sábado 8 de mayo de2021

La Constitución mendocina, una doncella (casi) intocable
Constitución de Mendoza (Archivo)
Opinión

La Constitución mendocina, una doncella (casi) intocable

En la democracia nacida en 1983, se intentó de todo y todo fracasó en lo que se refiere a una reforma integral de nuestra valiosa Constitución mendocina.

La Constitución mendocina, una doncella (casi) intocable
Constitución de Mendoza (Archivo)

Una vez más naufraga la posibilidad de actualizar la Constitución mendocina de 1916 y van....  Parece que se intente lo que se intente nuestra valiosa Carta Magna se resiste a ser reformada, al modo de una doncella intocable... Pero no es tan así.

En la democracia nacida en 1983, se intentó de todo y todo fracasó en lo que se refiere a una reforma integral. En 1987, en el interregno Llaver-Bordón, los partidos se pusieron de acuerdo pero la Corte lo impidió. Luego, entrado los 2000, con Roberto Iglesias los tres partidos principales acordaron una reforma consensuada, pero un cuarto partido en contra más la interpretación restrictiva de la Corte, otra vez lo impidieron. Con Cornejo ayer y con Suárez ahora, en cambio, no hubo acuerdo entre los dos principales partidos y entonces ni siquiera se pudo empezar a hablar.

Hubo sin embargo una reforma integral menos recordada, fue la del año 1965 en que radicales y demócratas se pusieron de acuerdo e hicieron una modernización interesante y bastante profunda de la carta de 1916. Claro que la razón de la reforma no fue muy sancta que digamos: lo que querían ambos partidos es impedir que el peronismo pudiera ganar las elecciones provinciales y por eso pusieron la elección indirecta del gobernador.

O sea, a diferencia de la reforma de 1916 cuya legitimidad está fuera de toda duda, la del 1965 más bien se pareció a un contubernio para impedir el acceso al poder de una fuerza popular mayoritaria, y por eso, pese a sus importantes cambios, nadie la recuerda con particular simpatía, y a todas luces suena mejor referirse a 1916.

O sea, salvo por razones non sanctas en que dos se unen contra otro, la reforma constitucional integral parece estar muy lejos de las posibilidades mendocinas.

El Partido Justicialista rechazó el debate para reformar la Constitución provincial - Jose Gutierrez | Los Andes

En la presente oportunidad, Suárez se queda sin la reforma pero con una bandera formidable, porque más allá de los detalles, lo cierto es que plantear una reforma para bajar el costo político mediante menos elecciones y menos cámaras legislativas y a la vez renunciar para él y para todos los demás sucesores a la reelección inmediata, permitiendo solo una reelección inmediata para legisladores e intendentes, es algo que difícilmente podría contar con desaprobación popular. Por eso todas las protestas que haga Cambia Mendoza contra la negativa del Frente de Todos, saldarán probablemente a  favor de los radicales. Muy parecido al negocio que hizo Cornejo cuando el peronismo le negó también la reforma pero él logró imponer la enmienda del límite a la reelección de los intendentes bajo la resistencia furiosa de los municipios gobernados por peronistas. Las urnas se lo retribuyeron.

El peronismo de hoy, a pesar de lo que pueda perder a futuro, no estaba interesado en darle un triunfo de esta magnitud a Suárez: ser el primero en democracia plena que reforma integralmente la Constitución. Además ahora dirá que el gobernador radical propone pero no concreta, con lo cual tratará de que sea considerado ineficaz. Apuestas improbables pero las únicas que le quedan a un peronismo dividido entre un sector en extinción y otro sector que todavía no ha nacido.

En fin, es como que la constitución mendocina autorizara solo enmiendas -algunas de ellas muy importantes como la del límite a la reelección de los intendentes o la no indexación judicial- tanto que dan ganas de que nuestra clase política formule un plan a largo plazo de enmiendas a ver si podemos reformar de a poco lo que no se puede todo  junto. Ese quizá sí podría ser un acuerdo razonable, porque los partidos a futuro no deberían tener demasiado problema en acordar, lo que les molesta es cuando se afectan sus intereses del presente.