lunes 1 de marzo de 2021

Así luce Wuhan, un año después de dictar la primera cuarentena - AP
Mundo

Wuhan hoy: la “cuna” del Covid-19 vive con normalidad, mientras el mundo lucha contra rebrotes y variantes

A un año de declararse la primera cuarentena, ya hay discotecas abiertas y actividad social como si no hubiera pandemia. Desde mayo no se reportan casos allí.

Así luce Wuhan, un año después de dictar la primera cuarentena - AP

Wuhan pasará a los manuales de historia como el lugar donde se originó la pandemia de Covid-19 que, más de un año después desde el primer caso, tiene al mundo en vilo y a gran parte de la humanidad atravesando restricciones. Pero mientras continúa la lucha en distintas latitudes, en la ciudad china la normalidad parece haber retornado.

El 22 de enero de 2020, Los Andes informaba que Wuhan quedaba aislada del mundo, en lo que sería la primera cuarentena de tantas que empezaron a repetirse en cada rincón del planeta. Sin embargo, en 2021, la “cuna” del coronavirus tiene hasta las discotecas abiertas, en contraste con el resto del mundo y los rebrotes.

Wuhan, una urbe industrial de 11 millones de habitantes, estuvo paralizada por 76 días durante los cuales China mostró al mundo la velocidad de luz con la que construía hospitales y la disciplina y organización de sus habitantes para hacer frente a una situación inédita.

Wuhan, un año después de establecer la cuarentena por el coronavirus - AP

Un año después, en la metrópolis china donde se detectó el primer caso de coronavirus, los residentes practicaban hoy Tai Chi o trotaban en un parque a orillas del río Yangtze como si nada hubiera ocurrido.

Los habitantes de Wuhan ya pueden ir a locales bailables y el toque de queda parece algo lejano.

”Me siento completamente seguro. La situación está bajo control y ya no tengo miedo”, afirmó Li Wenfu, un hombre de unos cincuenta años que lleva puesta una mascarilla negra, a la agencia de noticias AFP.

Aunque Wuhan no registró nuevos casos de Covid-19 desde mayo pasado, la amenaza del virus sigue ahí.En las últimas semanas, varias regiones chinas volvieron a confinar a parte de su población después de brotes epidémicos limitados.

Desde mayo, Wuhan no registra casos - AP

China anunció el sábado otros 107 casos, elevando su total desde el inicio de la pandemia a 88.911.

De ellos, la provincia norteña de Heilongjiang representó el mayor número con 56. Beijing y el centro financiero oriental de Shanghái reportaron tres nuevos casos en medio de pruebas masivas y cierres de hospitales y viviendas vinculados a brotes recientes.

Las autoridades temen la posibilidad de un nuevo aumento en torno a las vacaciones del Año Nuevo Chino, que este año empieza en febrero, y le están recomendando a la gente no viajar y evitar las reuniones tanto como sea posible.

En Hong Kong, miles de habitantes de barrios pobres y densamente poblados deberán permanecer en sus casas durante 48 horas, en el primer confinamiento decretado en este territorio.

Mientras tanto, el mundo continúa en la batalla

En el resto del mundo sigue la lucha contra el coronavirus ante la aparición de variantes más poderosas y los esfuerzos por continuar con las campañas de vacunación, pese a los retrasos en las entregas o a los suministros limitados. Europa, por ejemplo, atraviesa rebrotes.

Portugal registró un récord de 274 muertes por coronavirus en las últimas 24 horas y superó las 10.000, informaron autoridades, con el país enfrentado a su mayor crisis sanitaria desde el inicio de la pandemia y en vísperas de la elección de presidente.

La situación se replica en otras partes de Europa e Italia superó el umbral de 85.000 fallecidos tras reportar 488 nuevos decesos, un leve aumento respecto a los 472 del viernes.

Países Bajos, en tanto, inició un toque de queda nocturno, parte de una serie de medidas tomadas por las autoridades ante el aumento de contagios.

Noruega también tuvo que imponer un semiconfinamiento a partir del sábado en Oslo y la región alrededor de la capital tras la detección de un foco de la variante inglesa en una localidad cercana.

Mientras tanto, en España se produjo la primera renuncia de un funcionario de alto nivel en relación con la gestión de la pandemia: el jefe del Estado Mayor, general Miguel Ángel Villarroya, dimitió tras conocerse que saltó el protocolo para recibir antes la vacuna contra el coronavirus.


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