sábado 6 de marzo de 2021

Imagen ilustrativa. Foto: Mariana Villa / Los Andes.
Opinión

Cómo planificar en entornos virtuales

La pandemia de coronavirus obliga a los docentes a reconfigurar su forma de enseñar. Una experta marca los aspectos relevantes de dar clase con los desafíos que presenta la tecnología.

  • lunes, 22 de febrero de 2021
Imagen ilustrativa. Foto: Mariana Villa / Los Andes.

La irrupción de la pandemia de Covid-19 resignificó el rol de los educadores quienes, a través de diferentes herramientas tecnológicas, debieron reconvertir su propuesta pedagógica para seguir educando, a distancia, a sus alumnos. La adaptación de contenidos de clase al formato digital enfrenta al docente con diferentes tipos de limitaciones. Una de ellas es la cantidad de contenido que se puede trabajar y sugiere que tener en claro este aspecto permitirá planificar la semana para, posteriormente, enfrentar al resto de los desafíos tecnológicos.

Aspectos relevantes antes de planificar los contenidos de una sesión online

Tiempo de clase. Una hora de clase suele tener 50 a 60 minutos en lo presencial. Se debe tener presente que, en el día a día, se invierten 10 minutos, al menos, en los que los alumnos preparan su material o se toma asistencia, por lo que hay una reducción de 15 minutos de la clase. Esto significa que el contenido que se trabajará netamente se hará en 40-45 minutos.

Tiempo de concentración de un alumno. Un alumno, como máximo, se concentra de 3 a 5 minutos por año de edad, por lo que las clases deberían estar preparadas para que tengan una duración que se adapte a esta realidad. Para un adulto, el tiempo máximo de concentración es de 45 minutos.

Las circunstancias sociales y familiares. Pueden afectar a los alumnos en lo emocional y en lo concreto. A veces no se tiene acceso a la información sobre la organización de su entorno, los horarios, el trabajo de los padres, los conflictos que pueda estar transitando la familia, entre otros, o desconocer si tiene acceso a la conexión o la cantidad de integrantes del grupo familiar que necesitan utilizar estos recursos al mismo tiempo. Para la especialista, debe tenerse en cuenta que estas condiciones pueden modificar el desarrollo de las actividades que el docente programe.

La diversidad del alumnado. Los alumnos tienen procesos únicos de comprensión y asimilación de los contenidos, diferentes ritmos de aprendizaje, niveles de autodisciplina y organización personal que vivencian en interacción con su docente. Planificar una clase online deberá, entonces, considerar la amplia diversidad del alumnado.

Tiempo de preparación del alumno en casa para hacer la clase online. Los alumnos necesitarán dedicar un tiempo para prepararse, un lugar adecuado para poder hacer la clase que les permita estar concentrados, su material escolar, su dispositivo digital y, a continuación, acceder al entorno virtual (portal, mail, etc.) con el que estén trabajando para, finalmente, situarse en la sesión.

Paso a paso

Teniendo en cuenta estos aspectos, las clases online deberían durar de 20 a 30 minutos como máximo ya que, para los alumnos, se ampliarán al doble, siempre teniendo presente sus edades.

En segundo lugar, el docente debe definir qué objetivos, competencias y contenidos desea que aprendan y trabajen en la semana.

El tercer paso consiste en elegir el tipo de clase que se hará en cada sesión (teórica y/o práctica, si habrá grupos de trabajo) y qué metodología de enseñanza se aplicará (conferencia y/o exposición, aprendizaje interactivo, gamificación, investigación, experimentación y/o resolución de problemas, etc.).

En el cuarto paso se elegirán los recursos para digitalizar las clases, es decir, qué entornos multimedia, aplicaciones, webs, etc., se utilizarán para trabajar. La especialista sugiere que el educador trabaje con aquellos que les resulten más amigables y que se adapten a su propuesta con los alumnos, ya que el tiempo que se invierte en digitalizar las clases es considerablemente superior al de la preparación de clases presenciales. Hay mucho material publicado en diferentes plataformas, actividades y páginas webs de organizaciones, instituciones y profesores que pueden facilitarle la labor y optimizar su tiempo. En el caso que se opte por una claseconferencia online, existen diferentes herramientas fáciles de utilizar y algunas permiten hacer presentaciones al mismo tiempo. Otra opción es la producción de los propios videos tutoriales que integran el contenido de la pantalla y la voz simultáneamente, utilizando su PC, notebook, los celulares o tablets.

En el quinto paso se definirá cómo evaluará el proceso semanal del alumno. Si la propuesta es interactiva, hay aplicaciones que permiten descargar o visualizar la evolución del alumno en la misma aplicación y otra posibilidad es que pueda trabajar en documentos digitales compartidos con el profesor (como permiten, por ejemplo, Google Drive, Padlet, etc.). Si la propuesta es de trabajo manual (ejercitación, resolución de problemas, experimentación, etc.) se puede pedir a los alumnos que digitalicen los resultados a través de fotos o imágenes escaneadas (con apps como CamScanner) y los compartan en la plataforma o los envíen por email.

El siguiente paso consiste en definir cómo se hará la corrección y devolución de los resultados de las actividades, si se les facilitará las soluciones o habrá ejercitación de refuerzo y/o ampliación. Finalmente, poner en valor cómo ha ido la semana, qué les ha gustado más, qué dificultades o limitaciones han tenido a través de videoconferencias utilizando herramientas como Meet o Zoom, fomentando la cercanía, o a través de un cuestionario online (a través de, por ejemplo, Google Drive, Quizlet, Kahoot, etc.). Esta información sobre lo que funciona y lo que ayudará a ir mejorando las planificaciones y la digitalización de las clases.

* Especialista en Innovación Tecnológica Educativa y Doctora en Didáctica de las Ciencias Experimentales y la Matemática en la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona, España.