Un meme vale más que mil palabras: cuando bromear es lo más serio que hacemos en internet

Un meme vale más que mil palabras: cuando bromear es lo más serio que hacemos en internet
Ricardo Fort falleció hace 8 años pero sigue vivo en las redes sociales y su imagen es un meme recurrente para los argentinos.

De opinar o hacer chistes a informarnos o militar causas, el furor por crear y compartir imágenes divertidas es el símbolo distintivo de la sociedad actual y lo que mejor representa lo que pensamos.

El mes arrancó con Julio Iglesias parado al lado de un Fiat Uno: era el 1 de julio. Julio Iglesias es un cantante español de fama internacional, es el padre de Enrique Iglesias, otro artista muy reconocido, pero para muchos no es más que el símbolo de los memes de este mes. Los chistes del día con su cara son interminables y muy divertidos.

Julio Iglesias vive una nueva época de fama gracias a los memes que se hacen con su nombre.

Todos sabemos qué es un meme, aunque pocos podrían sintetizar la idea en una frase o en una idea clara. Para hacerlo fácil, entendible y divertido haría falta... ¡un meme!

Los memes se están transformando en una de las formas de expresión más universales desde que explotaron las redes sociales. No superan a las lenguas, la danza o la música pero sí se ponen a la par como fenómeno cultural.

Los Juegos Olímpicos, la pandemia, las vacunas o las elecciones son el centro de los memes más recientes pero todos los días surge una noticia nueva y detrás viene la broma.

De la ciencia a la cultura

El zoólogo y científico Richard Dawkins propuso en su libro El gen egoísta (1976) un concepto para definir la hipótesis memética de la transmisión cultural. Según él, existen dos procesadores informativos distintos en los seres humanos al nacer: uno replica genes a través de las generaciones y el otro lo hace replicando la información cultural del individuo. A este último lo llama “meme” y lo define como “la unidad mínima de información que se puede transmitir’'. Esto es lo que aprendemos, ya sea por enseñanza o por imitación del entorno y es ajeno a nuestro genes.

Desde allí fue evolucionando el concepto hasta llegar hasta la actualidad para describir a las imágenes, frases o videos que describen de forma sintética un pensamiento.

Muchos personajes se transforman en cultura popular de la noche a la mañana con solo un gesto. Esto lo sabe bien Brittany Tomlinson, una empleada bancaria de 22 años que se volvió viral, perdió su trabajo y cambió su vida por sólo probar una bebida y compartir el video en TikTok. Se la conoce como Kombucha Girl ya que sus expresiones al probar la bebida generaron el meme que tiene cara de rechazo primero y satisfacción después.

cuando bromear es mas serio

Como ella, cientos de personas se transforman en “famosos” anónimos ya que todos conocemos sus caras pero no sabemos quiénes son. El cantante Drake es el equivalente con sus poses de baile o el hombre canoso que sonríe pero tiene ojos tristes también sirve para expresar emociones.

El arte clásico ha sido resignificado al combinarse con frases de la cultura popular.

Incluso piezas de arte clásico tienen una segunda vida gracias a los memes y nada parece escapar a la resignificación.

Basta ver cómo Los Simpson, la animación favorita de los argentinos, sigue vivo gracias a las repeticiones y los memes.

Los Simpson son una fuente inagotable de memes.

Pero hay figuras que son memes emblemáticos: perros y gatos. Las mascotas se volvieron protagonistas de los mejores memes que circulan por redes sociales como Twitter o Instagram o por WhatsApp ya que excedieron la imagen y se transformaron en formatos populares como stickers o gif animados.

Grumpy Cat es el más famoso porque parece estar a disgusto todo el tiempo, al igual que el gato que le miente a la chica que le apunta con el dedo. Otro que nos representa como ninguno es el meme del perro grande y el perro chiquito. Esa imagen fue el mejor ejemplo de cómo reflejar los cambios culturales de la sociedad con bromas que escondían la ansiedad, los trastornos mentales o la crisis económica.

El perro grande y el perro chiquito es uno de los memes más populares.

De la diversión a la desinformación

¿Por qué nos fascinan tanto los memes? Porque resumen nuestro pensamiento de forma divertida aunque a veces esconden desinformación, grieta política, racismo, homofobia o misoginia, como cualquier opinión disfrazada de chiste en las redes sociales.

Muchos memes condensan la esencia de las fake news: información simple, fácil de recordar y seductora. Esas tres características pueden esconder una compleja verdad detrás de una mentira simple: movimientos antivacunas, creyentes de la Tierra plana o extremistas de toda índole.

La política no queda afuera y da episodios insólitos como la prohibición del personaje Winnie The Pooh en China porque su similitud con el presidente Xi Jinping generaba memes para criticarlo.

En cambio en las democracias el panorama es diferente. La política argentina genera memes a diario y sin censura para mal de funcionarios y dirigentes. Mauricio Macri con cara de dormido, Patricia Bullrich sirviéndose un vino, Cristina con un tapado blanco o Alberto Fernández tras alguna de sus declaraciones son algunos de los que surgen para alimentar la grieta.

Tras el fallido discurso del presidente sobre el origen de los latinoamericanos se desató una ola de memes.

La vida (argentina) es un meme

Moria, Mirtha o Susana son carne de memes por sus frases o sus gestos pero principalmente por su fama.

Otros, en cambio, son símbolos culturales como los personajes de ‘Esperando La Carroza’ o ‘Casados con Hijos’. El más representativo es, quizá, Ricardo Fort, quien falleció en 2013, pero sigue más vivo que nunca en las redes sociales. Su imagen vestido con un tapado de piel al lado de un avión privado nos representa cada vez que queremos contar que nos dimos un gusto en la vida.

Moria Casán es una de las personalidades que más memes generan.

“La forma más fácil de hacer algo viral es hacerlo sobre algo muy actual. No debe tener palabras o tener muy pocas y poseer un sentido del humor que sea entendible para mucha gente”, asegura Idil Galip, doctora en Sociología de la Universidad de Edimburgo, al hablar sobre su investigación llamada ‘La Sociología de los Memes de Internet’ con el canal alemán DW. Claro, decirlo es más fácil que hacerlo pero no es tarea imposible. Los cientos de memes que aparecen a diario son la mejor prueba.

El meme como obra de arte

Los memes parecen propiedad universal con personajes deshumanizados. Sin embargo, no lo son y muchos de sus autores han logrado finalmente monetizar las imágenes que los volvió objetos culturales.

El meme 'Disaster Girl' de Zoë Roth se subastó como arte digital y fue vendido como NFT por 500 mil dólares.

Todo esto fue posible gracias a la llegada del formato NFT, que es la sigla en inglés de Token No Fungible, una tecnología basada en ‘blockchain’ que garantiza la autenticidad de un archivo en formato digital como una obra de arte, así como quién es su propietario. Desde el año pasado varios salieron a subasta y se vendieron por cientos de miles de dólares.

El gif de ‘Nyan Cat’, la foto de ‘Disaster Girl’ o el video de ‘Charlie bit my finger’ fueron algunos de los subastados en valores que rondaron los 350 mil y los 500 mil dólares en criptomonedas.

El lugar donde viven los memes

Knowyourmeme.com es un sitio web que funciona como una wikipedia y aloja a los memes en contexto.Recopila, documenta e investiga estos fenómenos de internet. Además, posee un repositorio de imágenes y videos, una sección de noticias, un foro y un blog.

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