Historia del desarrollo industrial. Parte I. Inglaterra

Revolución Industrial en Inglaterra a fines del siglo XIX.
Revolución Industrial en Inglaterra a fines del siglo XIX.

Desde el inicio de la revolución industrial (circa 1780), Inglaterra necesitó de 70 años para iniciar el libre comercio, recién luego de fortalecida su industria.

Podemos decir que a partir de la Segunda Guerra Mundial se viene clasificando países desarrollados y países en vías de desarrollo. Para esta clasificación se utilizan diferentes índices, los más usuales son el producto bruto que genera cada país por año o el producto bruto per cápita que mide de alguna manera la productividad media de dicho país. A partir de los ‘70 se comenzó a utilizar el índice GINI que está más ligado a cómo se distribuye la riqueza generada en un país a sus habitantes.

En este artículo y otro que le continuará, se tratará de explicar cómo llegaron a establecerse los países desarrollados y cuál fue el motor que los impulsó a crecer más que los no desarrollados.

Utilizaré las ideas que analizó el doctor Ha-Joon Chang en su libro “Kicking Away the Ladder”, una expresión acuñada por el economista alemán Friedrich List en el siglo XIX, que traducida dice “Patear lejos la escalera”. Su significado irónico es que países como Inglaterra, Francia y EEUU, una vez alcanzada su cima en desarrollo industrial evitaron por medios varios que otros países entraran en el camino de la industrialización.

Las conclusiones a que arriba es que en todos estos países existió una política de Estado a través de tres ejes que él los denomina: Industrias, Comercio y Tecnología (ICT) además de la protección aduanera. No fue el “laissez faire” (dejar hacer) como mayormente es aceptado por la gente y ni el mercado libre.

En los ejemplos de más abajo se verá que todos los países industrializados utilizaron algún tipo de promoción industrial cuando se encontraban en el inicio de esta etapa.

Es importante remarcar que la protección aduanera por sí sola no alcanza, es necesario apoyar mediante otras herramientas.

Las más utilizadas por estos países fueron: subsidio a las exportaciones, devolución de impuestos a la importación para aquellos productos de ingreso temporario a fin de realizar algún proceso de manufactura, créditos blandos, soporte en Investigación y Desarrollo, cooperación entre Universidades e Industrias y hasta derechos monopólicos.

Inglaterra

En 1721, la reforma a la Ley mercantil introducida durante el reinado de George I (1714-27) significó un avance hacia una Inglaterra industrial. Anterior a esta ley existían las Actas de Navegación mediante las cuales todo el comercio con Inglaterra debía hacerse con buques de bandera inglesa. El primer ministro Walpole explicó en el Parlamento que “es evidente que lo que contribuye al bienestar del pueblo es la exportación de productos manufacturados y la importación de materias primas”.

Con el propósito de promocionar las exportaciones de productos manufacturados se bajaron las tarifas por exportación y materias primas importadas y en consonancia se aumentaron las tarifas a la importación de productos manufacturados que podrían competir.

Para obtener una calidad británica se introdujeron regulaciones sobre la calidad de productos especialmente los tejidos de lana. Igual política fue adoptada por Japón, Corea del Sur y Taiwán en 1950-60.

Con la aparición de la Revolución Industrial, en 1780, Inglaterra mantuvo políticas similares hasta mediados del siglo XIX de promoción a sus industrias, cuando la supremacía industrial británica era indiscutible.

En 1815, con la nueva Ley de Granosm se introduce tarifas a la importación de trigo y otros cereales para proteger a los terratenientes ingleses.

David Ricardo escribe en 1817 “Ensayo de Política Económica”, donde critica la Ley de Granos por ser atentatoria a la libertad de comercio. También desarrolla principios de economía clásica inglesa e introduce que el principal problema de la economía política es la distribución de los ingresos y define a tres clases sociales: Terratenientes, Capital y Obreros. También desarrolla la teoría de los rendimientos marginales decrecientes y la ley Valor-Trabajo, mediante la cual el costo de cualquier producto está dado por la cantidad de horas insumidas en fabricarlo.

Entre 1839-42, tiene lugar la Guerra del Opio con China, conflicto debido a la decisión del gobierno imperial chino de endurecer las medidas contra el tráfico ilegal de opio que narcotraficantes británicos practicaban con relativa impunidad en China.

En 1845-47, se registró el bloqueo del puerto de Buenos Aires. Una flota anglo-francesa para forzar la libre navegabilidad por los ríos Paraná y Uruguay bajo el lema del libre comercio. Tras las batallas de Vuelta de Obligado y Quebracho, la flota desistió su intento de forzar el paso y se retiró.

Llegamos a 1846. La Ley de Granos es abolida y también eliminadas las tarifas a la importación de productos industriales. Esto significó un triunfo para la economía clásica liberal.

En 1850, Inglaterra establece el libre comercio, luego de un largo período de barreras aduaneras, tiempo necesario para que sus industrias hayan alcanzado un grado de desarrollo y productividad superior a otros Estados y sin competidores a la vista. Esto desmiente la propaganda de que fue logrado solo por el Laissez – Faire, sino con la intervención del Estado en regular las tarifas aduaneras.

Es decir que desde el inicio de la revolución industrial (circa 1780), Inglaterra necesitó de 70 años para iniciar el Libre Comercio.

Esta política no duró mucho porque a principio del 1900 y con más énfasis en 1932, Inglaterra volvió al régimen de barreras aduaneras.

*El autor es Ingeniero Electromecánico - Universidad de Buenos Aires

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