viernes 25 de septiembre de 2020

La viróloga china Li Meng-Yan - Captura video Lude Press
Mundo

Volvió a hablar la viróloga china que escapó a EE.UU.: asegura que el SARS-CoV-2 nació en un laboratorio militar

Li Meng-Yan ratificó que el mercado de Wuhan fue usado como "señuelo" por el régimen de su país para ocultar información sobre la Covid-19.

La viróloga china Li Meng-Yan - Captura video Lude Press

La científica china Li Meng-Yan alcanzó la fama semanas atrás por una entrevista brindada a Fox News en la que cuestionaba el manejo de la información respecto a la pandemia de coronavirus en China. Incluso, según ella, se vio obligada a huir a Estados Unidos por amenazas. Ahora, la mujer reafirmó su posición y hasta aseguró que el SARS-CoV-2 nació en un laboratorio militar.

En una entrevista con Lude Press el martes pasado, la viróloga acusó otra vez a Pekín de encubrir el brote inicial en Wuhan. Destacó haber hablado desde el principio sin tapujos porque había visto a médicos y pacientes inocentes expuestos al virus altamente contagioso.

Meng-Yan sostuvo que, como científica, realmente no podía permanecer indiferente y aseveró: “Evalué claramente que el virus provenía de un laboratorio militar del Partido Comunista Chino. El mercado húmedo de Wuhan solo se usó como señuelo”.

Ella tenía acceso porque su antiguo supervisor, Leo Poon, le había encargado que investigara un grupo de casos similares al SARS que se informaron a fines de diciembre. Meng-Yan dijo que una amiga suya, que es científica en el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades en China, le había contado que el virus parecía ser transmisible de humano a humano.

La viróloga afirmó que Poon al principio le aconsejó que continuara su investigación, pero ella cambió de parecer y le advirtió que se mantuviera en silencio y tuviera cuidado, al momento de entregar más pruebas el 16 de enero.

La mujer recordó que a su descubrimiento sería imposible informarlo debido a la presión del régimen: “Sabía que una vez que hablara, podría desaparecer en cualquier momento, al igual que todos los valientes manifestantes en Hong Kong. Pude desaparecer en cualquier momento. Incluso mi nombre ya no existiría”. También enfatizó que era su responsabilidad sacar la información antes de ser “desaparecida”. En su caso, debió huir a Estados Unidos por seguridad.

Antes de estas declaraciones, el 10 de julio pasado, Li Meng-Yan ya había generado polémica por una entrevista con la cadena norteamericana Fox News. En aquella ocasión, manifestó que “podría ser encarcelada o terminar desaparecida” y que “el gobierno chino sabía sobre el virus mucho antes de darlo a conocer”.