son las diferentes problemáticas que, bajo el contexto de pandemia, afectaron al sector. Ello fue posible gracias a una batería de herramientas de las que disponen las Ciencias Sociales para examinar una realidad problemática, entre las que se destacan encuestas, entrevistas en profundidad a integrantes del sistema sanitario (enfermeros y referentes claves), análisis de prensa y normativas internacionales, nacionales y provinciales.

Si bien se trata de un proyecto de carácter nacional, se estructura a través de una red federal, cuyos nodos se encargan del estudio de provincias y regiones.

En el caso de la región de Cuyo, el diagnóstico realizado comprende un análisis de la evolución del empleo del sector de enfermería en el ámbito público y privado, las características de las formas de contratación y el régimen normativo que regula la actividad, señalando los grados de autonomía que ha adquirido el sector al interior del sistema de salud. Asimismo, este diagnóstico trazó un mapa de los espacios institucionales de formación de la profesión en las provincias cuyanas, y su incidencia en el perfil profesional de los enfermeros.

Las herramientas cuantitativas y cualitativas indicaron también las condiciones de trabajo que describen estos profesionales, y el efecto que generó la pandemia sobre ellas.

Tanto los testimonios de los actores involucrados como el relevamiento realizado sobre medios periodísticos permitieron constatar condiciones laborales precarias que se acrecentaron en el nuevo contexto socio-sanitario. Esto lo demuestran los reclamos de mejoras salariales, los pedidos sucesivos de pase a planta permanente, el reconocimiento profesional de los licenciados, y un mayor presupuesto asignado a salud.

La falta de limpieza en los hospitales, protocolos poco claros, sobrecarga laboral, falta de testeos, saturación hospitalaria, contagios masivos de enfermeros, fallecimientos, fueron también problemáticas detectadas en el diagnóstico.

Los testimonios del personal de enfermería resultaron claves para comprender e interpretar “las experiencias vividas” del personal en su labor cotidiana: miedos, angustias e incertidumbres; autopercepción del poco reconocimiento dentro del sistema sanitario; conflictos entre compañeros; discriminación ante contagio en espacios laborales fueron algunas de las cuestiones que se vislumbraron.

La “cercanía a la muerte” constituyó, de acuerdo con lo que revelaron las profesionales, una de las experiencias más traumáticas en la vida profesional. Sin embargo, las entrevistas también expresaron que, a pesar de las tensiones y conflictos vivenciados, hubo un reconocimiento del entramado relacional, el despliegue de estrategias de cuidado entre colegas y reforzamiento de redes de solidaridad, como así también valoración del reconocimiento público, y sentimiento de protagonismo del personal de enfermería.

Los espacios institucionales de formación también debieron adaptarse a la nueva realidad apremiante que impuso la pandemia de Covid-19, la cual afectó a directivos, docentes y alumnos. Por ello, las instituciones adoptaron clases virtuales, impartieron contenidos mínimos (esenciales), implementaron la semi-presencialidad, suspensión de las prácticas pre-profesionales o reducción de la carga horaria, y nuevas formas de acreditación (gabinetes de simulación, vacunación, capacitaciones, prácticas hospitalarias).

Estas nuevas modalidades y estímulos no pudieron evitar cierto retraso en la finalización de los estudios y la “frustración” de algunos estudiantes. No obstante, la enfermería se convirtió desde el inicio de la pandemia en una carrera con mayor cantidad de inscriptos/as en relación con otros años. El motivo principal fue la amplia y rápida inserción laboral que ofrece.

Dado el carácter heterogéneo y fragmentado del sistema de salud argentino, las políticas públicas requieren de análisis complejos que permitan caracterizarlo en su diversidad regional y provincial. Los resultados que ofrece esta investigación constituyen un estímulo para continuar indagando sobre un sector profesional que ocasionalmente ha recibido la atención por parte de investigadores.

El estudio de las situaciones laborales de uno de los pilares sobre el cual descansa la salud, constituye una tarea fundamental para el reconocimiento de las profesiones claves en la construcción de la solidaridad social y de la reproducción de la vida.

*Las autoras son ambas doctoras en Historia - Incihusa-Conicet

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