El Presidente se abraza al sector que le pedía ‘basta de moderación’

El Presidente se abraza al sector que le pedía ‘basta de moderación’
Martín Soria será el nuevo Ministro de Justicia de la Nación.

Da la sensación de que el gobierno, más que plebiscitar su gestión, lo que está queriendo es plebiscitar la situación judicial de Cristina en las urnas.

El recambio en Justicia viene a ratificar lo delicado que es para el Presidente Fernández gestionar la unidad del peronismo. Las veces que decidió hacer un cambio en el gabinete, hubo una situación que lo forzó. El gabinete fue armado con precisión quirúrgica. Entrevistado por Vertbitsky, el periodista le reclamó a Fernández por cierta lentitud en el comienzo de la gestión, y el Presidente respondió que asumía la culpa porque revisó los nombramientos debajo de los ministros “para mantener los equilibrios” en el Frente de Todos.

Gestionar la unidad le ha sido costoso a Fernández, sobre todo en materia de toma de decisiones. Este episodio de Losardo lo demostró. Cuando Losardo le dijo ‘estoy agobiada, me voy’, al Presidente se le presentó el problema de cómo tratar de preservar el equilibrio y conseguir un remplazante que no afecte la convivencia dentro de la coalición.

En este recambio hay una definición de Fernández y de su gobierno de reposicionar los temas de Justicia. Elige a un candidato que no es de perfil bajo, sino a un político que ha sido promotor de las denuncias de lawfare. Esto es relevante: si uno lo piensa en términos estratégicos-electorales, cuesta encontrar la conveniencia de reposicionar los temas de justicia. Da la sensación de que el gobierno, más que plebiscitar su gestión, lo que está queriendo es plebiscitar la situación judicial de Cristina en las urnas. Ahí no veo la conveniencia. Y si no la hay, uno debe interpretar que hay una necesidad política. Quizás la necesidad para Alberto Fernández obedece a que un sector importante del Frente de Todos, el que lidera Cristina Fernández de Kirchner, le viene haciendo planteos muy serios respecto a cómo ha gestionado el gobierno la agenda judicial.

Creo que pasó desapercibido la feroz crítica que le hizo Cristina al Presidente días atrás en el alegato por la causa ‘dólar futuro’: ‘el lawfare sigue al palo’, le dijo en otras palabras. Las primeras declaraciones de Soria fueron “hay que terminar con el lawfare”.

Las dificultades para hacer el recambio en el gabinete indican la complejidad para gestionar la unidad, y la falta de conveniencia estratégica al reposicionar el tema justicia indica la necesidad dentro de la coalición de reponer ese tema. Porque desde el punto de vista electoral no se entiende que el Presidente haya tenido ese discurso subido de tono en la Asamblea Legislativa cuando la economía ha empezado a dar brotes verdes.

La decisión del Presidente de adoptar un discurso más empático con el electorado que simpatiza con Cristina quizás tenga que ver con el proceso de pérdida de popularidad que venía sufriendo la coalición de gobierno. El Presidente queda sostenido por la base de apoyo del kirchnerismo: Alberto está perdiendo votos independientes y en las últimas mediciones, la imagen positiva de Cristina y de Alberto no tiene componentes exógenos. El Presidente, entonces, se abraza a al sector que le decía ‘basta con la moderación’.

Soria, de todas las opciones que manejaba, deja tranquila a Cristina Kirchner, y también le permite a Fernández decir, ‘es un dirigente del peronismo, no es Juan Martín Mena (referente de La Cámpora y segundo de Losardo)’. Lo que está claro es que va a haber un cambio en la política judicial que seguía Losardo.

*El autor es Politólogo. Director Synopsis Consultores.

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