Cincuenta años del fallecimiento de un estadista: Federico Pinedo

Cincuenta años del fallecimiento de un estadista: Federico Pinedo
Federico Pinedo fue uno de los políticos y economistas más relevantes del siglo XX en Argentina.

Durante el primer peronismo Federico Pinedo fue encarcelado pero aún así propuso un acuerdo para salir de la crisis con quienes lo encarcelaron.

Un estadista es el que piensa en la próxima generación más que en la elección siguiente. En estas líneas nos ocuparemos de quien con creces, demostró serlo.

Federico Pinedo falleció el 10 de septiembre de 1971, poco después de cumplir los 75 años. Su padre fue legislador nacional, intendente de la ciudad de Buenos Aires y ministro de Justicia e Instrucción Pública y como abogado integraba un estudio con Carlos Pellegrini y Roque Sáenz Peña. Por su madre era descendiente de Cornelio Saavedra.

Su pertenencia al patriciado porteño, no le impidió incorporarse, desde muy joven, a las filas del socialismo de Juan B Justo. Como dijera en un reportaje antes de morir: “Estaba y estoy convencido que el país necesita grandes reformas”; eso lo acercó a esa fuerza y posteriormente evolucionó hacia las ideas liberales por el convencimiento de que, las masas populares obtienen un mejor nivel de vida en los Estados con economía de mercado.

Muy joven viajó a Alemania donde conoció a los líderes del socialismo, entre ellos los fundadores de la escuela de Frankfurt, como también a los intelectuales de la escuela de Viena, influyentes en el pensamiento liberal moderno. Su dominio del alemán, el francés y el inglés le posibilitó leer a los grandes pensadores en sus idiomas originales.

Fue elegido diputado nacional muy joven. Fundó con Antonio de Tomaso, el socialismo independiente que, triunfó en la ciudad de Buenos Aires en 1930.

En 1932 volvió al Congreso con la coalición de demócratas nacionales, radicales anti personalistas y socialistas independientes que llevaron a la presidencia al general Agustín P. Justo y en agosto de 1933 se hizo cargo, del ministerio de Hacienda. En 1929 había estallado la peor crisis económica desde la revolución industrial agravada por las políticas adoptadas para enfrentarla que llevaron a una drástica disminución del comercio internacional, afectando a un país como la Argentina cuyo comercio era el 3 % del mundial. Las exportaciones bajaron al 40 % y en Estados Unidos la desocupación ascendió al 27 %.

Federico Pinedo modificó la orientación de su antecesor en el cargo que había profundizado la crisis e implementó reformas y creo instituciones que perduran como el Banco Central, La Dirección General Impositiva, el Instituto movilizador de activos. Se aprobó el impuesto a los réditos y la unificación de impuestos internos.

Los acuerdos comerciales con el Reino Unido y otras potencias permitieron recuperar mercados y a su vez provocaron una corriente inversora en la industria nacional que en 1933 igualó al PBI agropecuario y en 1940 lo duplicó.

Su política fue defender a los productores y la financiación de grandes obras como la construcción de 30 mil kilómetros de caminos, 10 mil de ellos pavimentados y cinco mil kilómetros de ferrocarriles. El resultado de sus medidas fue el inicio de un ciclo de crecimiento de 15 años que culminará en 1948 cuando se inicia un ciclo de estancamiento que dura hasta 1963.

Federico Pinedo fue uno de los políticos y economistas más relevantes del siglo XX en Argentina.

Pinedo se hace cargo, nuevamente, del ministerio de Hacienda en 1940, convocado por el vicepresidente Castillo a cargo del Poder ejecutivo por licencia médica del presidente.

El ministro Pinedo presenta un plan para fomentar la industria nacional con financiamiento para adquirir bienes de capital y una protección por 15 años. A esto agrega la búsqueda de acuerdos con el Brasil y Chile para avanzar en la formación de un mercado común para adquirir economía de escala. También propone financiar un programa de viviendas populares “pues muchos trabajadores viven en viviendas que no están a la altura del progreso del país y de su dignidad personal”.

Además visita al líder de la oposición, Marcelo Torcuato de Alvear, para acordar estas políticas y terminar con el fraude electoral. Posiciones duras de amigos y de los adversarios impiden este acuerdo.

Su plan económico, encuentra apoyo en el senado, en la Unión Industrial y la Sociedad Rural pero la oposición dura de Carbap y del radicalismo que sostiene “podrán caerse todas las chimeneas pero mientras el campo produzca y exporte el país seguirá comprando lo que necesite”, lo dejó sin tratarse en diputados

Pinedo renuncia. No coincide con la política de neutralidad y advierte que el Imperio británico saldrá deteriorado de la guerra, por lo tanto propone un giro hacia los Estados Unidos para lograr inversiones y financiamiento del desarrollo nacional

Vuelve por un par de semanas al ministerio en el gobierno del Dr Guido, renuncia porque cierran el Congreso. Pinedo dijo que no sería ministro de un gobierno sin Congreso.

Una de sus tantas lecciones es que no se gobierna con los compañeros del colegio o los amigos de los bares de los clubes. Formó una burocracia profesional de alta calidad, con personalidades como Raúl Prebish, Maximo Alemann, Guillermo Klein o Ernesto Malaccorto.

En la oposición siguió escribiendo en los diarios y publicando libros y soportó la cárcel en el primer peronismo. A pesar de eso propuso un acuerdo para salir de la crisis con quienes lo encarcelaron. Tenía claro que no se podía prescindir de un amplio sector popular como el peronismo. Sin dudas, un Estadista.

*El autor es miembro de número de la Academia Argentina de la Historia.

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