domingo 25 de octubre de 2020

La conjunción de una postura del oficialismo provincial que otorga al sector privado un rol preponderante con alta incidencia en la economía y la irrupción de una pandemia sin fecha cierta de solución, generó un contexto local con más incertidumbres que certezas. / Gentileza
Opinión

Gestionar la economía o la autoridad

El oficialismo que ejerce el poder desde 2015 en Mendoza está más interesado en construir poder propio que en gestionar la economía.

La conjunción de una postura del oficialismo provincial que otorga al sector privado un rol preponderante con alta incidencia en la economía y la irrupción de una pandemia sin fecha cierta de solución, generó un contexto local con más incertidumbres que certezas. / Gentileza

Desde el reinicio de la democracia en el país un tema que ha concentrado la discusión de los hombres de la política es ¿qué genera más rédito, gestionar la economía o la autoridad?

La matriz ideológica imperante es el liberalismo. Sobre las espaldas del libre mercado se han montado todos aquellos hombres de la política que conciben al mundo como una relación binaria, los que tienen y no tienen recursos económicos. Para los primeros todos los beneficios, para los segundos todos los sacrificios.

En Argentina cuando se intentó romper la lógica de dependencia económica, se sufrió los embates de las potencias y los beneficiarios locales, golpes de estado militarizados en el pasado, golpes financieros y mediáticos en el presente.

En el mundo actual el liberalismo está mutando a otorgar mayores beneficios a los que “no tienen”, porque un virus que no discrimina, modificó sustancialmente el modelo de consumo masivo y también puede diezmar la provisión de mano de obra en las empresas globalizadas. La “colaboración” de los millonarios al mundo es por intermedio del Estado, único garante que las soluciones sanitarias se instrumenten de forma coordinada en todas las capas sociales que integran trabajadores-consumidores.

Argentina

Las nuevas autoridades de calle Balcarce, se encontraron con una estructura de la administración nacional sin recursos. A dicha situación se le agrego una pandemia que golpea por igual a países desarrollados y en desarrollo. Los antecedentes del virus en Europa fueron la antesala para preparar y reacondicionar los servicios sanitarios del Estado nacional y las provincias de este lado del Atlántico.

La decisión del gobierno argentino de instalar fuertes restricciones en marzo/2020 posibilitó incrementar el número de camas e incorporar equipamiento médico. La medida buscaba preservar la salud de los ciudadanos, pero la economía agudizó un deterioro que ya estaba en plena evolución en la etapa final de la gestión Macri. A fines de 2019 los indicadores macroeconómicos más relevantes del contexto socioeconómico representaban un escenario con fuerte deterioro en la producción y la comercialización de bienes y servicios. En el periodo 2016-2019 cerraron más de 20 mil pymes, el salario real cayó un 19,9%, la pobreza creció 8,8 puntos porcentuales y la deuda bruta nacional representaba el 91% del Producto Interno Bruto (PIB). En ese escenario el covid-19 dinamizó un perjuicio que adquirió un volumen superior a cualquier crisis moderna reciente que Argentina debió enfrentar. Desde el inicio de la cuarentena el gobierno procuró morigerar el impacto de las restricciones vigentes y para ello diseñó e implementó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP).

Durante el mandato de Macri, fue prioridad gestionar la autoridad por sobre la economía. La autoridad, considerada como un modo de dominación fue el objetivo del ex-presidente y para ello implementó un esquema de captación y ocupación de lugares estratégicos que potenció la concreción de negocios para una elite.

Mendoza

En 2016 y bajo la administración del Lic. A. Cornejo la economía provincial inauguró un ciclo de cambios estructurales que originó un declive económico de profundidad y se verifica el incremento de la deuda consolidada en un 400,8%, las ventas de supermercados se redujeron en un 20,7% y las ventas de combustible medido en metros cúbicos registran caídas del 11,4% en gasoil, 19,6% en GNC y una suba del 7,4% en naftas. El desempleo adquiere valores que evidencian una desmejora del mercado laboral del Gran Mendoza al verificarse un incremento de 4 puntos porcentuales desde el 4to trimestre de 2016 a igual período de 2019, que registro una tasa de desocupación del 7,3%.

El comportamiento de las variables macroeconómicas evidencia que gestionar la economía no fue una prioridad para el ex-gobernador Cornejo, en cambio si se analizan de forma sintética las acciones que se pueden atribuir a gestionar la autoridad, el resultado fue exitoso; ejemplo de ello es la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia local, Presidencia del Tribunal de Cuentas, Contaduría General  y Jefatura de los Fiscales. La construcción de poder no solo es atribuible a la obtención de cargos electivos, los cargos fijos en la estructura de la administración pública también contribuyen a tal propósito.

El equipo ministerial del gobernador Suárez no ha diseñado anticuerpos para una situación sanitaria y económica compleja. La conjunción de una postura del oficialismo provincial que otorga al sector privado un rol preponderante con alta incidencia en la economía y la irrupción de una pandemia sin fecha cierta de solución, generó un contexto local con más incertidumbres que certezas. En las actuales circunstancias y sin una base que posibilite proyecciones con un aceptable nivel de certidumbre de las variables económicas más relevantes, cualquier propuesta de refinanciación de una deuda en dólares implica que el tipo de cambio presente y futuro adquiere carácter de dato dominante y será necesario que la generación de recursos imite la dinámica de la moneda norteamericana para otorgarle sostenibilidad al nuevo cronograma de pagos convenido.

El oficialismo que ejerce el poder desde 2015, ha procurado gestionar la autoridad por sobre la economía, porque como lo expuso el presidente del Consejo de Ministros de Italia, Giulio Andreotti, “No desgasta el poder, lo que desgasta es no tenerlo”.

*El autor es Economista.