miércoles 3 de marzo de 2021

El día que podamos salir todos veremos una ciudad prolífica de habitantes que pugnan por vivir en el mismo lugar donde viven dos millones de personas que pugnan por lo mismo.
Opinión

Dos millones

Vamos a andar atropellándonos de tantos que somos y la gran ciudad se verá colmada por aquellos que la habitan o que llegan a ella a cumplir con sus trabajos y sus trámites.

  • sábado, 20 de febrero de 2021
El día que podamos salir todos veremos una ciudad prolífica de habitantes que pugnan por vivir en el mismo lugar donde viven dos millones de personas que pugnan por lo mismo.

Argentina es un país muy extenso, el octavo país del mundo en su territorio con 2.780.400 km2, el país más grande de Hispanoamérica. Es un largo triángulo territorial con una altura demasiado grande para su base. Recorrer la Argentina es una cosa que debe hacerse por etapas no hay modo de hacerlo de golpe.

Dentro de ella nos encontramos, por lo menos por ahora, mientras no fructifiquen los movimientos independentistas que hace poco han aflorado en ciertas mentes disconformes con la situación que ocupa nuestra provincia en el concierto de las provincias, concierto que por ahí desafina un poco.

Mendoza se llama nuestro lugar como homenaje a Diego Hurtado de Mendoza que, siendo gobernador de Chile, mandó a fundarla. Y es una provincia muy particular.

Todos se asombran de los vergeles mendocinos, de sus frondosas vegetaciones, de los cultivos que nos rodean, pero pocos saben que eso es sólo una parte de nuestro territorio. Mendoza tiene una superficie total de 148.827 km2 de los cuales apenas el 5% está cultivado, que es lo que ven con ojos de asombro aquellos que nos visitan. Una superficie que supera a numerosos países del mundo pero que sigue siendo dominada por las montañas y por el desierto.

En esos pocos kilómetros cuadrados, los abuelos levantaron esta fortaleza de lo verde, para cimentar la esperanza de crecimiento; y lo lograron. Con los años, Mendoza llegó a ser lo que es: la cuarta provincia argentina por su población. Ser la cuarta entre 24 no es poca cosa. Se pobló lo que era el Cuyún Mapú de los pueblos originarios que entonces tenía una población que cabía adentro de un puño.

Pues bien, en este año que recién iniciamos nuestra provincia va a sumar 2 millones de habitantes, cifra significativa en la totalidad del país. Pero es poco si la comparamos con otros países del mundo como Bélgica que es más chica y tiene 11 millones de habitantes o Dinamarca, también más pequeña, que llega a los 6 millones. Ahora si tenemos en cuenta dónde viven los mendocinos, el territorio que pisan es una pequeña parte de todo su territorio y eso magnifica la cifra.

La mayoría de sus habitantes están en los llamados vergeles, como lo hemos dicho, u oasis para otros, tres en importancia, el del norte, el del centro y el del sur.

La mayoría de sus habitantes viven en la ciudad y el Gran Mendoza; por lo tanto, la mayoría de esos dos millones que seremos serán pobladores de esa zona. Entonces el número adquiere un valor nada despreciable.

Vamos a andar atropellándonos de tantos que somos y la gran ciudad se verá colmada por aquellos que la habitan o que llegan a ella a cumplir con sus trabajos y sus trámites.

El problema es el tránsito, fundamentalmente, porque cada vez es mayor el parque automotor y la ciudad no se estira. Por eso, las dificultades que existen en atravesar una ciudad que va a estar lo suficientemente poblada como para ser una de las más pobladas del país.

La pandemia todavía nos retiene adentro. Si bien la ciudad parece haber adquirido la fisonomía de otros tiempos, muchos permanecen confinados.

El día que podamos salir todos veremos una ciudad prolífica de habitantes que pugnan por vivir en el mismo lugar donde viven dos millones de personas que pugnan por lo mismo.