Del dólar agro a una quita de retenciones condicionada

Rodolfo Suárez y Sergio Massa en Mendoza. Gentileza Prensa Gobierno
Rodolfo Suárez y Sergio Massa en Mendoza. Gentileza Prensa Gobierno

Hay una negociación en marcha y antes de fin de año quieren anunciar el beneficio. Precios Justos, la clave que podría destrabar todo.

A días de que se cumpla un mes de los anuncios de Sergio Massa en la provincia, con el fallido “dólar agro” a la cabeza, todo parece encaminarse hacia un posible anuncio de quita de las retenciones a la exportaciones de vino. El título sonaría como una victoria del sector industrial, que lleva años reclamando la baja. Sin embargo, en un escenario nacional complejo, nada vendría sin concesiones, y esta propuesta del Gobierno trae su letra chica, entre la que se incluye la temporalidad de la medida y el acceso al programa de Precios Justos.

El esquema actual de pago de derechos de exportación vigente para el vino es escalonado. Así, hasta 500.000 dólares FOB de exportaciones al año no se pagan retenciones. Entre 501.000 dólares y un millón de dólares al año se tributa 50% la alícuota (es decir, 2,25%), mientras que los envíos al exterior que superan ese monto tienen que desembolsar 4,5%.

La nueva propuesta del Gobierno, que circuló entre los referentes de la industria esta semana tras una reunión en la Secretaría de Comercio de la Nación, implicaría un beneficio por cuatro meses, con posibilidad de renovación, pero atado al acceso a Precios Justos. Por lo tanto, las bodegas deberán ofrecer en el listado productos de la base de pirámide a precio congelado por 120 días. En tanto, el resto de las líneas que se comercialicen en supermercados deberá tener un tope de 4%, mucho menor al ritmo de alza que tienen esos productos.

El techo que se le pondría al vino en todo su conjunto es el mismo límite que se acordó con las petroleras y que tiene el programa en general. Pero en la vitivinicultura el negocio es más complejo y menos lineal, por lo que, en la cadena, no todas las bodegas venden sus vinos en el mercado doméstico, lo que termina planteando interrogantes: ¿las que no venden en Argentina se quedan sin acceder al beneficio? ¿O las 10 grandes subsidiarán al resto? Esa es una pelea que se vendrá hacia la interna del negocio, seguramente, de confirmarse el anuncio.

Sergio Massa, ministro de Economía de la Nación, pasó por Mendoza el 7 de noviembre para anunciar medidas por las heladas. 
Foto: Orlando Pelichotti
Sergio Massa, ministro de Economía de la Nación, pasó por Mendoza el 7 de noviembre para anunciar medidas por las heladas. Foto: Orlando Pelichotti

Entonces, así planteado, los espacios ganados no son tantos, y los gerentes de finanzas han tenido que afinar el lápiz para ver si realmente esta propuesta les conviene. Un conocido referente patagónico aseguraría que “hay que agarrar lo que te den y después ves”, pero en la industria no están tan seguros.

No obstante el resultado del análisis sectorial, muchas bodegas saben que se tendrán que sumar, salga el sol por donde salga. Es que, ya sea cambiando dinero o logrando un beneficio, nadie quiere que el gobierno cierre totalmente el grifo de las importaciones, de las que dependen las bodegas, principalmente en temas de insumos. Y tampoco nadie quiere quedar en “off side”, teniendo en cuenta que la cosecha que se avecina es chica: muchos la comparan con la de 2016, la peor del siglo. Con falta de materia prima como consecuencia de las heladas, la idea de importar vino vuelve a resultar atractiva y depende totalmente de la Nación.

El recorrido de un dólar fallido

El 7 de noviembre tras las heladas que afectaron a todo el Oeste del país, el ministro de Economía de la Nación Sergio Massa, anunció un “dólar agro” para economías regionales de similares características al de la soja, que tenía previsto arrancar desde el 20 noviembre hasta el 30 de diciembre e iba a tener un tipo de cambio diferencial para quienes alcanzaran un acuerdo contractual entre exportadores y productores, y que participaran del programa de Precios Justos.

Con el correr de los días la propuesta fue ampliamente criticada por el sector y las economías regionales. Aseguraban que había falta de conocimiento de la cadena de valor e indicaban no iba a funcionar como se pretendía. Al llegar a la fecha de partida del beneficio sin ningún tipo de instrumentación, todo se volvió a foja cero, y cada una de las industrias planteó sus necesidades. Pero en una situación de apremio fiscal y con una falta de dólares en las arcas nacionales, la quita de los derechos de importación parecía lejana.

Pero algo cambió el martes pasado cuando en el marco del Consejo Federal Agropecuario, Massa dio indicios de esta posible decisión y sostuvo: “Aspiramos a que, a lo largo del primer trimestre, con los sectores y las provincias, tengamos la oportunidad de llevar adelante programas de fomento exportador que multipliquen la capacidad de exportación de las provincias y que nos permitan poner incentivos, ya sea por tipo de cambio, disminución de retenciones o suspensión del cobro de algunos impuestos”.

Sergio Massa CFA
Sergio Massa CFA

Pero en esta carrera no sólo se anotó el vino, sino también se escuchó en la semana la voz del maní cordobés, entre otros que pidieron la baja de retenciones. Habrá que esperar para ver si el beneficio que al termino de esta semana parecía cerrado, finalmente se termina por anunciar. Lo cierto es que hay necesidad de mejorar la competitividad al tiempo que varios números dan la sensación de que no cierran.

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